Descubrimos a María Pita, la chihuahua 'influencer' que gana miles de euros y tiene maneras de diva: "Sabe cuando hay una cámara cerca para hacer monerías"


"Es la típica jefa a la que le encanta dirigir, pero no sabe como abrir un PDF", nos dice su dueña


María Pita, la chihuahua influencer, posando para ¡HOLA!
9 de febrero de 2026 a las 20:54 CET

Llegó envuelta en una manta, con los ojos apenas abiertos y sin saber todavía quién iba a ser. Nadie en casa podía imaginar entonces que aquella cachorrita diminuta acabaría marcando los ritmos del hogar, robando corazones a desconocidos por la calle y convirtiéndose, paso a paso, en un auténtico personaje. María Pita no fue solo un deseo cumplido —el de tener, por fin, un chihuahua en una familia de perros grandes—, sino el inicio de una historia de amor, complicidad y convivencia absoluta. Con su paso de caballito, sus orejas expresivas y una personalidad tan marcada como entrañable, esta perrita de apenas 2,4 kilos fue creciendo hasta ocupar un lugar central en la vida de su humana. Primero llegaron los rituales compartidos, luego las travesuras, más tarde las miradas cómplices… y, casi sin darse cuenta, la atención de quienes se cruzaban con ella. 

Hoy, María Pita es saludada por su nombre, posa con naturalidad y se mueve por el mundo con la seguridad de quien sabe perfectamente quién es. En esta conversación íntima y divertida, su mamá nos abre las puertas a una historia donde la maternidad perruna, el humor cotidiano y el amor incondicional caminan siempre al mismo paso.

María Pita, la chihuahua influencer
María Pita, la chihuahua influencer
María Pita, la chihuahua influencer, con su dueña

¿Cómo recuerdas la llegada de María Pita a casa y qué hizo nada más cruzar la puerta?

Su llegada fue una sorpresa. Yo soñaba con tener un chihuahua desde hacía años, desde que vi Un chihuahua de Beverly Hills y conocí a Chloe, pero en mi familia, siempre de perros grandes, los pequeños no eran bien recibidos. Decían que “no les gustaban”. Spoiler: a María Pita no le importó en absoluto y rápidamente conquistó a todos. Me la entregaron apenas crucé la puerta, envuelta en una manta, con la cabecita apenas asomando. La miré a los ojitos —que apenas abría— y me puse a llorar. Todavía no tenía nombre, pero cuando la tuve en brazos se acomodó como quiso y, respirando bajito, me chupó la nariz. Lo hace hasta hoy, así que claramente ese fue su primer gesto de confianza. En ese momento entendí dos cosas: que yo ya formaba parte de su familia y que, en casa, la reina iba a ser ella.

En ese primer instante, ¿pensaste que estabas tan solo ante una perrita… o un personaje?                                                                                                                   

Pensé que estaba frente a la perrita más simpática que había visto, pero aún no era un personaje. Ni siquiera tenía nombre. No conocía su carácter, sus manías ni su forma de moverse. El personaje apareció después, con los años, a fuerza de conocernos, observarnos y convivir. María Pita se fue construyendo en ese intercambio cotidiano: ella mirándome como si entendiera todo, y yo descubriendo que, en realidad, comprendía mucho más de lo que yo imaginaba.        

"Era un terremoto de su propia medida, diminuto pero con energía intensa y perfectamente calibrada a su tamaño"

¿Cuál fue la primera señal inequívoca de que no era una chihuahua cualquiera?                                                                                                  

La señal surgió cuando empezó a interactuar con la gente. Ahí comprendí que había nacido para que la saludaran, le acariciaran la panza y le hicieran mimos y —aunque su madre no la deja— para conquistar a todos y recibir más pollito. Nuestros paseos consistían en ella caminando con pasitos de pony, acercándose con total seguridad para que la mimaran y saludando solo a los perritos que le caían bien (casualmente, los de su tamaño). Entonces entendí que no era una chihuahua común: tenía personalidad, decisión propia y un talento natural para ser protagonista. 

De cachorra, ¿era más diva, más terremoto o ya una mezcla perfecta?               

Era un terremoto de su propia medida, diminuto pero con energía intensa y perfectamente calibrada a su tamaño. Le encantaba robar el papel higiénico del baño y salir “corriendo” hasta su cucha para sentarse como una reina, completamente envuelta en él. Literalmente se hacía su propio nidito de abeja reina. También tuvo una breve fascinación por las pelotas. Tenía una mini pelotita de tenis —que en realidad provenía de un llavero— y jugaba a patearla. Bromo, el labrador de la familia de 15 kilos, la buscaba y se la devolvía para que ella la pateara de nuevo. 

María Pita, la chihuahua 'influencer'
María Pita, la chihuahua 'influencer', en una graciosa fotografía

¿Tenía alguna manía que hoy siga defendiendo como ley? 

 ¡Sí! Por ejemplo, si no la dejaba subir a la cama, comenzaba a zapatear. Yo siempre digo que tiene taquitos por el ruido que hacen sus patitas. Zapateaba hasta conseguirlo. Una vez arriba, se acomodaba sobre mi cabeza con total naturalidad. Ahora se enrosca alrededor de mi cuello. Yo lo llamo “la periqueada”, porque parece un perico ahí colgada. También le encantaba perseguir palomas. Nunca con demasiada habilidad: sigue intentándolo, pero claramente no es un deporte en el que destaque. Por suerte, tanto para ella como para las palomas.                                                 

¿Cuándo notaste que tenía una personalidad imposible de ignorar?            

Al principio no me daba cuenta porque, para mí, sus ocurrencias eran lo más normal del mundo. Éramos mamá e hija interactuando de manera divertida. Todo cambió cuando una amiga la cuidó durante mis horarios de trabajo y me entregó un “boletín de conducta”. Ahí comprendí que su comportamiento no era el de todos los perritos. Generaba algo especial: atención, observación y hasta ganas de evaluarla. ¡Porque no cualquier perra recibe un boletín de calificaciones!

¿Qué costumbre suya te desarma siempre?

Cada mañana, al despertar, la saludo con un “¡Muenos niass!” y alguna canción de mi infancia. Automáticamente se da vuelta para que le acaricie la panza y hacer sus estiramientos: primero las delanteras, luego las traseras. Después vienen los besos en la panza, el decirle “¿lista para empezar el día? Vamos, dale”, y entonces se levanta y sale corriendo a desayunar. Ese ritual marca oficialmente el inicio del día.

¿Cómo cambió tu rutina diaria desde que ella llegó y empezó a marcar los tiempos?                                                                                   

Al principio fue distinto, porque aún vivíamos en la casa familiar. Una vez que nos mudamos solas, tuvimos que generar nuestra propia rutina. Siempre hay alguien que la cuida mientras trabajo, y cuando volvemos, sabemos que toca nuestro paseo juntas, nuestro momento favorito. Le preparo su meal prep para que pueda variar más allá de sus bolitas. Vemos series juntas en el sillón y, por supuesto, dormimos a la par. Estamos totalmente acopladas y todo lo fuimos creando juntas. 

María Pita, la chihuahua influencer, sobre un cojín
María Pita, la chihuahua 'influencer' que gana miles de euros, por su peculiar personalidad

¿Cuál fue la primera travesura que dejó claro quién mandaba en casa?        

No sé si llamarlo travesura, pero una vez la operaron. Todo salió bien, pero al volver a casa no se movía. Entré en pánico y fui al veterinario varias veces, hasta que me dijo: “La vieja loca está bien… está actuando”. Cuando llegamos a casa, le dije: “¿Vamos a pasear?” En un segundo se levantó del sillón y salió corriendo a la puerta. Pasó la tarde saludando a todo el mundo. No volvimos nunca más al veterinario. 

Antes de ser famosa, ¿ya llamaba la atención en la calle? 

Sí. Desde siempre. Es ella quien se acerca a saludar a la gente. Llama la atención porque es diminuta, viene caminando desde lejos, toda contenta, y se sienta a recibir mimos. Nunca fue tímida ni pasó desapercibida. Incluso antes de la fama, ya sabía que salir era una oportunidad para hacer amigos o un plan B de familia, como bromeo yo. 

"Vive la fama con naturalidad, aunque sabe cuándo hay cámara cerca. Posa, hace monerías y parece entender su momento. No se cree famosa; disfruta la atención y juega con ella. Para ella es parte del paseo"

¿En qué momento notaste que la gente os miraba por María Pita y no solo por el perro?                                                                                                                         

Porque comenzaron a saludarla por su nombre: “¡Ay! ¡Es María Pita! ¿La puedo tocar?”. Y siempre había que explicar: “Ella es 'influencer'”, mirando a ella, no a mí. Fue fácil darme cuenta y aceptarlo.                                         

Hoy en día, ¿cómo la saluda la gente?                                                                     

Es un poco de todo, siempre con cariño: piropos, fotos espontáneas (con ella y conmigo) y conversaciones sobre sus perritos mientras la sostienen en brazos. Lo más bonito es que la llaman por su nombre, le hablan como yo en los videos y piden permiso antes de tocarla. María Pita acepta el cariño con dignidad, como quien sabe que es parte del paseo. 

María Pita, la chihuahua 'influencer' arropada hasta arriba de manera graciosa

¿Es consciente de su fama o la vive con naturalidad?                                               

La vive con naturalidad, aunque sabe cuándo hay cámara cerca. Posa, hace monerías y parece entender su momento. No se cree famosa; disfruta la atención y juega con ella. Para ella es parte del paseo: subirse a los zapatos, dar vueltas, levantar las patas delanteras… todo con naturalidad y timing perfecto. 

Cuando alguien la reconoce, ¿cómo reacciona y cómo se lleva con otros perros? 

Depende del paseo. Si es la primera salida, saluda rápido y sigue de largo. Si ya dimos vueltas, va directo a quien la llama por nombre. Con perros grandes se asusta y ladra directo. Con chiquitos, los huele, da vueltas y decide: jugar o ladrar. Todo depende de cómo le caigan.   

"Le encanta sentarse junto a mesas en restaurantes, taconear con sus patas y dar mini ladriditos, como pidiendo atención"

¿Algún gesto o hábito se convirtió en su sello?                                                        

Sí. Le encanta sentarse junto a mesas en restaurantes, taconear con sus patas y dar mini ladriditos, como pidiendo atención. Antes no lo hacía en casa, pero ahora intenta entrenarme y a veces lo logra.                                     

¿Cuándo pensaste “esto ya va en serio”?                                                             

Cuando comenzó a modelar para marcas y a tener contratos propios. Entonces comprendí que ya no era solo salir a pasear: la gente preguntaba por su ropa, sus abrigos…Nos habían visto en TikTok y conocían su estilo. 

María Pita, la chihuahua influencer, pintando con acuarelas
Dos chihuahuas, en pose graciosa, posando juntos para una fotografía

¿Cómo es un día normal de María Pita cuando no hay sesiones, eventos ni compromisos?                                                                                                                   

Se despierta con sus “papás”, nos damos mimos, estiramientos y desayuna. Paseo breve y siesta en su cucha. Después, “trabaja” sobre mis piernas, siestas, paseos y pequeñas aventuras: compras, peluquería, té. Por la noche bajamos el ritmo y nos preparamos para dormir. Así es un día simple y suyo.   

¿Tiene horarios estrictos o vive completamente a su ritmo y los demás os adaptáis?                                                                                       

Mitad y mitad. Dormiría hasta las doce, pero a las ocho ya desayuna. Igualmente tiene rituales que se respetan: siesta tras el paseo matutino, el horario de la cena, salida a hacer necesidades y dormir a las 22.30 sin falta. Su relojito interno no negocia. Los paseos de la tarde, en cambio, pueden durar lo que ella quiera.             

¿Hay algún ritual sagrado que nadie puede romper sin consecuencias?         

Sí. El ritual sagrado es irse a dormir. A las 22.30, sin falta, María Pita se acomoda, se enrosca y da por terminado el día. No importa qué esté pasando alrededor. Puede dormirse en el sillón, en su cucha, acostada encima de mi, da igual. Si por algún motivo ese ritual se rompe, no hay berrinche ni drama, pero a la noche se depierta varias veces como haciéndote entender de que fuiste vos el que rompió las reglas de convivencia primero.           

¿Cómo nació la idea de la firma de ropa y cuánto hay realmente de María Pita en cada prenda? ¿Cuál es su favorita?                             

La idea de la marca nació a partir de María Pita y de una necesidad muy concreta: no encontraba prendas que pudieran “matchear” con su personalidad. Ella es ella, con sus mañas, su alegría, su simpatía y su manera única de caminar. Tiene una impronta muy marcada, como la tienen todas y cada una de nuestras mascotas, y no había nada que realmente pudiera representarla. Entonces, junto a mi socio, pensamos en una marca que les permitiera a los humanos mostrar cómo son sus mascotas a través de lo que usan. De la misma manera en que nosotros expresamos quiénes somos a través de nuestra ropa. Tiene muchas prendas favoritas, pero estoy segura de que las del nuevo drop (que sale en marzo) le van a fascinar. 

La chihuahua influencer sonriendo a a cámara
María Pita, la chihuahua 'influencer', haciendo una de las suyas durante una fotografía

¿Cómo llevaste el salto de proyecto divertido a negocio real?                                

Es un aprendizaje constante. Nunca habíamos tenido un emprendimiento propio, y mucho menos de este estilo, así que hay muchas cosas que vamos descubriendo sobre la marcha. Son muchas tareas y el equipo todavía es chico, lo que implica una dedicación diaria que se suma a otras responsabilidades. Aun así, no se siente como una carga. Es un proyecto pensado con tanto amor que el esfuerzo no se sufre. Tenemos muchísimas ideas y estoy segura de que, con el tiempo, vamos a poder materializarlas.     

¿Cambió vuestra relación cuando la marca empezó a funcionar a gran escala o ella sigue siendo la misma?                                           

Sigue siendo la misma. Solo que ahora, en vez de estar encima de mi en el sillón, está arriba de la computadora mientras hago Excel y chequeando que no me equivoque con los números, porque como todos sabemos, ella es la jefa. Creo que incluso nos permitió generar más vínculo y seguir descubriéndonos. La marca me invita todo el tiempo a pensar: ¿Cómo lo haría María Pita?                                          

Con tanta atención y éxito, ¿qué ha mantenido intacto desde el primer día?  

¡Su vagancia! Jajaja. Ella es la típica jefa que le encanta dirigir pero no sabe como abrir un PDF.                                                                                                             

Si tuvieras que explicar quién es María Pita a alguien que no la conoce, ¿qué costumbre la definiría mejor?                                                                                  

Maria Pita es una perrita de 2,4 kg con una personalidad única. Tiene ojos tan profundos que a penas la miras, puedes entender la dulzura que lleva adentro. Tiene sus orejas tan demostrativas que sabrías instantáneamente lo que está sintiendo. Su panza suave fue creada para tener mimos 24/7 pero todo esto no saca lo más importante: Su paso de caballito al caminar demuestra que es aguerrida, pelea por lo que quiere, es un poco mandona y sobre todo ocurrente y divertida. Por eso es capaz de ser jefa de una marca y modelo…. 

María Pita, la chihuahua 'influencer', junto con su dueña, ambas inseparables

¿Qué ha aprendido ella de ti y tú de ella?                                                      

Las dos aprendimos lo mismo a lo largo de estos años: el amor profundo, el respeto mutuo, el no juzgarnos y el valor de la verdadera compañía.                

Y si María Pita pudiera diseñar su día perfecto, ¿cómo sería de principio a fin?

Un día 100 % con mamá como compañía y sumando diferentes personalidades que ama. Arrancaría levantándose tarde, con muchos mimos, automáticamente iría a visitar a su prima Bambi (su mejor amiga) para pasar la siguiente hora jugando y durmiendo pequeñas siestas juntas en el sillón. Almorzaría con papá en alguna esquina donde pueda ver pasar gente y perritos (y si tienen galletitas para ella mejor). Por la tarde, iria al shopping: recorrer vidrieras y entrar a todos los locales a saludar a las vendedoras, probarse alguna ropita y escuchar lo bonita que le queda. Y por la noche, asado en la casa de los abuelos. Jugaría con los restos de huesitos, se acostaría en la cama y (ya sabemos) a las 22.30, sin falta, cerraría los ojitos.      

Una última pregunta ¿cuánto podéis facturas más o menos al mes?       

Hoy no tenemos una facturación mensual fija ni estable en la marca, y creemos que es importante ser transparentes con eso. Estamos en pleno proceso de desarrollo y crecimiento, y ese camino recién empieza. Si es verdad que Titita tiene su sueldo fijo de acciones con marcas como influencers, pero ese número lo dejo en el misterio.