La muerte del padre de la reina Mary de Dinamarca se enclavó como uno de los momentos más tristes de su vida. Un hecho que llevó a la esposa del rey Federico X a desaparecer de la agenda real, pues fue entonces cuando se sumergió en un profundo dolor que en ningún momento quiso ocultar, siendo ella misma quien quiso pronunciar unas palabras para anunciar el fallecimiento de quien le había dado la vida: "Mi corazón está pesado, y mis pensamientos son grises. Mi amado padre ha fallecido". Ahora, meses después de esta pérdida, la agenda de la consorte real vuelve a verse afectada para asistir a una misa funeral —de carácter privado— que ha llevado al rey y a la reina de Dinamarca a desplazarse hasta sus orígenes, Tasmania, para acompañar a su propia familia en estos duros momentos; lo que ha llevado, inevitablemente, a romper con una tradición que acompañaba a la ahora reina danesa desde hacía más de dos décadas.
Una destacada ausencia que era tradición
El próximo 5 de octubre se llevará a cabo uno de los actos más significativos dentro de la agenda institucional de la reina Mary, pues se trata de una de las citas que a lo largo de veintidós años no ha querido perderse, aunque la muerte de su padre el pasado mes de abril ha trastocado todos sus planes. Y es que la celebración de la misa en homenaje al padre de la consorte real ha llevado a la cabeza de la Corona a trasladarse hasta Tasmania, lugar donde el rey y la reina han rendido tributo a su memoria y donde los miembros de la familia han querido estar presentes en todo momento. Un hecho que ha llevado a la propia Mary a vaciar su agenda para poder dedicar este tiempo a quienes acompañaron a su padre hasta el último momento. Algo que, como decíamos, ha llevado a Mary de Dinamarca a protagonizar algunas destacadas ausencias en los actos de la agenda real, incluida la presentación del Sello Navideño, una de las citas más señaladas que lleva protagonizando desde su entrada como miembro activo de la dinastía Glücksburg en el año 2004, desde que se convirtió en patrona de Christmas Tag Homes.
No se trata, no obstante, de la primera ocasión en que la esposa de Federico X se ausenta de este compromiso. Ya en 2022 su asistencia se vio imposibilitada por el viaje oficial que emprendió junto a su esposo —entonces príncipes herederos— con destino a Vietnam. La propia organización ha sido la encargada de certificar la sonada baja de la consorte, una noticia acogida con cierta melancolía al tratarse de una de sus citas más tradicionales y queridas del calendario oficial. Todo apunta a que la reina Mary ha optado por prolongar su estancia en tierras australianas para volcarse en este íntimo y necesario reencuentro familiar. Por su parte, el soberano retomará de inmediato sus compromisos institucionales este mismo viernes en Saint-Tropez, donde presenciará sus emblemáticas regatas en la Costa Azul. El regreso de Mary de Dinamarca a la vida pública no se hará esperar demasiado: la reina volverá a la primera línea institucional el próximo martes con motivo de la solemne apertura del Parlamento danés, uno de los acontecimientos de mayor trascendencia para la Corona escandinava.






