El simbólico gesto de la infanta Elena con su sobrino Pablo Urdangarin en su gran debut con la selección


La hermana del Rey Felipe VI arropó al joven deportista desde las gradas en un encuentro decisivo, dejando ver la estrecha unión que mantiene con sus sobrinos


Mujer con sombrero abrazando a un hombre con mochila azul.© GTRES
18 de octubre de 2025 a las 11:51 CEST

La emoción se mezcló con el orgullo ayer en Guadalajara. La infanta Elena volvió a ser protagonista de una aparición pública muy especial, esta vez en su papel más entrañable: el de tía. La hermana mayor del Rey Felipe VI acudió al polideportivo David Santamaría para apoyar a su sobrino Pablo Urdangarin en un partido histórico para él: su debut con la selección española absoluta de balonmano.

Infanta Elena, Duquesa de Lugo, saluda con sombrero gris y abrigo blanco.© GTRES
Tres personas, Infanta Elena con sombrero, riendo junto a otras dos personas.© GTRES

Desde el palco, doña Elena siguió con atención cada jugada del encuentro entre el Sanicentro Guadalajara y el Fraikin Granollers, el equipo en el que milita su sobrino. A su lado, Miguel Urdangarin, hermano de Pablo, celebraba cada gol con entusiasmo, demostrando la unión familiar que caracteriza a los hijos de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. 

Un hombre abraza y besa a una mujer. Una mujer con sombrero azul besa a otra mujer.© GTRES
Hombre en camisa rosa y pantalones blancos gesticulando frente a tres mujeres, una con sombrero.© GTRES

El ambiente se volvió especialmente emotivo en el minuto 55 del partido, cuando Pablo anotó su segundo gol. En ese momento, la infanta Elena y Miguel no pudieron contener la emoción y se abrazaron de pie, celebrando como si se tratase de una final. 

Tres personas en gradas, una mujer con sombrero sostiene un celular, un hombre en camisa rosa gesticula.© GTRES
Infanta Elena, Duquesa de Lugo, con sombrero, junto a su hijo y otras personas en un evento.© GTRES

El Granollers se impuso finalmente por 29-32, culminando una jornada perfecta para el jugador y su familia. Terminada la cita deportiva, la infanta bajó a la pista para felicitar a su sobrino con un cariñoso abrazo. Fue un gesto sencillo, pero cargado de afecto, que reflejó la complicidad entre ambos. En las gradas también se encontraba Olympia Beracasa, actual pareja de Miguel Urdangarin muy cómplice con la familia. 

Tres personas en gradas, una mujer con sombrero, un hombre en camisa rosa y una mujer riendo.© GTRES
Grupo de personas abrazadas en una plaza nocturna, con un hombre en traje y sombrero.© GTRES
Grupo de personas conversando frente a una portería, nadie identificado.© GTRES

El debut de Pablo Urdangarin con la selección nacional representa un nuevo hito en su prometedora carrera. El joven, que juega como lateral en el Granollers, ha sido convocado por el seleccionador para los amistosos del 30 de octubre y 1 de noviembre frente a Suecia, como preparación para futuras competiciones internacionales.  Una trayectoria que, inevitablemente, recuerda a la de su padre, Iñaki Urdangarin, quien también vistió la camiseta de la selección española, anotando 371 goles en 170 partidos y participando en los Juegos Olímpicos de Atlanta y Sídney.

Cuatro personas conversan en un gimnasio; una mujer con sombrero azul y otra con suéter blanco ríen.© GTRES
Dos personas abrazadas, una con sombrero azul, rodeadas de gente en un evento nocturno.© GTRES

Pero más allá del legado familiar, Pablo está construyendo su propio camino. En lo personal, atraviesa un momento de estabilidad. Su novia, Johanna Zott, estudiante de Administración y Dirección de Empresas, reside cerca de Granollers y se ha convertido en un apoyo fundamental. Johanna es una presencia habitual en las gradas, donde se la ha visto compartir gestos de complicidad con la infanta Cristina, madre del deportista. Ambas animan sin descanso al joven jugador, que parece vivir su mejor etapa tanto en lo profesional como en lo emocional.

Johanna Zott y Pablo Urdangarin sentados en la grada tras un partido© Europa Press
Irene Urdangarin y Johanna Zott hablando con Pablo Urdangarin en un partido© GTRES

Este gesto de apoyo de la infanta Elena se suma a sus últimas apariciones familiares. Hace apenas unas semanas, acudía junto a su hermana, la infanta Cristina, al acto de homenaje a la bandera en Torrejón de Ardoz, donde ambas sorprendieron por su coordinación de estilo —una con una blazer salmón y la otra con una chaqueta floral en tonos chocolate— y por la buena sintonía que demostraron ante las cámaras.

El reencuentro de las infantas Elena y Cristina en Torrejón de Ardoz: dos estilos opuestos en el Homenaje a la Bandera© GTRES

Pese a residir en ciudades distintas —Cristina en Ginebra y Elena en Madrid—, las dos hermanas mantienen una relación muy cercana y procuran coincidir en momentos importantes. Lo hicieron también el pasado septiembre, cuando la infanta Elena acompañó a su padre, el rey Juan Carlos, en una de sus competiciones náuticas en Sanxenxo, y ahora, volviendo a mostrar su faceta más familiar con sus sobrinos. El debut de Pablo Urdangarin no solo marcó un antes y un después en su carrera, sino que también dejó una imagen entrañable de la unidad y el cariño que reinan entre los miembros de la familia. Un orgullo compartido que, sin duda, seguirá acompañando al joven en esta nueva etapa.

Dos mujeres en chaquetas rojas en un bote, una es Infanta Elena, Duquesa de Lugo.© Europa Press
Infanta Elena, Duquesa de Lugo, hablando por teléfono y sonriendo mientras camina.© Europa Press

Sus pilares

La influencia de Iñaki Urdangarin como exdeportista es innegable, y Pablo lo agradece sin rodeos: “Sí, siempre, siempre lo tengo ahí a mi lado, en cada entreno, en cada partido, y me ayuda muchísimo”, confesó recientemente. Lejos de sentir presión por la trayectoria de su padre, Pablo lo vive como un soporte: “Yo creo que eso ya se me fue hace mucho tiempo, y ahora lo tengo más como una ayuda”.

Pablo Urdangarin, reina Sofía y la infanta Cristina© GTRES
Pablo Urdangarin y la infanta Cristina dándose un abrazo en un partido © GTRES

Pero no es el único pilar familiar. La infanta Cristina, aunque ajena al mundo del balonmano, también tiene un papel muy presente: “Obviamente, una cosa no quita la otra. Mi madre me ayuda también en los temas fuera del deporte… es mi mayor fan, que siempre la vemos en las gradas, sí”, aseguró sonriendo.