Lesiones en la rodilla: ¿cómo se debe hacer una recuperación adecuada?

Después de una cirugía en esta articulación, la rehabilitación es fundamental, ya que permite la recuperación total de la movilidad de la articulación para poder reanudar las actividades habituales, acortando el tiempo normal de curación, y reduciendo los niveles del dolor postquirúrgico

Por Pilar Hernán

Las lesiones de rodilla de gravedad son un problema habitual entre los deportistas de elite. Pero no solo, pues cualquier persona que practique un deporte o que haga ejercicio puede tener la mala suerte de padecer una lesión en esta articulación tan importante, que suele requerir de una intervención quirúrgica. Después de una cirugía como esta, la rehabilitación es fundamental, ya que permite la recuperación total de la movilidad de la articulación para poder reanudar las actividades habituales, acortando el tiempo normal de curación, y reduciendo los niveles del dolor postquirúrgico. Así nos lo detalla el doctor José Luis Castilla, especialista en Medicina Física y Rehabilitación y colaborador de Marnys. "Fortalecer la rodilla después de una lesión a través del ejercicio guiado y controlado, así como el trabajo propioceptivo, es clave para restablecer la fuerza muscular y la completa movilidad de la articulación. Además, ayuda a prevenir posibles futuras lesiones”, anticipa.

Lee también: Estas son las causas por las que pueden dolerte las rodillas

¿De qué depende el plazo de recuperación de una lesión de rodilla?

El tiempo de curación de una lesión de rodilla dependerá de la lesión en sí. Algunas lesiones requieren reposo y tratamiento en casa, otras necesitan rehabilitación y en los casos más completos requieren de cirugía para recuperarse. Por ejemplo, en una rotura de menisco suele ser necesaria la intervención quirúrgica y requiere de entre 1 mes y 2 de meses para que el paciente pueda recuperar su actividad física normal. Por otro lado, un esguince suele tardar entre 2 y 4 semanas en curar por completo.

Este tiempo también depende del propio paciente, de su papel activo en la recuperación siguiendo o no las indicaciones de los médicos rehabilitadores y fisioterapeutas, así como de su edad y si sigue un estilo de vida activo o no.

La rehabilitación es fundamental para conseguir recuperar la movilidad de la articulación, ¿no es así?

Por supuesto, tanto si requiere intervención quirúrgica como si no, además de guardar reposo los primeros días y aplicar frío para bajar la inflamación después de una lesión de rodilla, la rehabilitación es una parte esencial en una recuperación y de esto depende en gran parte la rapidez de la recuperación. A través de técnicas especializadas y personalizadas, la fisioterapia puede aliviar el dolor, reducir la inflamación, fortalecer la musculatura circundante y recuperar la movilidad y la función de la rodilla.

Lee también: Ante un dolor muscular o articular, ¿qué conviene aplicar, frío o calor?

¿Es fundamental la constancia para conseguir mejores resultados?

Tras una evaluación de la lesión, será el médico rehabilitador junto con el fisioterapeuta quienes valoren el tiempo necesario de la recuperación, teniendo en cuenta la evolución con el paciente, por lo que una constancia tanto por parte de los facultativos como por parte del paciente es indispensable.

¿Puede la rehabilitación ayudar a acortar los plazos de recuperación?

Un correcto proceso de rehabilitación siempre ayudará a acortar el tiempo de recuperación en comparación a un paciente que ha sufrido una lesión y no acude a profesionales sanitarios para su tratamiento o bien no cumple las indicaciones correctamente durante el proceso rehabilitador. 

Lee también: Así es como la dieta puede ayudarte a recuperarte si tienes una lesión

¿Cuáles son las claves de una rehabilitación exitosa tras una lesión grave de rodilla?

Para una correcta recuperación e intentar que sea lo más corta posible para volver a retomar la actividad deportiva, además de evitar una recaída de esa lesión, debemos previamente haber hecho una buena gestión y acudir en primer lugar a asistencia médica inmediata para que la valoren. Después, hay que continuar con un tratamiento que incluya reposo, hielo y compresión de la zona, junto con las indicaciones de un médico especialista. Los siguientes días y semanas se pasa a una rehabilitación que puede ser activa con ejercicios pautados y controlados por un médico rehabilitador junto con un fisioterapeuta. La vuelta al entrenamiento habitual debe ser paulatina y siempre que lo indiquen los profesionales sanitarios.

Estos pasos son imprescindibles para una recuperación efectiva y se debe concienciar al paciente en todo caso de su papel activo en la recuperación, puesto que es tarea suya mayormente el seguir las indicaciones del rehabilitador.

Entendemos que una persona joven tiene más posibilidades de recuperación total que una persona de más edad, ¿no es así?

A medida que envejecemos, se pierde densidad ósea y los huesos y articulaciones se vuelven más frágiles, además aparece los fenómenos degenerativos como consecuencia de la deshidratación del cartílago articular, haciendo que sea más propensos a sufrir lesiones. Eso lleva a que el cartílago se vuelva más fino y disminuye la resistencia de la articulación, y los huesos pierden calcio y otros minerales de forma progresiva.

Esto hace que a medida que cumplimos años, el proceso de recuperación de una lesión también se ralentice, por lo que es especialmente importante prestar atención a la dieta y a las indicaciones de los profesionales sanitarios.

Lee también: Sigue estos consejos para mejorar tu salud articular y muscular

¿La personalización del tratamiento es un factor clave?

Así es, un proceso de recuperación siempre debe estar adaptado al tipo de lesión, a la edad del paciente y a su condición física previa, así como a su estilo de vida.

¿Puede ayudarnos también la dieta en este proceso de recuperación?

La alimentación también cumple un papel esencial durante un proceso de recuperación. Recomiendo incluir ingredientes como el calcio y vitamina D, presentes en lácteos, legumbres, y algunas hortalizas.

¿Y los suplementos? ¿Son también una alternativa eficaz?

Los suplementos deben ser complementarios a una alimentación equilibrada. En este caso, para favorecer el bienestar y la movilidad de la articulación y su cartílago, tendones y ligamentos, recomiendo suplementos alimenticios como Artrohelp Forte que contengan colágeno hidrolizado, condroitina y glucosamina.

Siguiendo un plan de rehabilitación correcto y adecuado, ¿se puede recuperar totalmente una rodilla tras una lesión grave?

Definitivamente sí, siempre que se haga una buena gestión de la lesión tanto por parte de la atención sanitaria como por parte del paciente y su papel activo en la recuperación.