⁠Grace Kelly: 70 años de la llegada a Mónaco de la actriz que se convirtió en princesa


La actriz y Raniero III se enamoraron durante el rodaje de 'Atrapa a un ladrón' en 1955


Grace Kelly en el día de su boda© Getty Images
13 de abril de 2026 a las 23:35 CEST

Comenzó su carrera en los escenarios de Broadway, aunque no fue hasta que dio el salto a la gran pantalla cuando se convirtió en la novia de América. Grace Kelly fue toda una revolución en el séptimo arte: delicada —aunque sin dejar atrás su indestructible personalidad—, carismática a rabiar y con una belleza innegable. Todo eso, por su puesto, sin entrar en su indiscutible talento. Ganadora de un premio Oscar a Mejor Actriz —en 1955, por su papel en La angustia de vivir—, la intérprete siempre había soñado con deslumbrar en la meca del cine. 

grace kelly© Getty Images
Grace Kelly en una escena de 'Atrapa un ladrón', la película que cambió su vida

Incluso de pequeña, Grace resaltaba por encima de sus compañeras. Originaria de Filadelfia e hija de un empresario de la construcción (y exatleta de origen irlandés) y de una educadora de ascendencia alemana, siempre disfrutaba de los papeles protagonistas de las funciones de Navidad del colegio católico en el que estudiaba —en el cual desarrolló sus primeros años educativos—. Una etapa en la que su curiosidad por las artes escénicas empezó a sembrar en ella la necesidad de explorar más acerca de este nuevo mundo que se abría camino ante sus pies. 

La actriz que se convirtió en princesa

Es por eso que, nada más terminar la educación secundaria, Grace se mudó a Nueva York, la ciudad donde los sueños se cumplen, para nutrirse de las vanguardistas escenas que se daban en la Gran Manzana. Tras varios trabajos como modelo, la intérprete comenzó a recibir ofertas cuyo remitente era el epicentro mundial del teatro: Broadway. 

Grace Kelly, con collar © Getty Images
Grace Kelly, con collar de tres hileras de diamantes de Cartier, en 1960

Su debut allí fue en 1949, con Las herederas y, poco después, cambió las tablas por los platós y se convirtió en el gran icono del cine estadounidense —siendo su primer gran papel en Catorce horas, en 1951—. Su interpretación en Solo ante el peligro bajo la batuta de Fred Zinnemann (y co-protagonizada con Gary Cooper), tan solo un año después de su primera aparición en la gran pantalla, fue su ascensor al estrellato.

La vida de Grace Kelly contada a través de las portadas de ¡HOLA!

Tras Zinnemann llegó John Ford con Mogambo —donde compartió protagonismo con Ava Gardner y Clark Gable, entre otros— y, tras él, el cineasta que marcó su trayectoria y quien la convirtió en la rubia que todas querían ser: Alfred Hitchcock. El eterno maestro del suspense encontró en Grace su musa, y juntos rodaron tres grandes éxitos que, con el tiempo, se han convertido en clásicos indispensables para todos aquellos amantes del cine: Crimen perfecto y La ventana indiscreta en 1954 y Atrapa a un ladrón en 1955. 

Grace Kelly (1955)© GTRES
La actriz en una imagen de archivo

Fue con esta última que la vida de Grace cambió para siempre. Atrapa a un ladrón se rodó en Montecarlo, Mónaco; donde la intérprete y su compañero de rodaje, Cary Grant, aprovecharon para vivir la verdadera noche monegasca que tan popular se había vuelto. Se codearon con la jet set del principado e, inevitablemente, el príncipe Raniero III se enamoró profundamente de ella. 

La princesa que quería ser actriz

Un flechazo —o, más romántico, amor a primera vista— que derivó en un romance de un año y, más tarde, en el que se convertiría en el enlace más aclamado del momento (y, por qué no decirlo, uno de los más admirados de la historia). Tras terminar de rodar la que sería —por el momento, por lo menos, en la mente del cineasta— su última película con Hitchcock, Grace volvía a Estados Unidos, aunque no por mucho tiempo. 

Grace Kelly© Getty Images
Grace, surcando el mar

El 12 de abril de 1956, la actriz se subía en el primer transatlántico en función para regresar al Principado, "un día para siempre grabado en la memoria", tal y como han subrayado desde el perfil oficial de la familia principesca —la cual está encabezada por su único hijo varón, el príncipe Alberto II de Mónaco—. "Llegando por mar, a bordo de la Constitución, es recibida por el príncipe Raniero III, quien vino a conocerla con su yate Deo Juvante II. Descubre Mónaco desde los ojos asombrados de todo un pueblo", continua el mensaje. 

Portada de la boda de Grace Kelly y Raniero de Mónaco, revista ¡HOLA!© Archivo ¡HOLA!
Nuestra icónica portada del enlace entre Raniero y Grace de Mónaco

Menos de una semana después, el 18 de abril, Grace Kelly pasaba a convertirse en Grace de Mónaco al darse el 'sí, quiero' con Raniero III y, casi un año después, el 23 de enero de 1957, daban la bienvenida a su primera hija juntos: la elegantísima Carolina de Mónaco, ahora, heredera por excelencia del impecable estilo y presencia de su madre.

grace kelly© Getty Images
Los príncipes de Mónaco con sus dos hijos mayores, Carolina y Alberto

Sin embargo, y antes de que naciera el príncipe Alberto II de Mónaco —actual jefe de la dinastía Grimaldi— el 14 de marzo de 1958, Grace recibió una llamada que jamás pensó que volvería a recibir. "Alteza, tiene una llamada telefónica desde América. Es el señor Alfred Hitchcock", fueron las palabras que retumbaron con fuerza en el Palacio del Principado. 

Grace Kelly y Alfred Hitchcock en Cannes© Getty Images
Grace Kelly y Alfred Hitchcock en Cannes

El proyecto que el cineasta tenía entre manos no era nada similar a lo que Grace había interpretado y, a pesar de los deseos de la Princesa, su sueño de regresar temporalmente a la meca del cine se vio truncado por la opinión pública del pueblo monegasco y, a pesar de contar contar con el completo apoyo de Raniero III, fue finalmente Tippi Hedren la encargada de dar vida a "Marnie la ladrona" en Marnie, el papel que el maestro del suspense había pensado para su musa. 

Grace Kelly en el día de su boda© Getty Images
Grace Kelly en el día de su boda

Tras esto, Grace Kelly y Raniero III dieron la bienvenida a su tercera hija, Estefanía de Mónaco, el 1 de febrero de 1965 —quien guarda especial parecido a su hermana mayor, Carolina—. 

Una trágica muerte

Años después, el 13 de septiembre de 1982, Grace Kelly y la menor de sus hijas (que por ese entonces tenía 17 años) se vieron involucradas en un terrible accidente automovilístico que acabó con la trágica muerte de la actriz. Así lo relataba Sesto Leccio, un labriego que cuidaba de su pequeño huerto en la Costa Azul, situado muy cercano a la residencia de verano de la familia principesca, que se vio sorprendido por la velocidad de un vehículo Rover dorado que se precipitó ladera abajo en dirección a sus cultivos. 

Grace Kelly, en una imagen de archivo© Getty Images
Grace Kelly, en La ventana indiscreta

Al día siguiente, Grace fallecía a sus 52 años en un hospital del Principado debido a las graves heridas causadas por este accidente, dejando tras ella una estela de éxito, respeto y elegancia sin igual cuyo legado mantienen sus herederos.