Como cada 12 de marzo Victoria de Suecia ha cumplido con la tradición y se ha dado un pequeño baño de masas en el patio del Palacio Real de Estocolmo con motivo de su santo. Vestida de uniforme por segundo año consecutivo y muy sonriente, la futura reina ha recogido flores y ha recibido cientos de felicitaciones en un acto sencillo y de inspiración militar. Así ha transcurrido, sin presencia de su marido, el principe Daniel, ni de sus hijos, los príncipes Estelle y Oscar, las celebraciones públicas por el Día de Santa Victoria, sin embargo, la mirada está puesta en las fiestas que vendrán y, sobre todo, en las cuentas que la Casa Real ha presentado esta misma semana para solicitar una subvención extraordinaria y organizar las celebraciones por el 50 cumpleaños de la heredera.
A comienzo de esta semana la Corte Real de Estocolmo publicó su presupuesto para el período 2027-2029. Las finanzas de la Corte se describen como "estrechas" y se alega que la razón es, entre otras cosas, la disminución de los ingresos por visitas a las actividades públicas. Tal y como recoge uno de los principales medios del país, Expressen, se argumenta que "si el número de visitantes en 2025 hubiera sido el mismo que en 2019, la Corte Real habría tenido aproximadamente 30 millones de coronas adicionales en ingresos". Una caída que se achacan a la situación mundial turbulenta y a una inflación creciente.
Desde la corte del rey Carlos Gustavo, que en años anteriores ya advertía que los fondos que se les brindan son insuficientes para el mantenimiento de los palacios, se advierte que el robo que tuvo lugar en otoño en el Museo del Louvre en París les llevó a revisar los sistemas de seguridad y que han tenido que invertir en esta partida para proteger tanto las residencias reales como las importantes colecciones de arte y objetos que en ellas se guardan. "Pretendemos invertir en el próximo periodo 8 millones de coronas al año (unos 700 mil euros) en protección contra el robo y el vandalismo", aseguran desde la institución. Esta no es la única preocupación en materia de protección, ya que el documento documento financiero al que ha tenido acceso el citado medio asegura que ha sido necesario aumentar en 5 millones de coronas suecas al año (cerca de medio millón de euros) el dinero que se destina para la seguridad de los propios miembros de la familia real.
Por otro lado, se van a destinar 4 millones de coronas (unos 370 mil euros) para la celebración de las bodas de oro de los reyes Carlos Gustavo y Silvia, que se celebrarán el próximo 19 de junio pero del que todavía no ha trascendido un programa oficial y se descone si los fastos serán exclusivamente de la familia real sueca y los ciudadanos, o si también se invitarán a miembros de la realeza europea y se harán grandes celebraciones en el Palacio Real.
Hasta aquí los grandes gastos del 2026, pero es que el próximo año la princesa heredera, Victoria de Suecia, cumple 50 años y es por este motivo la Corte Real ha solicitado una financiación adicional. "Los documentos presupuestarios indican que la Princesa Heredera tendrá una celebración en palacio, pero también se planean diversas actividades públicas y varias visitas a condados", cuenta la prensa sueca de un documento en el que solicitan para tal fin 4 millones de coronas (otros 370 mil euros) en concepto de subvención extraordinaria.








