Rania de Jordania, durante la inauguración de la 25ª sede del Centro Cultural Zahra en la Gobernación de Aqaba, ha mostrado su lado más humano. La reina ha apostado además por uno de sus códigos cromáticos más reconocibles: el azul bebé. Un color que se ha convertido en parte de su identidad. El conjunto elegido incluía un detalle técnico con historia —el nido de abeja—, una técnica que la reina Letizia ha utilizado en varias ocasiones desde 2017 por su capacidad para marcar cintura y estilizar la silueta. Un recurso con raíces centenarias que hoy vuelve a estar en el centro de la conversación.
El conjunto: romanticismo relajado con ADN contemporáneo
Para esta visita centrada en el empoderamiento juvenil y el bienestar familiar, Rania eligió un conjunto de la firma australiana Zimmermann. La blusa Ascension, confeccionada en algodón 100 %, destaca por sus mangas abullonadas, escote en pico pronunciado y un aire etéreo. Actualmente se encuentra rebajada en MyTheresa por 285 euros.
La falda midi Ascension, también en denim de algodón, presenta largo midi y un favorecedor fruncido en la cintura que define la silueta sin rigidez. Rebajada, por 476 euros. El resultado es un look coordinado que mezcla la estética romántica con la funcionalidad del denim.
Accesorios: lujo discreto
La reina completó el conjunto con los icónicos zapatos de tacón Love 100 de Jimmy Choo, en versión mesh y piel en tono latte. Con tacón de diez centímetros y puntera afilada, son uno de los modelos más reconocibles de la casa británica, valorados en 650 euros.
Como cinturón, eligió un diseño elástico de piel fruncida de Bottega Veneta, rematado con detalles triangulares en los extremos, un guiño sutil a la artesanía italiana. Añadió un Apple Watch, integrando tecnología en su uniforme institucional, y unas gafas Oliver Peoples x Alexis Israel colgadas de un bolso blanco de hombro, aportando un toque desenfadado y práctico.
El azul como sello personal de Rania
El azul es mucho más que un color recurrente en el armario de Rania de Jordania, se ha convertido en un código visual que transmite serenidad, modernidad y continuidad institucional. En octubre del año pasado, la reina volvió a elegir este tono para presidir la apertura del Parlamento, acompañada por la princesa Rajwa y su hija Salma. Además, por su 55 cumpleaños, la Corte Real difundió una fotografía en la que posaba con el vestido Adami de Solace London en azul ártico, consolidando este color como uno de sus favoritos.
Nido de abeja: una técnica centenaria que vuelve a ser tendencia
El llamado punto smock o nido de abeja no es una invención contemporánea. Su origen se remonta al siglo XVIII en Inglaterra y Gales, donde los trabajadores rurales utilizaban blusones amplios con fruncidos bordados para facilitar el movimiento. Con el tiempo, esta técnica pasó del mundo rural a la moda femenina, especialmente a finales del siglo XIX, cuando reformadores del vestir y artistas del movimiento Arts and Crafts la adoptaron como símbolo de artesanía y pureza estética
En los años 60 y 70, el nido de abeja fue recuperado por la estética hippie y posteriormente reinterpretado por diseñadores como Yves Saint Laurent, Givenchy y Kenzo. Hoy, vuelve a ocupar un lugar central en las colecciones contemporáneas por su capacidad para crear volumen, elasticidad y estructura sin rigidez.
La conexión con la reina Letizia: cintura de avispa y estética royal
La reina Letizia ha sido una de las grandes embajadoras modernas del nido de abeja. En 2017 lució un vestido floral de Zara con este detalle en cintura y puños, logrando un efecto favorecedor inmediato. En 2018, durante sus vacaciones en Palma de Mallorca, volvió a apostar por esta técnica en un vestido ligero de flores con mangas abullonadas y elásticos en la cintura. Ese mismo año impactó con un vestido rojo heredado de la reina Sofía, donde el nido de abeja contribuía a definir la silueta.
Dependiendo de su ubicación —cintura, cadera o mangas—, este bordado puede transformar completamente la proporción del cuerpo, un recurso que tanto Letizia como Rania utilizan con maestría.
Una jornada marcada por la cercanía
Más allá de la moda, la aparición de Rania en Aqaba tuvo un fuerte componente social. Durante su visita al Centro Cultural Zahra, la reina interactuó con niños y jóvenes, recorrió talleres de artesanía, programas de alfabetización financiera y espacios de bienestar psicológico. Rodeada de niñas vestidas como bailarinas, Rania volvió a subrayar su compromiso con el empoderamiento femenino, la educación y el acompañamiento comunitario.














