Sí, he visto los últimos estilismos de Emily Blunt y ahora entiendo (y confirmo) por qué se ha ganado el título de reina de la alfombra roja. La actriz inglesa (43), que conquistó a las prescriptoras de estilo con Emily Charlton en El diablo viste de Prada, ha trasladado ese gusto por la moda a elecciones que la representan a la perfección. Hablamos de siluetas con volumen y detalles favorecedores que elevan la figura en cuestión de segundos. Además, junto a nombres como Nicole Kidman, Viola Davis o Cate Blanchett, demuestra que el estilo no entiende de edad y que la elegancia puede ganar fuerza con el tiempo.
¿Qué define la coherencia estilística de Emily Blunt?
Para analizar sus últimas apariciones, hemos hablado con Charlie Rincón-Rodríguez, experto en estilismo que ha trabajado para marcas como Dior, Chanel y Fendi. “Es un ícono de estilo en su propia categoría. Su estética refinada la ha consolidado como una de las actrices mejor vestidas. Tiene presencia, porte y coherencia estilística, algo imprescindible para estar posicionada como una de las figuras más elegantes y consistentes del panorama actual”, nos cuenta. Y esa coherencia se entiende mejor al ver cómo ha sabido moverse entre propuestas muy distintas, pero siempre con mucha intención.
La magia del escote en pico: su mejor aliado
Según Charlie, uno de los mayores retos para una actriz es vestir durante un press tour, porque muchas veces se incorporan elementos visuales de la película que está promocionando. El desafío está en encontrar un punto medio entre ese lenguaje y su estilo personal, logrando que ambos convivan en armonía. De esta forma, en la promoción de su nuevo proyecto, Disclosure Day, la hemos visto destacar desde una versión más delicada. Para el estreno de la película, eligió una apuesta muy elegante en tonos claros, con una parte superior de acabado brillante y escote en pico. La silueta continuaba con una falda larga blanca, de caída limpia y líneas sencillas, que ayudaban a alargar visualmente la figura.
El conjunto más romántico: top de cuello alto + falda midi floral
A diferencia de la gira promocional de El diablo viste de Prada 2, donde la vimos con propuestas más estructuradas, en este nuevo proyecto la actriz ha apostado por estilismos aún más delicados. Así, para el photocall británico, eligió un conjunto de aire romántico, con un top de cuello alto, decorado con detalles joya, y una falda midi con estampado floral en tonos rosas y negros. Por supuesto, las sandalias doradas terminaban de completar la propuesta.
El vestido lila empolvado: la paleta cromática más favorecedora
También durante su estadía en Londres, la vimos apostar por un vestido largo en tono lila empolvado. Una elección que encaja con lo que nos explica Charlie sobre su colorimetría: "Emily se ve especialmente favorecida por una paleta de tonos suaves y ligeramente apagados, particularmente los colores de verano como azules, verdes, rosados y burdeos, que realzan sus facciones de forma natural". Por eso, esta pieza con escote palabra de honor, silueta ceñida al cuerpo y detalle péplum en la cintura le sentaba especialmente bien. Además, la falda recta ayudaba a equilibrar el conjunto y a alargar visualmente la silueta.
Joyas corporales: una alternativa estilosa
No todo son giras promocionales; en su agenda también hay lugar para diferentes eventos, sobre todo en aquellos en los que la moda tiene un valor especial, como la emblemática cita en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Así, para la edición de este año, la actriz derrochó estilo con un conjunto de Ashi Studio, formado por un pantalón de caída fluida y un top de cuello alto. Las borlas y flecos aportaban textura y movimiento, mientras que las cadenas de perlas funcionaban como un collar corporal. Para completar el estilismo, apostó por unos pendientes que enmarcaban el rostro y sumó unos brazaletes de perlas a juego.
Eterna combinación de volúmenes
Por supuesto, no podían faltar los estilismos con los que promocionó la segunda entrega de El diablo viste de Prada 2. En una de sus apariciones, apostó por una fórmula tan sencilla como efectiva: un jersey negro de cuello alto, combinado con una falda midi voluminosa cubierta de aplicaciones florales en tonos rojo y negro. "Los elementos estructurales le ayudan a aportar definición e interés visual a la silueta, ya sea un péplum, un hombro exagerado o algún detalle arquitectónico en la zona media, ya que suman fuerza al conjunto sin necesidad de excesos", nos cuenta el experto en estilismo. Las gafas de sol, los aros dorados y las sandalias rojas de Valentino terminaban de dar al conjunto un acabado pulido.
El total look que reinterpreta la sastrería de alfombra roja
Siempre es un buen momento para apostar por un conjunto monocromático, y más cuando destaca desde la propia construcción del diseño. Para su paso por Londres durante la gira, eligió un total look de Balenciaga que reinterpretaba la sastrería de alfombra roja desde un punto diferente. El top palabra de honor, de líneas firmes, se prolongaba hacia la parte trasera en una cola integrada, mientras que el pantalón ajustado de tiro alto alargaba la silueta. Los salones a tono remataban el estilismo manteniendo la línea cromática del conjunto.
El minivestido negro de encaje en Londres
En Londres, para una gala muy especial con motivo del estreno, la actriz apostó por un minivestido negro de inspiración romántica, con cuerpo ajustado, cuello elevado y mangas largas de encaje. Aunque Charlie apunta que "los tonos demasiado intensos o contrastados pueden resultar menos armoniosos con su coloración", en este caso el encaje y las transparencias suavizaban la intensidad del negro. La falda, corta y con volumen, sumaba movimiento y ayudaba a darle un aire mucho más romántico, mientras que las medias transparentes mantenían la misma línea delicada y los zapatos de plataforma con pulsera al tobillo reforzaban el acabado pulido.
La fórmula del estreno mundial: tonos claros y acabado brillante
Sin duda, se trata de uno de nuestros estilismos favoritos, pues también es uno de los más románticos de la gira. En pleno estreno mundial de El diablo viste de Prada 2, la actriz escogió un diseño delicado en tonos claros. Un vestido palabra de honor con cuerpo estructurado cubierto de apliques florales. Desde la cintura, la pieza se abría en una falda de tul con capas superpuestas y un bajo asimétrico que añadía movimiento. Completó el estilismo con un choker de perlas y pulseras con la misma esencia.












