Salud intestinal

Viki Lorenzo, nutricionista: "El butirato es uno de los compuestos más valiosos para nuestra salud digestiva y tiene acción antiinflamatoria"


La experta explica los motivos por los que cada vez se habla más de este postbiótico y cómo podemos incorporarlo en nuestro día a día


chica yogur frutos rojos© Getty Images
Paula MartínsColaboradora de Estar Bien
13 de octubre de 2026 a las 7:02 CEST

Si hay algo que ha quedado claro en los últimos tiempos es que el bienestar general empieza en el digestivo. Cuidar la microbiota se ha convertido en el mantra imprescindible de la salud y el estilo de vida, pero dentro de este fascinante universo microscópico existe un recurso del que cada vez se habla más: el butirato. Seguro que has escuchado este término en conversaciones sobre nutrición y longevidad, que has leído sobre él o que te ha saltado publicidad de los suplementos que te ayudan a regularlo en tu organismo. Sin embargo, es posible que, aún a pesar de ese boom informativo, no sepas bien qué es.

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Para comprender a fondo su valor y aprender a potenciarlo en nuestro plato sin complicaciones, hemos consultado a Viki Lorenzo (@viki_lorenzo_nutricionista), dietista y nutricionista. Ella nos explica que "el butirato es uno de los compuestos más valiosos para nuestra salud digestiva. Se trata de un ácido graso de cadena corta (AGCC) que produce el propio intestino a partir de la fermentación de la fibra por parte de bacterias beneficiosas".

Y aunque suene a suplemento de última generación, en realidad es nuestro cuerpo el que lo genera de manera natural si le damos las herramientas adecuadas. "Aunque podemos encontrarlo directamente en pequeñas cantidades en alimentos grasos como la mantequilla, su principal origen y el más relevante para el organismo es interno: es el producto final de la fermentación de los carbohidratos por parte de los microorganismos de nuestro intestino", señala la nutricionista.

¿Y si esa tostada de mantequilla que evitas en realidad fuera beneficiosa?© Getty Images
¿Y si esa tostada de mantequilla que evitas en realidad fuera beneficiosa?

Un auténtico escudo para tu pared intestinal

Las funciones del butirato van mucho más allá de un simple proceso digestivo. De hecho, actúan como un verdadero bálsamo que protege y fortalece la barrera de nuestro colon frente a las agresiones externas o los desequilibrios de la dieta diaria. Según nos desgrana la especialista, sus beneficios principales para el organismo se resumen en cuatro pilares:

  • Energía para el intestino: "Es la principal fuente de energía para los colonocitos (las células del colon), favoreciendo su renovación y asegurando que la pared intestinal actúe como un filtro firme y selectivo".
  • Efecto 'escudo' o barrera: "Estimula la producción de proteínas que unen las células entre sí, reforzando la barrera intestinal".
  • Acción antiinflamatoria: "Ayuda a regular la respuesta del sistema inmunitario en la mucosa digestiva".
  • Cuidado celular a nivel profundo: "Actúa como modulador epigenético, regulando la expresión de genes implicados en la reparación de los tejidos y en la protección celular".
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Un menú 'friendly' para tu microbiota

La buena noticia es que no necesitas recurrir a pautas extravagantes para favorecer su producción. La clave del éxito reside en "alimentar" a esas bacterias aliadas que ya viven en ti. "Aunque alimentos como la mantequilla de buena calidad nos aportan pequeñas dosis de butirato, la mejor estrategia es darle a nuestras bacterias intestinales los ingredientes adecuados para que ellas mismas lo fabriquen a gran escala", afirma la experta. 

Así, para conseguirlo de forma fácil y deliciosa en tus comidas diarias, la nutricionista Viki Lorenzo nos sugiere priorizar los siguientes grupos de alimentos en la cesta de la compra:

  • Almidón resistente: "Presente en el plátano (verde), las legumbres y, de forma muy sencilla, en la patata o el arroz cocido y enfriado en la nevera durante unas horas antes de consumir".
  • Fibra fermentable: "Vegetales clave como alcachofas, ajo, cebolla, puerro, avena y legumbres".
  • Polifenoles: "Cacao puro, frutos rojos o té verde".
  • Alimentos fermentados: "El kéfir, el yogur natural, el chucrut o la kombucha nos ayudan a mantener el ecosistema bacteriano idóneo para producirlo".
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Añadir un toque de cacao puro a tu desayuno, preparar una ensalada de patata cocida el día anterior o acompañar tus platos con un buen salteado de alcachofas son pequeños gestos con un impacto enorme en tu vitalidad. De hecho, la experta nos recuerda que cuidar el interior es la mejor inversión de belleza y salud: "Cuidar la microbiota no es una moda pasajera, es la base de la salud global. Incluir estos pequeños gestos en la cesta de la compra es el primer paso para una salud digestiva de hierro".

Sin embargo, esta producción no es igual en todas las personas. Como señalan desde Laboratoire Optim,  compañía que acaba de lanzar en España las cápsulas Optim Butyrate, que favorecen la liberación progresiva del butirato a lo largo del tracto intestinal, su producción "puede variar en función de la alimentación, la composición de la microbiota, determinados hábitos de vida o el uso de antibióticos. Además, algunas personas con sensibilidad digestiva reducen el consumo de ciertos alimentos ricos en fibra fermentable porque pueden resultarles difíciles de tolerar". Por eso, más allá de tratar incorporarlo en el día a día mediante las pautas de la nutricionista o, mediante suplementos, conviene consultar siempre a un experto que trate cada paso personalizado.