Mar Gausachs, estilista: "Para conseguir un resultado más elegante en tu casa, no hace falta añadir cosas, sino eliminar las que sobran"


Si quieres que tu casa luzca como la de las revistas, nada mejor que dejarse aconsejar por una estilista capaz de crear espacios llenos de alma. Mar Gausachs nos da sus mejores consejos para conseguir una casa de revista


Mar Gausachs© Mar Gausachs
15 de junio de 2026 a las 18:17 CEST

Si te gusta la decoración, seguro que quieres que tu casa parezca como la de las revistas. Guardas imágenes, analizas esos espacios y te preguntas qué tienen esos interiores que el tuyo no termina de transmitir. La respuesta no está en el presupuesto. Tampoco en llenar la casa de objetos nuevos. Nos lo ha explicado la estilista y decoradora de interiores Mar Gausachs (margausachs.com): “Lo que realmente nos atrae de los interiores de revista no es la perfección, sino la sensación que transmiten”. Esa sensación tiene que ver con el equilibrio, la coherencia y una forma muy concreta de ordenar el espacio.

Detrás de cada imagen hay un trabajo preciso. “Se eliminan distracciones visuales, se potencian los puntos fuertes del espacio y se construye una narrativa visual”, explica. Todo tiene una intención. Nada está colocado al azar. Incluso el color responde a una estrategia clara. “Muchas veces pasa desapercibido. En los interiores de revista suele existir un hilo conductor cromático. Hay uno o dos tonos que se repiten sutilmente en distintos elementos: un cojín, una obra de arte, un libro, una lámpara o incluso una flor…  y eso hace que el ojo recorra el espacio de forma natural”. Lo interesante es que todos estos recursos son aplicables en tu casa. Sin grandes obras. Sin grandes inversiones. Solo con decisiones más acertadas.

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Salón en colores neutros. © Jordi Canosa para Pia Capdevila

La sensación por encima de la perfección

Un interior de revista no destaca por ser perfecto, sino por cómo te hace sentir. “Son espacios donde todo parece estar en armonía: la luz, los materiales, los colores, las proporciones”, señala Gausachs. Esa armonía no aparece sola, se construye. Y poco tiene que ver con un gran presupuesto. “En realidad, el secreto suele estar más en las decisiones que en el dinero invertido. Una buena distribución, una paleta de colores coherente, una iluminación bien pensada o unos textiles adecuados pueden cambiar por completo la percepción de una estancia”.

El estilismo busca equilibrio visual y elimina cualquier elemento que distraiga. Todo suma, nada sobra. Por eso, más que copiar muebles, deberías fijarte en las relaciones entre ellos. Cuando entiendes esto, podrás empezar a mirar tu casa de otra manera. “Siempre digo que una casa elegante no es la que tiene más cosas, sino la que tiene las adecuadas”, sentencia la experta.

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Salón con cojines en tonos arena. © Stella Rotger para Punto y seguido Estudio

Los textiles: el cambio más rápido y efectivo

Hay recursos muy económicos capaces de transformar una estancia sin obras, pero Mar destaca sobre todo uno: “Los textiles”. Y no es casualidad. Cortinas, alfombras y cojines tienen un impacto directo en cómo percibes el espacio. 

“Unas cortinas bien confeccionadas, una alfombra que delimite correctamente el espacio y unos cojines que aporten textura y color pueden transformar completamente una habitación”. No solo visten, también ordenan visualmente. Además, aportan confort y hacen que todo se vea más terminado. “Muchas veces cambiamos los textiles y parece que hemos reformado la estancia sin haber tocado una pared”, afirma. 

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Dormitorio con cabecero azul y mesita de mimbre. © David Montero para Raquel González Interiorismo

Mezcla estilos para conseguir una casa con alma

“Es una de mis fórmulas favoritas”, nos cuenta la estilista. Uno de los errores más comunes es buscar un resultado demasiado uniforme. “No creo en las casas donde todo es de diseño ni tampoco donde todo procede de una gran superficie. Acaban siendo casas impersonales que muchas veces parecen showrooms”, explica la decoradora de interiores. 

Por eso, la clave está en la mezcla. “Puedes tener una base funcional y asequible y complementarla con una pieza heredada, un mueble antiguo, una lámpara especial o de autor o una obra de arte”, dice. Esa combinación aporta carácter. Y hace que tu casa tenga identidad propia. “Los hogares con alma suelen construirse precisamente así”, añade. 

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Comedor separado de la cocina con pared de cristal.© Jordi Canosa para Pia Capdevila

Equilibrio visual que marca la diferencia

El estilismo profesional no es casual. Responde a reglas muy concretas. “Trabajamos mucho la armonía visual”, señala Gausachs. Esto implica prestar atención a volúmenes, alturas y proporciones. También a cómo dialogan los objetos entre sí. “También es fundamental que cada elemento tenga su lugar y evitar la sensación de acumulación”, explica. 

Cada elemento debe tener su lugar. Evitar la acumulación es clave. Cuando hay demasiadas cosas, el espacio pierde claridad. En cambio, cuando todo está equilibrado, la sensación es de calma. Y eso se percibe aunque no sepas exactamente por qué.

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Salón con sofás blancos y cojines azules y naranjas. © María Pujol para Tinda's Project

Crea pequeñas escenas dentro del espacio

Otro de los trucos que nos desvela la decoradora de interiores es “crear pequeños conjuntos o composiciones dentro de un conjunto mayor. Una mesa de centro, una consola o una estantería funcionan mejor cuando los objetos se agrupan creando pequeñas escenas”, explica. 

No se trata de llenar, sino de componer. Libros, velas, jarrones… todo tiene sentido cuando se organiza en conjunto. Estas composiciones generan orden visual. “Cuando todo está recogido, equilibrado y pensado como un conjunto, el espacio transmite calma aunque no sepamos exactamente por qué”, dice. Es una forma sencilla de conseguir ese efecto cuidado que ves en las revistas.

Y un consejo más que nos da Mar: las plantas. “Aportar el punto de verde, ya sea plantas o flores, nos da también el toque de cuidado, y de vida”.

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Salón con tonos neutros. © Amador Toril para Raquel González

La falta de coherencia: el error más frecuente

Si no consigues que tu casa transmita ese efecto revista, puede que el problema esté en la coherencia. “El principal error suele ser la falta de coherencia visual”, advierte Gausachs. “A veces encontramos demasiados estilos, demasiados materiales o demasiados colores compitiendo entre sí”. La clave no es que todo combine, sino que todo tenga relación. Crear una base común es fundamental para lograr equilibrio.

¿Y cómo solucionarlo? Hay muchos recursos, pero uno de ellos es el color que, según Gausachs, “debería tener un hilo conductor”. Y añade: “No significa que todo tenga que combinar perfectamente, sino que exista una paleta que conecte los diferentes ambientes y elementos de la casa. Esa coherencia cromática es una de las claves para que un interior se perciba cuidado y equilibrado”.

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Salón con butacas blancos y sofás grises.© Amador Toril para RQH Studio

Cuidado con la proporción… y el exceso

Otro fallo habitual tiene que ver con la escala. Elegir muebles demasiado pequeños puede descompensar el espacio. También llenar en exceso las estancias. “También es muy habitual elegir muebles demasiado pequeños para el espacio o llenar las estancias más de lo necesario”, explica. Cuando esto ocurre, la casa pierde armonía. Y se vuelve visualmente caótica. Ajustar proporciones y reducir piezas puede cambiarlo todo. A veces, menos es mucho más. “Muchas veces, para conseguir un resultado más elegante, no hace falta añadir cosas, sino eliminar las que sobran”.

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Comedor y cocina iluminado. © Heidi Cavazos para Coblonal Interiorismo

La iluminación: el gran acierto (o error)

La iluminación tiene un papel decisivo en cualquier proyecto. “Una buena luz puede elevar un proyecto, mientras que una mala iluminación puede arruinarlo por completo”. Y, sin embargo, suele ser lo más descuidado. 

No basta con una luz general. Es importante crear diferentes ambientes. Incorporar lámparas de apoyo cambia la percepción del espacio. Y lo hace mucho más acogedor. Es una inversión clave si buscas un resultado más cuidado.

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Baño con papel pintado. © Montse Garriga para Luzio Studio

En qué invertir si tienes poco presupuesto

No necesitas grandes cambios, sino decisiones acertadas. Mar recomienda invertir primero en “textiles como cortinas, alfombras y cojines. Son capaces de transformar un espacio de forma inmediata”. Después, la iluminación. Y, por último, una pieza con personalidad. “Puede ser un espejo especial, una lámpara escultórica, una butaca o una obra de arte. No hace falta que sea la más cara, pero sí que tenga presencia y aporte identidad al conjunto”. 

Otro recurso que recomienda la estilista es el papel pintado. “Es una de las inversiones con mayor retorno estético que existen en interiorismo”, asegura Gausachs. Permite cambiar una estancia sin reformar. “Un buen papel puede aportar textura, profundidad, color o incluso arquitectura visual a un espacio. A veces basta con intervenir una sola pared para cambiar completamente la personalidad de una habitación y conseguir un efecto muy sofisticado con una inversión relativamente contenida”, sentencia. Es una solución eficaz, accesible y muy decorativa.

“Cuando combinas estos elementos clave, el cambio suele ser espectacular sin necesidad de realizar grandes obras ni inversiones”, finaliza.