Tres prendas que parecen imposibles, pero que no lo son

No dejamos de verlas por todas partes, y eso que son de las prendas más difíciles del armario: así se llevan tres de los 'hits' de la temporada

por Ana Riaza

Hay algunas prendas con 'carisma' que, cuando se las vemos puestas a otros, nos hacen querer llevarlas inmediatamente. Porque sientan bien, porque son la tendencia de la temporada y no nos habíamos dado cuenta hasta ese momento (si sigues a varias blogueras o influencers en redes sociales, es probable que hayas tomado nota mentalmente de todas las tendencias de la temporada, incluso sin querer), o, simplemente, por que esa, y no otra, es la prenda que le falta a nuestro armario. El problema llega cuando, cuando por fin tenemos la prenda de marras, no queda tan bien como imaginábamos ni sabemos por dónde empezar a combinarla.

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Estas prendas 'imposibles' no son nuevas, algunas llevan dando vueltas varias décadas, y es precisamente por eso que a veces resulta tan difícil combinarlas. Una camisa con mangas abullonadas y cuello tipo babero que inmediatamente identificamos con el estilo hippie de los años 70 llama al boho chic, incluso cuando el boho chic no es de nuestro estilo: al final acabamos comprando la camisa, pero no sabemos cómo llevarla. Los armarios de hoy en día beben de influencias de todas las épocas, y si una prenda es más llamativa que otra, hay que hacer un ejercicio de imaginación para sacarla del armario: en vez de camisa + pantalón campana, ¿por qué no combinarla con una cazadora de piel con flecos de los 80, unas deportivas blancas de los 90, y una 'mini' de corte trapecio con botones, como las que se llevan en el invierno 2015?

Estas son las tres prendas más difíciles del otoño-invierno... y cómo combinarlas sin morir en el intento.

1. EL ABRIGO SIN MANGAS

O en su defecto, un maxichaleco de largo XL: la fórmula es la misma, lo único que cambia entre uno y otro es el tejido, más abrigado en el caso de los primeros, en lana o paño y a menudo en colores lisos y neutros, mientras que los segundos pueden adoptar varios largos y diferentes cortes en el talle, como el chaleco que llega a la cadera, o el vestido-chaleco de crepé con botones cruzados. Sea como sea, esta prenda es difícil de llevar ya que deja a la vista los diferentes largos de las prendas que llevamos por dentro: es decir, el juego de volúmenes es más complicado, y veces toca compensarlo con los colores o incluso elevando la silueta con un 'taconazo'. Las mangas de la camisa, la cinturilla de la falda, el bajo... entran en juego en este look, en lugar de refugiarse dentro del abrigo convencional, especialmente en los modelos sin botones.

Entre las it-girls profesionales, el abrigo sin mangas es las prenda de entretiempo favoritas de por ejemplo Olivia Palermo, que lleva usándolo varios años. Ella consigue el más difícil todavía: combinar el 'imposible' chaleco largo con la tendencia del double denim, con camisa y vaqueros a juego en tejido tejano y misma tonalidad de azul. El suyo es un chaleco de Gestuz reversible, en dos tonos de gris diferentes que se pronuncian en las solapas. Aunque aquí lo lleva con pantalones vaqueros, se lo hemos visto también con falda wrap gris, y pantalones harem tipo sastre con camisa blanca.

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Más maxichlecos de este estilo: el de Kendall Jenner sigue la norma de los neutros con prenda exterior en color nude de Acne con largo a la rodilla, y pantalones skinny en negro con efecto engomado. La top es una de las chicas del año, y el manejarse con las prendas 'imposibles' de la temporada es una prueba de fuego que supera obviamente con creces. Su truco está en el jersey interior de manga larga y cuello vuelto de color gris (la única manera de llevar esta prenda a medida que avanza el mes de noviembre, es con manga larga debajo), una combinación muy parecida a la de la bloguera española Erea Louro (@erealouro), a quien hemos 'pillado' en los últimas ocho semanas repitiendo con varias de las tendencias esquivas de la temporada. En el caso del maxichaleco, con dos looks diferentes, uno más rockero, con chaleco en negro de Romwe con camiseta rayada, el cinturón de doble hebilla que va con todo, y zapatos rockabilly, también con hebilla, y un segundo, también en la gama de los neutros, con chaleco largo en blanco y pantalones culotte en marrón de Zara, y camiseta de rayas de manga francesa.

2. LA FALDA DE TABLAS

La falda tableada la llevaban ya nuestras madres y abuelas, y posiblemente muchas mujeres más si miramos con lupa nuestro árbol genealógico, porque ésta forma de doblar el tejido sobre sí mismo para darle más movimiento al mismo tiempo que se da volumen a la cadera existe desde hace siglos (literalmente). El objetivo es crear un efecto campana mediante los pliegues, afinando la cintura con un cinturón o con una cinturilla ajustada.

El problema de esta prenda es que hoy en día se llevan las siluetas de pasarela, más propensas a las líneas rectas que a los volúmenes, especialmente en la cadera, donde el skinny es la 'ley' tanto en pantalones como en las faldas lápiz. A pesar de todo, la hemos encontrado una y otra vez en el streetstyle de ciudades como París, Londres o Milán -no tanto en Nueva York, donde sí triunfa el maxichaleco), con largo midi pasando la rodilla casi en el 100% de los casos.

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Cómo llevarla: bien, si Olivia Palermo es la neoyorquina que 'reina' en el uso del abrigo sin mangas, la británica Alexa Chung lo es de la falda de tablas, dándole un estilo más indie a la prenda que otras influencers al hacer uso casi siempre de faldas en tejidos metalizados como el lamé dorado, combinados con un jersey de punto más convencional. En la imagen superior, la falda tiene un efecto falso-tableado, tipo lápiz pero con líneas verticales en negro y oro, que permite darle esquinazo al efecto campana de las tablas. Un truco visual si no queremos añadir más volumen a a cadera. Otra manera de compensar la silueta con este tipo de faldas es escogiendo una que tenga corte al biés en el bajo, para que la misma prenda equilibre sus proporciones, o combinarla con un crop-top, como Selena Gómez, en un color neutro, o un jersey ajustado en un color oscuro, metido por dentro de la cinturilla, para evitar el efecto 'saco'.

3. EL TOP DE HOMBROS CAÍDOS

Cuando al principio hablábamos de la camisa hippie que no hay manera de incorporarla a un look del siglo XXI nos referíamos a esta prenda: el top o la camisa de hombros caídos, off-shoulders, ha vivido su particular revival en las recientes semanas de la moda, y eso que evitar el efecto boho resulta difícil por no decir imposible, especialmente en las camisas de colores claros. Una de las que mejor consigue evitar este efecto es esta streetstyler parisina, que se apunta al color-block combinándola con una falda bodycon en color rubí con un volante en el bajo, y que además se atreve con la camisa más boho de la temporada, en color blanco de encaje y con un maxivolante en el escote que llega hasta la cintura. El toque chic lo pone el abrigo camel, que funciona tanto con los largos como con el color.

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Otras maneras de llevar esta prenda: triunfan las camisas de hombros caídos de rayas verticales, una mezcla entre la camisa de oficina y la camisa hippie que deja claro que se trata de una prenda nueva y se adapta tanto a vaqueros como a pantalones de vestir en color gris. Las rayas horizontales, más marineras, son más aptas para el verano, aunque pueden seguir llevándose con vaqueros y faldas esta temporada, aunque siempre podemos apuntarnos al top de punto en colores neutros que deja los hombros al aire de Kendall Jenner, que es la reina de esta tendencia cuando toca hablar de las altas esferas de la moda: Kendall lleva haciendo de los hombros al aire uno de los puntos clave de su armario desde el pasado invierno. Para las más vangurdistas: las maxicamisas con volúmenes inesperados en las mangas.

Repasamos una a una estas tendencias en la galería de imágenes