Dicen que la infancia es una de las etapas más plenas y felices de nuestras vidas, pero en todas las familias cuecen habas y no todos viven dicha etapa de la misma forma, o con los mismos recursos. Entre la alegría plena y la desestructuración hay muchas capas, pero ahora los perfiles más notorios de nuestro país no dudan en hacer un viaje al pasado para rememorar alguna de las anécdotas de sus primeros años de vida. Precisamente eso es lo que han hecho Ferran Torres y Sira Martínez, la expareja de corte balompédico. El futbolista del FC Barcelona y la hija de Luis Enrique, actual entrenador del Paris Saint-Germain -pero que también entrenó al club azulgrana-, estuvieron juntos de 2022 a mayo de 2023. En recientes entrevistas, ambos han profundizado sobre sus primeros años de vida; él viviendo de forma humilde y soñando con ser futbolista algún día; ella preguntándose por qué a su padre le pedían fotos por la calle cuando paseaban juntos.
"Es un pueblo pequeño. Crecí allí y tengo a todos mis amigos. Era una vía tranquila donde vivía y se podía jugar", dijo Ferran de aquellos tiempos en una entrevista en Tribal Football. El jugador español nació el 29 de febrero del 2000 en Fois, una pequeña localidad de la Comunidad Valencia. "La verdad es que no salía mucho porque, gracias a Dios, vivíamos en una casa con un piso más bajo y ahí tenía mi portería", contó. "Mis perros hacían de defensas. Podía jugar y pasar el rato muy bien. Uno de ellos su única intención era intentar quitármela y eso también ayudaba", dijo sobre sus entrenadores improvisados.
"Empecé jugando en mi colegio. Me ayudó mucho. No jugaba mucho en la calle porque soy un niño del siglo XXI y ahora todo es mucho más moderno", reconoce en el citado medio. Admite que "nunca piensas que vas a ser jugador de primera", pero no se esperaba que si situación en Primera División encontrase el fuelle y la consolidación que atesora. "Todos empezamos más que nada porque nos gusta estar con nuestros amigos, jugar con ellos y pasarlo bien. La verdad es que tuve una infancia muy feliz", admitió.
Su familia ha sido, sin duda, uno de sus grandes apoyos. Aunque en su árbol genealógico no ha habido ningún futbolista de élite, su tío y su madre han sido grandes aficionados al deporte rey. "Su hermano jugó a un nivel bastante bueno, pero nunca llegó a ser profesional, por lo que nunca antes había habido un futbolista", reconoció. Sus primeras botas se las regaló su madre "en una tienda de Torrent y siempre las recordaré", admitió. "Iba hasta a la escuela con botas de tacos y se convirtió en tendencia. A la semana siguiente también las llevaban incluso los demás sin jugar al fútbol", contó de forma anecdótica sobre su pasión por el balón. Sin duda, los sueños que Ferran tenía de pequeño, cuando jugaba con sus perros en la portería de su casa, se han cumplido con creces. En la actualidad, es un imprescindible en la alineación del FC Barcelona.
"Nunca hablamos sobre ello"
Por su parte, Sira Martínez Cullell -nacida en el 2000- también ha vivido una infancia marcada por el deporte. Su padre, Luis Enrique, vivió primero las delicias del balón sobre el campo, y más tarde desde el banquillo, habiendo entrenado a equipos como el ya mencionado Barça, y en la actualidad el Paris Saint-Germain, de ahí que la influencia balompédica sea muy fuerte en su árbol genealógico. Sobre la faceta familiar de su padre, Sira habló con total naturalidad en una entrevista para Vanity Fair. "Tiene carácter, pero es muy familiar. Le encanta reunirnos a todos delante de la chimenea y jugar a las cartas, por ejemplo. Y viajar. En Navidad siempre nos vamos fuera", contó. Eso sí, en casa el fútbol está tachado de las conversaciones mundanas del día a día. "Nunca hablamos sobre ello. Cuando nos sentamos a la mesa, cambiamos de tema", explicó.
Fue con el paso de los años cuando fue siendo consciente de la gran popularidad de su padre. "No fue en un momento exacto, desde pequeña lo he tenido presente. Iba andando por Barcelona con él y le pedían fotos todo el rato. Incluso estando de vacaciones en las Maldivas", recordó Sira. También habló de cómo vivió la muerte de su hermana Xana a los 9 años, a causa de un osteosarcoma, un tipo de cáncer óseo agresivo que le fue diagnosticado en 2019. "Supongo que es una persona diferente desde aquello... Soy muy sensible, pero cuando tengo que ser fuerte también lo soy. Lo que he vivido con mi hermana me ha hecho ver la vida de otra manera. Antes me agobiaba ante el mínimo problema. Ahora me paro a pensar que hay que vivir y disfrutar de cada momento. No se sabe cuándo va a ser nuestro final. Intento sobrellevarlo bien y sacarle el lado positivo a todo", señaló.
Sira se ha convertido en una auténtica amazona y apasionada de los caballos. Con tan solo cinco años descubrió su pasión por el mundo ecuestre. "En verano íbamos a Gijón, la ciudad de mi padre. En los prados hay caballos sueltos. ¡Quería tocarlos! Siempre ha sido mi animal favorito", señaló a la revista. No fue hasta los 13 años cuando sus padres le regalaron su primer poni. "Al principio no les gustaba este universo, no lo entendían. Fue un proceso. Ahora disfrutan y me apoyan, pero si no apruebo me puedo despedir de todo", bromeó.















