Los reyes Guillermo y Máxima de Holanda se encuentran estos días en Washington DC donde se ha reunido el Club Bilderberg, un grupo que reúne a destacadas figuras políticas, sociales y del mundo empresarial. En total, 120 personalidades, entre las que, además del monarca de Países Bajos y su mujer, y entre los que encontramos a cuatro españoles que participan de la que es la 72ª edición de este selecto simposio.
La asistencia de los Reyes es totalmente secreta y no figura en su agenda oficial y, dada la privacidad y el hermetismo que generan las reuniones del Club, no hay confirmación de su presencia. Lo que sí está confirmado es que el lunes, 13 de abril, la pareja real realizará una visita de trabajo por Estados Unidos, en concreto, visitarán Filadelfia, Washington y Miami con el objetivo de destacar y fortalecer la relación y la intensa cooperación en diversos ámbitos, aprovechando que se celebran los 250 años de la independencia estadounidense, que servirán para reflexionar sobre los profundos lazos históricos y culturales que unen a los Países Bajos con el país norteamericano.
Por parte española estarán Nadia Calviño, presidenta del Banco Europeo de Inversiones; José Luis Escrivá, gobernador del Banco de España; Pilar Gil, directora general de Prisa Media; y Alberto Nadal, vicesecretario de Economía del Partido Popular. Entre los invitados internacionales figuran Mark Rutte, secretario general de la OTAN; Alexander Stubb, presidente de Finlandia; Christian Sewing, CEO de Deutsche Bank; Albert Bourla, presidente y consejero delegado de Pfizer; Daniel Ek, CEO de Spotify; o Brad Smith, presidente de Microsoft.
Hace años, la reina Sofía acudió a las reuniones del Club Bilderberg, que reúne a las personas más influyentes del mundo en complejos de lujo de Europa, América y Asia y donde la prensa no tiene ningún tipo de acceso. Sus oficinas están en Leiden, Holanda meridional (Países Bajos).
La historia de este foro se remonta al 29 de mayo de 1954, cuando tuvo lugar la primera reunión, propuesta por el exiliado consejero político polaco Józef Retinger, quien estaba preocupado por cómo se estaba recibiendo el Plan Marshall en Europa, y decidió reunir a los líderes europeos y norteamericanos para promover el entendimiento entre ellos. Entre estos asistentes a esa primera conferencia estaba el príncipe Bernardo de Holanda, abuelo del rey Guillermo, quien decidió promover la idea; David Rockefeller, quien financió la reunión, y el primer ministro belga, Paul van Zeeland. La idea era que los invitados fueran dos de cada país, uno conservador y otro progresista.
El éxito de aquel primer encuentro animó a los organizadores a preparar un simposio anual. Se creó un comité de dirección que mantenía un registro de los nombres de los asistentes y detalles de contacto con el objetivo de crear una red informal de individuos que se podrían invitar unos a otros en privado. El propósito del Club Bilderberg era "hacer un nudo alrededor de una línea política común entre Estados Unidos y Europa en oposición a Rusia y al comunismo". El príncipe Bernardo fue presidente de la reunión hasta su muerte, en 2004.
Las reuniones se rigen por la regla de Chatham House, un principio de confidencialidad, que establece que los participantes tienen la libertad de utilizar la información recibida, pero no se puede revelar la identidad de los ponentes ni de ningún otro participante, facilitando así la discusión y el debate con temas delicados.
En la edición de este año, la reunión abordará diversos temas, incluyendo Oriente Próximo, el uso de la inteligencia artificial, la seguridad en el Ártico, el comercio internacional, la relación transatlántica en materia de defensa e industria o la diversificación energética.








