A su innegable éxito en redes sociales se suma su faceta como empresaria al frente de su propia firma de moda, Himba Collection, y el que es, sin duda, el proyecto más importante que ha decidido emprender: la preciosa familia numerosa que ha formado junto a su marido, el también creador de contenido Tomás Páramo. Como madre de Tomi, Catalina y el pequeño Federico, María García de Jaime conoce de primera mano el reto tan maravilloso como exigente que supone la maternidad y la importancia de no perderse en el proceso, aunque aventuras como esta -su primera colección de calzado- le ayudan a recordar quién es ella en esencia y quién quiere ser para cuidar mejor de los suyos.
Este fin de semana la madrileña tiene doble motivo de celebración. Coincidiendo con el Día de la Madre, debuta como diseñadora de calzado de la mano de Gioseppo para contar Our Forever Story. Con esta colección, explora la conexión eterna entre madres e hijas desde una perspectiva necesaria: crecemos juntas, pero con identidades propias. Bajo esta premisa, nos presenta una propuesta de alma artesana, hecha en España y diseñada para mujeres que, como ella, valoran la autenticidad en cada detalle.
La línea cuenta con un total de cinco piezas, dividiéndose en tres diseños todoterreno para mujer y dos opciones pensadas para el ritmo de las más pequeñas, y con un común denominador que es el trenzado, cuya simbología no se nos escapa. Nos sentamos a charlar con María para descubrir cómo ha sido enfrentarse a este reto creativo y mantenerse fiel a su inconfundible estilo personal, y por qué, a veces, el mejor capricho que puede darse una madre es pensar en sí misma.
¿Cómo te sientes? Es un proyecto muy especial junto a tu niña...
La verdad es que ha sido todo un reto porque nunca había diseñado calzado, es un mundo aparte que he ido descubriendo poco a poco. Llevamos trabajando en esto desde hace un año y verlo por fin hecho realidad me hace muchísima ilusión. Gioseppo ha confiado plenamente en mí y me ha dado total libertad creativa. Para mí es fundamental estar enamorada del producto para poder enseñarlo; soy muy fiel a mi estilo y sabía que si lográbamos un zapato que a mí me encantara y no me quisiera quitar, a la gente también le gustaría.
¿Cómo ha sido la acogida en tu entorno? ¿Son críticos contigo?
Al lanzar un proyecto nuevo siempre tienes ese vértigo de pensar "¿y si no gusta?", pero la respuesta ha sido increíble. Mis amigas me escribían emocionadas preguntándome cuál elegían. Ver que tu círculo más cercano te apoya con tanta ilusión es muy emocionante.
Aunque es tu primera vez con el calzado, ya tienes tu propia firma de ropa y has diseñado varias colecciones de joyas. Y se nota que hay una coherencia estética en todo lo que haces.
Sí, intento pensar muy bien cada paso para que todo tenga un sentido y una coherencia estética. El calzado era esa pieza que me faltaba y que, personalmente, me apasiona. ¡En verano me paso el día en sandalias!
Entiendo que te has involucrado de lleno en la parte del diseño. ¿Qué has aprendido de esta experiencia?
Hemos hecho un equipo perfecto. Yo estaba muy volcada en el diseño visual y ellos aportaban todo su conocimiento sobre calzado y comodidad. Por ejemplo, si yo quería poner un lazo, ellas me explicaban que para una niña podía resultar incómodo, así que ideamos un sistema con una gomita oculta. Han sabido materializar mis ideas garantizando siempre la máxima comodidad.
El trenzado es el gran protagonista de la colección. ¿De dónde nace esta inspiración?
Todo surge del vínculo entre una madre y una hija. Siempre existe esa conexión, ese estar "entrelazadas". Sin embargo, también quieres que cada una siga su propio camino, que tenga su propia luz y brille por sí misma sin cortarle las alas. Esa dualidad es la que inspira toda la colección.
Con la moda infantil en pleno auge, ¿eres de las que prefiere vestir a sus hijos siguiendo las tendencias del momento o priorizas la comodidad?
Como aún son pequeños, suelo decidir yo, aunque el mayor ya empieza a tener sus preferencias. Ya conozco sus gustos —por ejemplo, sé que el color favorito de mi hija es el rojo e intento buscarle prendas de ese color—, pero mi prioridad es que vayan monos y, sobre todo, cómodos. El mundo de la moda infantil me fascina, especialmente para niña, porque hay muchísimas opciones y prendas que yo misma me pondría.
En esta colección no hay modelos exactamente iguales para madre e hija. ¿Fue una decisión consciente para huir del cliché de ir vestidas a juego?
Completamente. Me llevo muchos años con mis hermanos y recuerdo que ellos no querían ir vestidos igual que "la bebé". Esa idea influyó mucho. Quería que los zapatos fueran en la misma línea y tuvieran conexión, pero sin ser idénticos. Personalmente, no me gustaría llevar un zapato con estética de "niña pequeña". Me encanta verlo en otras familias, pero yo prefiero que cada una tenga su identidad. ¡Me pasa lo mismo con las parejas que se visten a juego a propósito!
Hablando de parejas, Tomás y tú tenéis un estilo que se complementa muy bien. ¿Ha sido una evolución natural tras tantos años juntos?
Al haber crecido juntos, es inevitable que nuestro estilo acabe compenetrándose y pareciéndose un poco más con el tiempo. Aunque he de reconocer que él es mucho más atrevido; para ser chico, arriesga mucho con los colores y los estampados. Tenemos identidades propias, pero muy en sintonía.
¿Para quién diseñas esta colección?
Son zapatos 100% piel y que quedan muchísimo más bonitos puestos que en la mano. Están pensados para mujeres todoterreno que buscan ir monas pero cómodas; son diseños especiales que te sirven tanto para el trote diario como para un plan de noche. Además, para quienes prefieren no ir planas, hemos incluido un tacón muy sensato y cómodo. Quería colores atemporales como el granate o el marrón, aportando luz con toques en crudo, naranja, o tonos en tendencia como el mantequilla y el azul.
Últimamente, se está hablando mucho sobre la importancia del autocuidado de las madres también desde la moda.
Es así. Me escribió una seguidora agobiada porque le encantaba la colección pero no podía permitirse comprar sandalias para sus tres hijas. Le dije: "Cómpratelas para ti". Las que somos madres tendemos a anteponer a nuestros hijos al 100%, pero de vez en cuando hay que darse un capricho. Es fundamental no perder nuestra propia identidad y seguir reconociendo qué nos gusta a nosotras como mujeres.
Ahora que Cata tiene 5 años y muestra su propia personalidad, ¿qué aprendes de ella en el día a día?
Aprender de mis hijos es algo constante. Me enseñan a vivir desde la sencillez y la admiración. El otro día se emocionaron muchísimo por un simple donut para merendar, y me hizo darme cuenta de que si viéramos la vida a través de sus ojos, seríamos mucho más felices. Todas las noches decimos tres cosas buenas que nos han pasado en el día, y eso me ha enseñado el poder del agradecimiento. A veces, un momento de locura logística que a mí me genera estrés, resulta ser el instante favorito de su día. Es una gran lección de perspectiva.













