Los secretos de una fotografía con alma

Lo que conocemos como reportaje de boda ha experimentado con el paso del tiempo una considerable transformación. Atrás han quedado los posados y, hoy, la fotografía nupcial apuesta por la creatividad, la naturalidad y por inmortalizar las emociones de ese día tan especial.

Por hola.com

Desde hace ya unos cuantos años lo que conocemos como reportaje de boda ha sufrido una importante transformación. Atrás han quedado esas fotos edulcoradas de los novios posando y besándose en un idílico lugar (a ser posible un bonito parque o un pomposo edificio de reconocible arquitectura), y que se hicieron habituales en los años 80 y 90 del pasado siglo. Los tiempos cambian y, hoy, los novios piden algo más al fotógrafo que se va a poner detrás del objetivo de una cámara para inmortalizar el que es uno de los días más importantes de sus vidas.

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© El Marco Rojo

Y ese algo tiene mucho que ver con la creatividad, con la capacidad de saber captar emociones, con el hecho de ejercer, en muchas ocasiones, un cierto fotoperiodismo que lleva a conseguir imágenes más frescas, más espontáneas, pero también con una cualidad imprescindible: conocer perfectamente el manejo de la luz y de la técnica fotográfica para intentar elevar la imagen a la categoría de arte.

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Testigos de ese progresivo cambio en la fotografía de boda han sido Antonio Trigo, Victor Martí y Fátima Sancho, fundadores de El Marco Rojo, una pequeña empresa radicada en Madrid y que está especializada en reportajes de boda. Periodistas ellos, y productora ella, su formación ha influido, sin duda alguna, en el estilo que imprimen a su trabajo. Hablamos con Fátima Sancho, que nos cuenta un poco más sobre cómo entienden el nuevo reportaje de boda.

¿Quiénes formáis El Marco Rojo y cuánto tiempo lleváis dedicados a la fotografía de bodas?
El Marco Rojo lo fundamos Antonio Trigo, Víctor Martí y yo. Éramos compañeros en Antena 3 Televisión. Ellos reporteros de noticias y yo productora. Más tarde se incorporaron Alicia y Ramón que junto con Víctor y Antonio forman el equipo de fotógrafos de El Marco Rojo.

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¿De qué manera ha influido vuestra formación periodística cuando os planteáis hacer un reportaje de una boda? Al fin y al cabo, el fotógrafo se convierte en el cronista de uno de los días más importantes en la vida de una pareja.
La formación fotoperiodística de Antonio y Víctor ha marcado el estilo de nuestra fotografía. Documentamos la boda interviniendo lo menos posible y dejando que la pareja disfrute su día sin estar pendiente de nosotros. Nos encanta sorprenderlos con momentos que ni recuerdan haber vivido.

En vuestras fotografías hay un ‘mix’ un tanto especial: por un lado, la crónica de un día en la vida de una pareja (fotoperiodismo puro y duro) y, por otro, un toque poético que se advierte, por ejemplo, en una mirada, en el gesto de alguno de los personajes que conforman la historia de ese día, en el escenario que elegís para la foto… ¿Cómo abordáis los diferentes trabajos que os encargan?
Lo bueno de las bodas es que todas tienen una cronología y unos tiempos similares. Tenemos esto tan interiorizado que somos capaces de anticiparnos a situaciones que nos permiten captar momentos espontáneos y diferentes. El día de la boda jugamos con los escenarios reales sacándoles el mayor partido estético posible. Para ello la luz juega un papel fundamental. En los reportajes ‘Trash the Dress’, que se realizan al día siguiente de la boda sí nos permitimos más licencias con localizaciones en las que podemos arriesgar más.

¿Qué cosas debe tener en cuenta el fotógrafo para que la imagen no resulte ‘ñoña’ u hortera?
En una buena foto menos es siempre más. Nuestras parejas quieren naturalidad y verdad en sus reportajes de boda. Nada de florituras ni elementos recargados.

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¿Qué cosas han cambiado con respecto a los reportajes fotográficos de boda que se hacían hace unos años?
La forma de trabajar. Hemos evolucionado del posado forzado a la fotografía con alma. Se ha incorporado la emoción como un nuevo elemento muy valorado por los novios.

¿Qué es lo que busca ahora mismo una pareja a la hora de contratar un fotógrafo para el día de su boda? ¿Sigue habiendo gente que prefiere los típicos posados de toda la vida para su álbum de fotos o se atreven cada vez más a pedir ‘algo diferente’?
Habrá de todo pero las parejas que llegan a nosotros lo primero que nos dicen es que no quieren posar. Buscan ante toda naturalidad y fotos de momentos, no forzadas.