Después de una mañana ajetreada de audiencias en el Palacio de la Zarzuela, la reina Letizia se ha despalzado hasta la Plaza de la Villa de Madrid, para despedir al periodista y escritor Raúl del Pozo, quien falleció este martes a los 89 años.
Doña Letizia ha acudido sola, sin ninguna persona de su equipo ni sin el Rye, hasta la capilla ardiente del también columnista para expresar sus condolencias y pésame a la familia y allegados. En una semana, el mundo del periodismo ha perdido a dos de sus referentes, Fernando Ónega y Raúl del Pozo, y en ambas despedidas ha querido estar presente la Reina.
De esta manera, doña Letizia ha querido unirse a un sinfín de rostros conocidos que han dado su último adiós al informador, todo un ejemplo para comunicadores de varias generaciones, con una amplísima trayectoria en varios géneros. Así, se ha visto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; a Paloma Segrellas y su madre; al presentador José María García; al periodista Pedro J. Ramíerez, con su mujer, Cruz Sánchez de Lara; a Mart Flich, con su marido, Edu Galán; al escritor Arturo Pérez Reverte; Ana Rosa Quintana o Massiel, cuya biografía escribió Del Pozo.
Horas después de que este martes se conociera el fallecimiento de Del Pozo, los reyes Felipe y Letizia emitieron un emotivo mensaje con el que lamentaron su desaparición y quisieron rendirle homenaje. "Despedimos a Raúl del Pozo, escritor de periódicos, periodista de la mejor literatura, corresponsal, enviado especial, reportero siempre, quien mostró en su columnismo extraordinario la precisión que dan las lecturas quilatadas y la mirada de quien ha atravesado calles, sombras y la orilla de todos los márgenes. Se va el joven reportero de corazón que sentía que tocaba el cielo con las manos al publicar en primera, el mejor relato del ruido de la calle y quien mejor colgaba el teléfono. Otro veterano, otro artesano de la palabra con seis décadas de oficio en lo más alto y amigos a prueba de vida. Para ellos, y para su familia, nuestro abrazo con cariño".
Doña Letizia también acudió hace justa una semana a la capilla de otro de los grandes de los medios de comunicación y padre de una de sus grandes amigas, Fernando Ónega. Antes de entrar en la Casa de Galicia de Madrid, donde reposaba el féretro del periodista, la Reina se paró unos minutos para hablar con la prensa congregada y dijo: "Teníamos a Fernando Ónega como un hombre inalcanzable, un profesional al que todos nos queríamos parecer. Fernando Ónega me ha acompañado toda la vida porque la radio ha estado en mi casa toda la vida. Venía escuchando palabras muy amables esta mañana. Luego tuve la suerte de conocer a una de sus hijas en uno de los trabajos en los que era redactora, así que Fernando pasó a ser, además de un referente, el padre de mi amiga y en esas palabras que decía me ha encantado escuchar a Julia Otero que decía que su forma de ser responsable con la profesión... o cuando Javier Ferrari ha contado esa anécdota que decía que tardaba mucho en leer las cartas y que los técnicos se querían ir y le decían, pero bueno ha llegado ya lo de 'sin embargo'. (...) Así que tiene todo el sentido venir hoy a honrar a Fernando Ónega, cosa que querría estar haciendo ahora mismo el Rey si no fuera porque está entrando ahora mismo en un centro en Sevilla donde un grupo de muchas personas con diferentes discapacidades derivadas de la parálisis cerebral estaban esperando con mucho cariño y con muchas ganas"







