Más de dos décadas han transcurrido desde que en noviembre de 2003 la Casa Real española anunciase el compromiso oficial del entonces príncipe Felipe con Letizia Ortiz, aquella periodista que no resultaba extraña al público, pues era la presentadora del telediario de la noche en Televisión Española. Se despidió de los informativos para asumir un papel clave en la monarquía. Y aunque ya no ejerce el periodismo, siempre ha estado comprometida y ha expresado un gran respeto por la que fue su profesión durante años.
No es de extrañar que este lunes la reina Letizia haya asistido al 50 aniversario del diario El País, una cita en Barcelona a la que ha acudido junto a Felipe VI para presidir una recepeción institucional en el Museu Marítim. Para esta ocasión ha elegido un elegante vestido ajustado en color negro que deja los hombros al descubierto, ideal para lucir un collar con una historia muy especial.
Un diseño que estrenó en El Cairo
Si la semana pasada confiaba en un total look blanco, de nuevo ha recurrido a esta fórmula de experta para vestir siempre bien, defendiendo la eterna elegancia del negro con un conjunto formado de pies a cabeza por este color. Su vestido no es nuevo, pues formó parte de la maleta que se llevó el pasado año a Egipto, donde estrenó en la capital esta pieza minimalista y atemporal.
Se trata de un diseño muy entallado y con largo midi a los tobillos, que destaca por su escote recto tipo Bardot, que deja hombros y clavículas al descubierto.
Una creación que ha acompañado con un bolso de mano con cierre hermético y detalle de brillante pedrería, y como calzado, una de sus apuestas más recurrentes: unos cómodos kitten heels destalonados, de acabado acharolado y afilada punta, que cuentan con tacón moderado.
El collar de chatones que perteneció a Victoria Eugenia
Pero sin duda el 'plato fuerte' del look de la reina Letizia han sido sus joyas. Y es que la sobriedad del tono más oscuro de la paleta ha cedido todo el protagonismo a este espectacular collar que entró en el joyero real en 1906, cuando Alfonso XIII se lo regaló a Victoria Eugenia, la bisabuela de Felipe VI, con motivo de su boda.
Una creación elaborada por la joyería Ansorena que originalmente era un collar rivière creciente, un tipo de diseño muy popular a mediados del siglo XIX y que consistía en piezas a las que se les iban añadiendo gemas en celebraciones simbólicas, como cumpleaños o nacimientos. En el caso de Victoria Eugenia, llegó a ser tan largo que decidió dividirlo en dos, uno más largo y otro corto tipo gargantilla.
Además, apartó también dos de los chatones y pidió montarlos en platino y adornarlos con una orla de diamantes para hacer estos espectaculares pendientes que le encantan a la reina Letizia, pues los ha llevado en numerosas ocasiones.
Tanto los pendientes como los collares pertenecen a las llamadas 'joyas de pasar', piezas de enorme valor económico e histórico que tienen como titular al Jefe de la Casa Real, por decisión de la reina Victoria Eugenia, quien así lo indicó en su testamento.
No es la primera vez, sin embargo, que vemos a la reina Letizia acompañar su look con estas joyas tan especiales, pues precisamente son las que escogió para protagonizar el retrato que la fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz realizó, donde aparece enfundada en un vestido de Balenciaga con escote palabra de honor y estas mismas deslumbrantes piezas.










