Lo sentimos, carbón activo, pero la arcilla vuelve a reclamar su sitio en las rutinas para piel grasa. Y no hablamos de aquellas mascarillas densas que había que extender con brocha y retirar después –de un largo tiempo esperando– con paciencia infinita. La K-Beauty ha actualizado este clásico con fórmulas mucho más versátiles e innovadoras y, sobre todo, con formatos tan prácticos que apetece utilizarlos incluso entre semana –sí, yo era de las fieles a los domingos de mascarilla–.
Uno de los que más me ha llamado la atención –porque además está inundando las redes– es la Madagascar Centella Poremizing Quick Clay Stick Mask de SKIN1004, una mascarilla facial de arcilla en stick que he encontrado en AliExpress por menos de 16€. Está especialmente pensada para pieles mixtas y grasas, poros dilatados o tendencia a las imperfecciones y combina diferentes arcillas con centella asiática, aloe vera, polvo de frijol rojo y sal rosa del Himalaya. Y sí, ese color rosado tan bonito es completamente natural y procede precisamente de las partículas de sal rosa de la fórmula.
La mascarilla facial de arcilla en stick para limpiar los poros y controlar el exceso de grasa
Madagascar Centella Poremizing Quick Clay Stick Mask de SKIN1004
Lo primero que me conquistó fue el formato. Se aplica directamente sobre el rostro como si fuera un bálsamo, sin meter los dedos en ningún tarro ni acabar con media mascarilla repartida por el lavabo. La textura es cremosa, se desliza fácilmente por la piel y solo necesita dos o tres minutos de actuación antes de aclararla con agua tibia.
Lo mejor
- Cuesta menos de 16€ en AliExpress.
- Su formato en stick hace que aplicarla sea rápida, limpia y cómoda.
- Está especialmente indicada para piel grasa, mixta, con poros dilatados o tendencia acneica.
- Combina distintas arcillas, entre ellas caolín, bentonita, illita y montmorillonita, para ayudar a absorber el exceso de sebo.
- Contiene 500 ppm de extracto de centella asiática, un ingrediente muy utilizado en la cosmética coreana por su acción calmante.
- Incorpora polvo de frijol rojo, que ayuda a retirar células muertas y mejorar la textura.
- El aloe vera aporta un punto hidratante y calmante que equilibra la acción purificante.
- Lleva sal rosa del Himalaya, responsable además de su característico tono rosado.
- Ayuda a limpiar la suciedad y el exceso de grasa acumulados en los poros y a que estos se vean más limpios y menos evidentes.
- Solo necesita 2-3 minutos, así que encaja incluso en esas rutinas en las que no tienes media hora para una mascarilla.
- Es una fórmula vegana y cruelty free.
A tener en cuenta
- No hace desaparecer los poros –ningún cosmético puede hacerlo–, pero mantenerlos limpios puede hacer que visualmente resulten menos evidentes.
- Aunque está planteada también para piel sensible, si tu piel reacciona con facilidad empezaría utilizándola de forma puntual y observando cómo responde.
Lo interesante es que no se queda únicamente en absorber el exceso de sebo –como ocurre con muchas mascarillas purificantes–. Esa combinación de arcillas y polvo de frijol rojo también ayuda a retirar acumulaciones de células muertas, por lo que después de aclararla –con abundante agua tibia– la piel queda más suave y con una textura visualmente más uniforme. Algo que se agradece especialmente cuando notas la piel más grasa, los poros más marcados o empiezan a aparecer puntos negros alrededor de la nariz.
Por otro lado, la centella asiática marca bastante la diferencia respecto a las mascarillas purificantes más tradicionales. Si tienes la piel grasa seguramente hayas cometido alguna vez el error de intentar eliminar hasta el último resto de sebo y acabar con la cara tirante. Esta fórmula busca precisamente combinar la acción absorbente de las arcillas con ingredientes calmantes e hidratantes para que la limpieza no resulte tan agresiva.
Utilizarla tampoco puede ser más sencillo. Después de la doble limpieza facial, gira la base del stick y desliza la mascarilla directamente sobre la piel evitando ojos y labios. Déjala actuar entre 2 y 3 minutos, aclara con agua tibia y continúa con el resto de la rutina. Sin brochas y sin espátulas. Más cómodo, imposible.
Un rotundo sí. Siempre y cuando tengas la piel grasa, poros dilatados o tendencia al acné y las mascarillas tradicionales te dan una pereza terrible. La fórmula es interesante, pero el auténtico acierto está en haber convertido un tratamiento purificante de toda la vida en algo que puedes aplicar en segundos. Por menos de 16€, me parece uno de esos productos K-Beauty que te entran por el ojo por su innovador formato y terminan convenciendo por lo fácil que resulta incorporarlos a la rutina.
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