Analizamos las claves del cambio de la reina Letizia: así se ha convertido en una de las soberanas más elogiadas y admiradas


Destellos de diamantes y un vestido de fantasía que ha dado la vuelta al mundo


El Palacio Real acogió una cena de gala muy esperada, la primera que se ofrecía a un presidente francés desde el viaje de Nicolas Sarkozy y Carla Bruni en 2009 Aquí, doña Letizia vestida como una reina de cuento© GTRES
7 de octubre de 2026 a las 6:03 CEST

Los Reyes recibieron con todos los honores al presidente francés, Emmanuel Macron, y a su esposa, Brigitte, tras años de espera. Primero, en el Patio de Armas del Palacio Real; después, en la Zarzuela, donde hubo un almuerzo privado, y, finalmente, en los salones de Estado, escenario de una cena de gala para la historia. La primera que se ofrece a un presidente francés desde el viaje de Nicolas Sarkozy y Carla Bruni en 2009.

La reina: Destellos de diamantes y un vestido de fantasía que ha dado la vuelta al mundo© GTRES

Doña Letizia se vistió de reina de cuento y el palacio recuperó su esplendor. Los Macron están acostumbrados a la pompa del Elíseo, pero en Madrid también se encontraron con otra escala de grandeza —un palacio que entrelaza nuestras historias ya que fue Felipe V, nacido Felipe de Francia, quien ordenó levantarlo— y un ceremonial impresionante. De la escalera imperial al salón de Teniers, donde se reunieron con los Reyes, que habían llegado con tiempo a la zona de familia para revisar todos los detalles. Y de la primera foto en familia al Salón del Trono, donde tuvo lugar el besamanos bajo la bóveda de “La glorificación de la monarquía española”.

La prensa internacional ha sido unánime: doña Letizia desprende una presencia "majestuosa" y también ha destacado su dominio de los grandes escenarios de Estado

El Palacio Real acogió una cena de gala muy esperada, la primera que se ofrecía a un presidente francés desde el viaje de Nicolas Sarkozy y Carla Bruni en 2009 Aquí, doña Letizia vestida como una reina de cuento© GTRES
El Palacio Real acogió una cena de gala muy esperada, la primera que se ofrecía a un presidente francés desde el viaje de Nicolas Sarkozy y Carla Bruni en 2009 Aquí, doña Letizia vestida como una reina de cuento

Brigitte Macron, de blanco y plata, puso allí en escena a la alta costura francesa. En cuanto a doña Letizia, lo dijo todo nada más entrar y se llevó la lista de halagos más larga del año. Todo un mundo desde sus primeros pasos como princesa. De la inseguridad y la crítica a subirse al pódium de las mujeres mejor vestidas.

La prueba, una vez más, los titulares que le dedicó la prensa europea, empezando por España. No fue únicamente el vestido que dio la vuelta al mundo. La prensa internacional vio a una Reina especialmente segura y capaz de llevar con la mayor naturalidad toda la grandeza de una cena de Estado.

Los Reyes recibiendo a Emmanuel Macron y a su esposa, Brigitte, en el Salón del Trono, donde tuvo lugar el besamanos.© Agencia Press
Los Reyes recibiendo a Emmanuel Macron y a su esposa, Brigitte, en el Salón del Trono, donde tuvo lugar el besamanos.

Madame Figaro, Point de Vue, Paris Match, Gala, Harper’s Bazaar, Tatler… Todos llevaron a titular la cena de gala con una lectura bastante unánime: la visita confirma su gran momento de imagen y cómo domina los grandes escenarios. Es una Reina que desprende una presencia “majestuosa” y relajada.

Guapísima fue uno de los halagos más repetidos. La Reina, de punta en blanco y ganando altura con sus sandalias metalizadas de Martinelli. Doce centímetros de tacón, con plataforma, pese al neuroma de Morton que padece.

Le gusta sorprender y a la vez aupar la marca España; y, en esta ocasión, lo hizo con un vestido en “crepé” azul hielo, de Carolina Herrera, que le prestó el grupo Puig. De corte capa, acompañando cada movimiento y tul transparente bordado con flores, pedrería y lentejuelas concentradas en el escote.

Media Image© GTRES

No hubo ningún guiño a la moda francesa —tampoco al revés— y en la elección de la tiara tampoco miró a París. Doña Letizia recuperó una de sus joyas favoritas, la más sencilla y quizá la que mejor le sienta —sigue el óvalo de su cara y encaja con los recogidos que le hacen—, y, con ella, una pieza muy ligada a la historia de la casa Borbón. La familia conserva diademas creadas en Francia, como la Mellerio y la Cartier, pero eligió la tiara encargada por el Rey Alfonso XII a la firma inglesa JP Collins, en 1879, para su prometida, la archiduquesa María Cristina de Habsburgo. Durante décadas estuvo perdida, pero finalmente “encontró” el camino para regresar a casa cuando el Gobierno decidió, en nombre de los españoles, regalar la pieza a doña Sofía, días antes de su boda con don Juan Carlos, en 1962.

La Reina llevó un vestido prestado en "crepé" azul hielo. De corte capa, está bordado con flores, pedrería y lentejuelas concentradas en el escote

Doña Letizia juega con su vestido y comparte el divertido momento con el rey y el matrimonio presidencial de Francia© GTRES
Doña Letizia juega con su vestido y comparte el divertido momento con el rey y el matrimonio presidencial de Francia

Estilo aparte

Estilo aparte, fue una visita al más alto nivel, que tuvo su punto álgido en esta cena, en la que se sirvió un menú firmado por Joan Roca, de El Celler de Can Roca: brioche al vapor de trufa, turrón de foie, parmentier de bogavante y un postre láctico de leche de oveja ripollesa.

Las costumbres de palacio han cambiado poco en los últimos 200 años. Para Francia —que copió bastante del protocolo español— y para España, los códigos son prácticamente los mismos, y volvió a verse en el comedor de gala. La mesa volvió a ser un arma diplomática, un altar, y todo respondió a un orden exacto. Ni un centímetro más ni uno menos. Cada pieza, en el lugar exacto. La Casa del Rey desplegó el ceremonial, y los Macron, por supuesto, estuvieron a la hauteur.

Macron, de 48 años, llevó por primera vez el collar de la Orden de Isabel la Católica que le concedió Felipe VI, y su esposa, Brigitte, de 73, utilizó una de sus firmas favoritas, Louis Vuitton, con su vestido blanco con paneles en plata© GTRES
Macron, de 48 años, llevó por primera vez el collar de la Orden de Isabel la Católica que le concedió Felipe VI, y su esposa, Brigitte, de 73, utilizó una de sus firmas favoritas, Louis Vuitton, con su vestido blanco con paneles en plata

"Vecinas y amigas"

Con los 100 invitados ocupando ya sus lugares, don Felipe abrió el turno de discursos resaltando la relación entre España y Francia como la de “dos naciones vecinas y amigas” que hoy “se conocen, se aprecian, se respetan y aprenden la una de la otra”. Como ejemplo de esta unión histórica recordó a Jorge Semprún y su experiencia vital entre los dos países, así como su advertencia contra la pérdida de principios y su defensa de “la dignidad del ser humano”.

Recuperó la tiara floral, la que más ha usado desde su llegada a palacio; de platino y diamantes fue un regalo del Rey Alfonso XII a su prometida, la archiduquesa María Cristina de Habsburgo

La reina: Destellos de diamantes© GTRES

Felipe VI señaló a continuación que Macron afronta el último tramo de su mandato —abandonará el palacio del Elíseo el próximo mes de mayo— y le agradeció su compromiso con Europa, el derecho internacional y las relaciones entre ambos países. “Es ahora cuando necesitamos la mejor versión de Europa”. El Rey también calificó la invasión de Ceuta de “inaceptable” y defendió que los países situados en la frontera exterior de la UE no pueden afrontar solos una responsabilidad que corresponde al conjunto de Europa. Y después contrapuso un mundo marcado por “las guerras atroces”, “las catástrofes climáticas”, “las desigualdades” y “la desinformación” con otro en el que también existen avances médicos y tecnológicos, progresos en igualdad y una sociedad civil cada vez más fuerte. Concluyó su intervención afirmando que España y Francia están obligadas por su propia historia a seguir defendiendo “la paz, el derecho, la cooperación y la esperanza”, citando las palabras de Víctor Hugo: Ceux qui vivent ce sont ceux qui luttent (“los que viven son los que luchan”).

La Reina y Macron en un momento de risas© GTRES
La Reina y Macron en un momento de risas

Minutos después, Macron tomó también la palabra. El mandatario agradeció la acogida de los Reyes y repasó los vínculos históricos, culturales y económicos entre España y Francia. Elogió a don Felipe como “el capitán que une, dirige y mantiene el rumbo en cualquier circunstancia”, recordó las luchas compartidas por la libertad y defendió una Europa más fuerte, el apoyo a Ucrania y el respeto al derecho internacional. También expresó su confianza en sacar adelante el Tratado de Amistad y Cooperación: “Lo conseguiremos”, aunque finalmente tuvo que regresar a Francia con la ratificación española aún pendiente.

La princesa Leonor y la infanta Sofía

El presidente cerró su discurso brindando por los Reyes y por el pueblo español, sin olvidar a la princesa Leonor y a la infanta Sofía, que este año estudia en París. Y ya al día siguiente participó junto a Felipe VI en el Foro de Comercio e Inversión España-Francia y condecoró, posteriormente, en la Casa de Velázquez, al cineasta Pedro Almodóvar y al escritor Javier Cercas con la Legión de Honor.

Doña Letizia y Brigitte se conocen desde hace ocho años y desde que se reencontraron en la Plaza de Armas del Palacio Real hasta el último momento, se las vio charlando y riéndose

Los Reyes recibieron el 29 de septiembre con todos los honores a Emmanuel Macron y a su esposa, Brigitte —con abrigo rosa de Louis Vuitton— en el Patio de Armas del Palacio Real. Para este primer encuentro, la Reina eligió el vestido de Pertegaz —la firma que la vistió de novia— con lazada al cuello y bordados florales, que estrenó en el debut de su hija Leonor en los Premios Princesa de Asturias (2019).© Europa Press
Los Reyes recibieron el 29 de septiembre con todos los honores a Emmanuel Macron y a su esposa, Brigitte —con abrigo rosa de Louis Vuitton— en el Patio de Armas del Palacio Real. Para este primer encuentro, la Reina eligió el vestido de Pertegaz —la firma que la vistió de novia— con lazada al cuello y bordados florales, que estrenó en el debut de su hija Leonor en los Premios Princesa de Asturias (2019).

La visita concluyó esa noche (30 de septiembre) con un último discurso de Emmanuel Macron y la cena de devolución ofrecida por el matrimonio presidencial a los Reyes en la residencia del embajador de Francia en Madrid. Brigitte Macron eligió un vestido azul claro con cuello chimenea y botonadura central. Y doña Letizia, uno negro de satén bordado con cristales, de la firma parisina Sandro, que combinó con accesorios dorados de Magrit. Después de un primer día sin concesiones a la moda francesa, reservó el guiño para la despedida de una visita de estado histórica en la que se reforzaron la cooperación bilateral y también los lazos de amistad entre los dos matrimonios.

 El 30 de septiembre, último día de su visita, el presidente de Francia y su esposa ofrecieron a don Felipe y doña Letizia una recepción en la residencia del embajador de su país. Durante la despedida, la Reina hizo un guiño a la moda francesa con un vestido joya de Sandro.© Casa de S.M. el Rey
El 30 de septiembre, último día de su visita, el presidente de Francia y su esposa ofrecieron a don Felipe y doña Letizia una recepción en la residencia del embajador de su país. Durante la despedida, la Reina hizo un guiño a la moda francesa con un vestido joya de Sandro.

Ocho años después de su primer encuentro, doña Letizia y Brigitte Macron mostraron que entre ellas hay algo más que una relación correcta entre una Reina y una primera dama. Desde que se reencontraron en la Plaza de Armas del Palacio Real hasta el último momento, se las vio pendientes la una de otra, conversando y riéndose. Con historias de vida y posiciones muy distintas, son dos mujeres que han vivido durante años bajo el escrutinio público y saben lo que significa ser juzgadas y seguir adelante.