Con el calendario marcando la cuenta atrás para Paris Fashion Week, donde se espera su presencia, Victoria de Marichalar ha vuelto a darnos una lección de estilo al integrar la última tendencia viral en sus looks de diario con una naturalidad pasmosa. Hablamos del auge de las chaquetas de cuello mao y cierres de nudo, un diseño tradicional cuyo origen encontramos en China y que ha saltado de la pasarela al street style con miras a la próxima primavera, ¡e incluso ha conquistado a las novias más elegantes! La sobrina de los Reyes, sin embargo, puede presumir de que no solo sigue tendencias, las reinterpreta para darles un toque único. En este caso, nos ha demostrado que la estética oriental y el espíritu deportivo forman el tándem perfecto. ¿Quieres saber cómo?
Victoria Federica le da su toque a la nueva tendencia viral
La aristócrata y creadora de contenido ha estrenado una sudadera de edición especial de Adidas diseñada con motivo del Año Nuevo Chino en un precioso rojo carmín que referencia a la tradición china de vestir de este color en eventos sagrados o especiales -las novias van rojo en sus ceremonias- y también alude a que el próximo 17 de febrero dará comienzo el año del caballo de fuego. Puro simbolismo en una prenda de ropa aparentemente sencilla, pero que Victoria la lleve no es casualidad.
La historia de la moda mantiene un diálogo constante con la tradición, convirtiendo vestimentas ancestrales en tendencia. Si bien el sari o el kimono -dos ejemplos que ya se consideran básicos en Occidente- abrieron el camino, 2026 ha coronado a una nueva protagonista: la chaqueta Tang o de estilo mandarín. Esta prenda de inspiración china se distingue por su diseño de líneas rectas, con el clásico cuello mao y los característicos cierres de nudo, una combinación de elementos que se consolidó como símbolo de identidad nacional entre finales del siglo XIX y principios del XX.
Su atractivo -es tan sofisticada y especial como versátil- ha provocado la reinterpretación masiva fuera de las fronteras chinas (y de Asia) hasta el punto de aterrizar en el catálogo de Adidas, aunque versionada como una cazadora 'bomber' en ante rojo. Aun así, su alcance va más allá de la moda deportiva, pues ha llegado a inspirar a las novias e invitadas de nuestro país. Firmas nacionales, como Laganini, Mango o Sophie and Lucie, han adaptado esta silueta, haciendo de ella un auténtico objeto de deseo con el que conseguir looks más formales sin mucho esfuerzo.
La chaqueta 'Tang' se lleva con vaqueros barrel de Zara
Lo que tiene el look de Victoria que nos parece tan interesante es que no abandona la estética street que suele estar presente en sus conjuntos de diario y, aunque utilice la chaqueta para elevarlo, opta por prendas 100% casuales, como una camiseta corta de punto gris y unos vaqueros de tiro bajo con trabillas. Concretamente, se trata de los jeans baggy barrel de Zara en denim color ocre, un modelo holgado y de aires urbanos con el que las insiders arrasaron en las rebajas de enero.
El punto final del estilismo lo ponen, en la misma línea, sus zapatillas Samba de la colaboración viral Adidas x Wales Bonner que reescribió las reglas del juego en 2024 y sigue marcando la pauta en la industria del calzado, ya que convirtió a la bota de fútbol común de lengüeta XL en el líder supremo de los sneakers con su salvaje revestimiento de estampado de leopardo. Tal ha sido el impacto de esta alianza que su diseñadora, Grace Wales Bonner, fue apuntada recientemente como directora creativa de nada más y nada menos que Hermès.
En definitiva, este look es la prueba fehaciente de que la magia de la moda este 2026 reside en el contraste y la mezcla inesperada. Al conjugar la herencia cultural de la silueta Tang con la estética relajada de los barrel jeans y el toque salvaje de las Samba de leopardo, Victoria de Marichalar logra un equilibrio perfecto entre tradición, elegancia y vanguardia. Un mix & match que sienta las bases de lo que significa vestir con actitud a día de hoy: romper las reglas preestablecidas para que piezas históricas y tendencias virales convivan.













