Noche de Oscars, noche de lookazos. La alfombra roja de estos prestigiosos galardones es una de las más esperadas del año (si no la que más) no solo a nivel cinematográfico, sino también en cuestiones de moda. De las plumas de Nicole Kidman y Demi Moore a la inspiración Bridgerton de Emma Stone: esta velada nos ha dejado opciones para todo tipo de gustos. Las mujeres más atrevidas adorarán seguro la elección de Anne Hathaway, quien nos ha dejado una de las grandes sorpresas al apostar por un vestido que fusiona el estilo Old Hollywood con toques flamencos.
La actriz ha demostrado que está incluso más radiante que hace 20 años al volver a meterse en la piel de Andy Sachs, su inolvidable personaje de El diablo viste de Prada, película que regresa este 2026 con la esperadísima secuela. En los últimos meses, Anne ha protagonizado un impresionante glow up tanto físico como a nivel de vestuario, arriesgando cada vez más en sus looks del día a día y sobre la alfombra roja. Hoy, en una noche marcada por el minimalismo, en la que los tonos neutros y las siluetas depuradas al más puro estilo Carolyn Bessette-Kennedy han sido las protagonistas, ella ha roto con lo esperado y ha sorprendido apostando por el 'más es más'.
Ha apostado por un entallado vestido con escote palabra de honor, silueta sirena y gran cola que realza sus curvas, una pieza de Valentino que evoca el estilo clásico de Hollywood pero le da un giro gracias al tejido negro decorado con delicados bordados florales en tonos empolvados y abalorios metalizados. Aunque de por sí este modelo ya está ideado para marcar la figura femenina, incorpora también un cinturón XL a tono que la realza aún más. Continuando con el maximalismo, ha rematado con unos guantes de ópera XL a tono, así como un imponente set de joyas de Bvlgari compuesto por unos pendientes colgantes de diamantes y piedras amarillas y una fabulosa gargantilla a juego. Como calzado, unas sandalias negras de Roger Vivier.
Una colección que huye de la inmediatez
La colección Primavera/Verano 2026 de la línea de Valentino fue la primera de Alta Costura que se presentó tras el fallecimiento del diseñador. Alessandro Michele, director creativo de la firma, quiso poner con estas propuestas el foco sobre el consumo acelerado de imágenes en la era digital. Inspirándose en el Kaiserpanorama -un dispositivo óptico del siglo XIX que obligaba a una observación individual, lenta y fragmentada, y que fue precursor del cine- propuso entonces a sus invitados un "ritual de la mirada". En lugar de montar una pasarela tradicional, desveló sus creaciones mediante un 'peep show' (espectáculo de mirillas), en el que se desdibujan las líneas que separan la intimidad de la interpretación.
Como describió nuestra compañera Mariana Torres tras esta presentación, Michele buscaba "rescatar la contemplación, transformando el acto de ver un desfile en una experiencia disciplinada a la par que cercana, donde la visibilidad, más bien, se restringe para ganar profundidad. Como es habitual, el italiano recurrió a la imaginería de Hollywood, pero no como una simple referencia estética. Sirve de archivo mitológico de iconos (o divinidades) seculares, donde cada vestido es una "encarnación" que transmuta la historia en materia".
Tras pasar por la alfombra roja, Anne se ha subido al escenario para entregar el premio a Mejor Vestuario junto a una compañera de excepción: Anna Wintour. Que ambas hayan sido las elegidas para esta categoría no es casual, puesto que, como decimos, Anne tiene una estrecha relación con el mundo de la moda ya que interpreta a la asistente de la directora de una prestigiosa revista de moda interpretada por Meryl Streep, personaje que se inspiró, precisamente, en Wintour.
Ambas han protagonizado un momento divertido al preguntarle Anne a la famosa editora de moda qué opina de su look, ante lo que ella ha omitido la pregunta y ha dicho directamente la famosa frase "y los nominados son...", dando a entender que no le gustaba.
En cuanto al look de belleza, ha lucido su larga melena oscura en un semirrecogido con volumen en la raíz y ondas muy naturales, y ha optado por un maquillaje muy sofisticado y atemporal en el que destaca la mirada mediante las pestañas en clave XL.













