La recomendación de una psicóloga para los hijos que siguen los pasos de sus padres, como Nicolás Coronado: "Pueden probar, equivocarse y cambiar de opinión sin decepcionarnos"


El hijo de José Coronado se dedica también a la interpretación. La experta resume las claves para acompañar a los jóvenes en su vocación profesional sin la presión de las expectativas familiares


José Coronado habla de cómo su hijo Nicolás ha seguido sus pasos en la interpretación © nicolas_coronado
5 de octubre de 2026 a las 15:02 CEST

Ver a un hijo elegir la misma profesión que nosotros despierta una mezcla ineludible de orgullo, vértigo y responsabilidad. ¿Hasta qué punto se trata de una vocación genuina y cómo podemos acompañarlo sin proyectar nuestras propias ambiciones ni juzgar su manera de entender la vida? A raíz de las recientes declaraciones del actor José Coronado en una entrevista para Esquire —coincidiendo con el estreno en Netflix de la serie El problema final—, la relación entre padres e hijos que comparten oficio vuelve a estar sobre la mesa. 

"Hice igual que mi padre conmigo: 'Eres mi hijo y te voy a apoyar' [...]. Fue una aceptación, más que una alegría o una tristeza", reconocía el actor al hablar sobre los inicios de su hijo Nicolás Coronado, que decidió seguir sus pasos como actor. "Yo sabía que no los iba a seguir igual porque mi hijo es mucho más inquieto, mucho más sabio. Sabe saborear la vida mucho mejor que yo, encuentra la felicidad en otros muchos sitios. Yo, durante mucho tiempo, solo la encontraba en un set, entre travellings y cámaras. Gracias, entre otras cosas a mi hijo que me ha enseñado muchas cosas de la vida, ahora la encuentro también en más sitios", reflexionaba. 

De la mano de la psicóloga María Jesús Andrés Pérez, analizamos las claves de este relevo generacional: desde el valor de saber aprender de la juventud hasta los límites necesarios para que el trabajo no invada la relación familiar.

María Jesús Andrés Pérez, Directora Fundadora de Psicomaster© Limbo Agency
María Jesús Andrés Pérez, Directora Fundadora de Psicomaster

¿Cuál es la actitud más saludable cuando un hijo anuncia que quiere dedicarse a lo mismo que nosotros?

Escuchar qué le atrae antes de contarle todo lo que nosotros sabemos. A veces el hijo apenas ha terminado de anunciarlo y el padre ya le ha organizado la carrera o le ha explicado por qué no debería intentarlo. Es natural sentir ilusión y miedo. Lo importante es que esas emociones no decidan por él. Podemos hablarle con honestidad de las dificultades, pero entendiendo que nuestra experiencia no predice la suya. Y conviene dejarle algo muy claro desde el principio: puede probar, equivocarse y cambiar de opinión sin decepcionarnos.

¿Cómo diferenciar el apoyo genuino de la necesidad de continuar el propio legado?

Una pregunta bastante reveladora es: "¿Cómo me sentiría si mañana lo dejara para hacer algo que no tiene nada que ver conmigo?". También ayuda observar qué sucede cuando toma decisiones que no compartimos: si elige otra especialidad, rechaza nuestros consejos o prefiere trabajar con otras personas. Podemos desear sinceramente su bienestar y, al mismo tiempo, sentir cierta vanidad al verlo seguir nuestros pasos. Reconocer esa mezcla nos permite vigilarla. El problema aparece cuando el hijo siente que, para recibir nuestra aprobación, tiene que construir la vida que nosotros hemos imaginado.

Lo importante es que esas emociones no decidan por él. Podemos hablarle con honestidad de las dificultades, pero entendiendo que nuestra experiencia no predice la suya

María Jesús Andrés Pérez, psicóloga y directora de Psicomaster

¿Cómo afecta el juicio de “estar ahí por ser hijo de” y cómo puede construir su identidad?

Puede llevarle a sentir que está permanentemente a examen: si le va bien, será por el apellido; si le va mal, parecerá que no estaba a la altura. En esas condiciones es fácil quitar valor a los propios logros o exigirse de manera excesiva para demostrar que merece su lugar. Le ayuda reconocer con naturalidad las ventajas que haya tenido, sin concluir que esas ventajas anulan su esfuerzo o su capacidad.

La confianza profesional se va construyendo al aprender, resolver dificultades y recibir valoraciones concretas de personas que conocen su trabajo. Tener proyectos, compañeros y referentes propios también le permite descubrir qué quiere hacer él, más allá de la comparación familiar.

Nicolás Coronado con su padre José Coronado en un restaurante© _jose_coronado
Con su hijo Nicolás Coronado

¿Por qué deben aceptar los padres una manera distinta de entender la ambición y el equilibrio entre vida y trabajo?

Porque querer la misma profesión no significa querer la misma vida. Un padre que ha sacrificado mucho por su carrera puede interpretar que su hijo está menos comprometido si protege sus fines de semana o da más espacio a su pareja y a sus amigos. Pero esa diferencia, por sí sola, no demuestra falta de vocación. Aceptarla puede resultar incómodo porque nos invita a revisar nuestras propias renuncias: "¿Era necesario todo lo que hice?". El hijo no tiene que repetir esos sacrificios para reconocer el esfuerzo del padre. Puede admirarlo y decidir vivir de otra manera.

¿Qué beneficios emocionales tiene aprender de los hijos adultos?

Permite conocer a la persona en la que se han convertido, algo que podemos perdernos si seguimos relacionándonos con ellos únicamente desde el consejo y la corrección. Escuchar a un hijo adulto puede ayudarnos a revisar hábitos, descubrir intereses o permitirnos cosas que antes juzgábamos mal, como descansar sin sentirnos culpables. Además, al padre le quita la carga de tener siempre la respuesta y al hijo le permite sentirse reconocido como alguien con criterio. Poder decir "en esto me has hecho cambiar de opinión" abre una conversación mucho más interesante entre ambos.

Un padre que ha sacrificado mucho por su carrera puede interpretar que su hijo está menos comprometido si protege sus fines de semana o da más espacio a su pareja y a sus amigos. Pero esa diferencia, por sí sola, no demuestra falta de vocación

María Jesús Andrés Pérez, psicóloga y directora de Psicomaster

¿Qué límites ayudan a preservar la relación familiar cuando se comparte profesión?

El primero es preguntar antes de opinar: "¿Quieres que te diga cómo lo veo o necesitas contármelo?". Compartir profesión no da permiso para evaluar continuamente el trabajo del otro. También conviene cuidar la confidencialidad, evitar comparaciones y reservar momentos en los que se pueda hablar de cualquier otra cosa. Si trabajan juntos, es especialmente importante aclarar responsabilidades y no recurrir a la autoridad familiar para resolver desacuerdos profesionales. El hijo necesita poder contar un mal día sin que cada conversación se convierta en una revisión de su carrera.

¿Qué debería preguntarse un joven para distinguir una vocación propia de la opción más conocida?

¿Qué me gusta del trabajo cotidiano, además de lo que admiro de mi padre o de mi madre?, ¿me interesaría si ellos no se dedicaran a esto?, ¿estoy dispuesto a aprender las partes menos atractivas?, ¿qué otras opciones he explorado? y, especialmente, ¿siento que puedo elegir otra cosa sin hacerles daño?.

La vocación también puede nacer de lo cercano: conocer una profesión desde pequeño no convierte el interés en menos auténtico. Más que buscar una certeza absoluta, conviene probarla en condiciones reales, formarse y, si es posible, tener alguna experiencia fuera del entorno familiar. A veces se descubre más haciendo el trabajo que intentando averiguar de antemano si uno ha nacido para él.