Cómo conseguir una casa elegante y personal y huir de los interiores 'cortados por el mismo patrón'


Tener una casa elegante no depende de seguir modas ni de invertir una fortuna. La interiorista Helena Cánovas comparte las claves que, para ella, marcan la diferencia entre un interior bonito y un hogar con verdadera personalidad.


Vestidor y baño© Helena Cánovas Studio
24 de abril de 2026 a las 7:01 CEST

Quizá te preguntes qué tienen las casas que se sienten especiales nada más cruzar la puerta. Para la interiorista Helena Cánovas, al frente de Helena Cánovas Studio (www.helenacanovas.com), la diferencia no está en seguir tendencias ni en copiar fórmulas, sino en construir una casa elegante y personal a partir de materiales naturales, mezcla de piezas y detalles que hablen de quienes la habitan. 

En un momento en el que abundan los interiores uniformes, sus claves ayudan a crear hogares con más alma, calidez y autenticidad. Sobre estas líneas, un proyecto del estudio mencionado.

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Salón© Kretz Family Real Estate

La personalidad se nota cuando una casa no tiene miedo a mezclar

Para la interiorista Helena Cánovas, una de las señales más claras de que una vivienda tiene identidad propia aparece cuando no está pensada desde la rigidez. Lo resume en una idea muy concreta: se percibe personalidad “sobre todo en aquellas casas donde no tienen complejos en mezclar piezas de épocas y estilos diferentes”. Esa combinación, cuando está bien resuelta, rompe con la sensación de casa clónica y crea interiores más ricos, más auténticos y también más vividos. Salón de una vivienda gestionada por Kretz Family Real Estate. 

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Salón© The New Madrid

La elegancia real no depende de modas, colores o fórmulas pasajeras

Más allá de tendencias efímeras, Helena Cánovas defiende una elegancia mucho más sólida y duradera. Para ella, una casa elegante de verdad no se define tanto por una paleta concreta o por unas formas determinadas, sino por una base bien construida. Esa base pasa por apostar por materiales naturales y por crear ambientes que no envejezcan mal. En su visión, la elegancia no necesita llamar la atención: necesita permanecer. Vivienda gestionada por la inmobiliaria boutique The New Madrid. 

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Salón© Helena Cánovas Studio

Materiales naturales y atmósferas atemporales

En esa idea de permanencia está una de las claves centrales de su discurso. Helena Cánovas insiste en que lo importante es proyectar espacios capaces de resistir el paso del tiempo sin perder atractivo. Habla de interiores que “no pasen de moda y ganen con el paso del tiempo”, algo que solo se consigue cuando la casa no se apoya en efectos rápidos, sino en materiales honestos, bien combinados y con capacidad para envejecer con belleza. Proyecto de Helena Cánovas Studio.

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Dormitorio © El Corte Inglés

La diferencia entre una casa bonita y una casa con alma está en lo que transmite

No toda casa bonita tiene necesariamente carácter. Helena Cánovas establece una distinción clara entre un interior agradable y un hogar con verdadera alma: la sofisticación aparece cuando hay mezcla de materiales y, sobre todo, cuando se percibe esa sensación de “casa vivida”. Ahí entran los recuerdos, los objetos personales y todo aquello que conecta el espacio con la vida real de sus habitantes. Mobiliario, textiles y complementos de El Corte Inglés. 

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Comedor y cocina abierta© Northdeco

El exceso de materiales fríos es uno de los errores que más restan personalidad

Cuando un interior busca ser elegante pero acaba resultando impersonal, Helena detecta un fallo recurrente: abusar de acabados demasiado fríos. Según explica, “el exceso de materiales fríos hace que cualquier vivienda resulte impersonal”. Es una observación importante, porque muchas veces se asocia sofisticación con contención extrema, uniformidad o superficies demasiado pulidas. Sin embargo, cuando falta calidez, el resultado puede ser correcto, sí, pero también distante y poco acogedor. Lámparas Tradition en Northdeco.

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Salón© De La Villa Studio

Texturas, materiales y mezcla de piezas

Para la interiorista al frente de Helena Cánovas Studio, estos elementos no son accesorios ni un remate decorativo menor: forman parte de la estructura emocional del proyecto. Materiales, texturas y mezcla de piezas “conforman el proyecto completo”, explica. Y añade una idea decisiva: cuando existe un desequilibrio entre ellos, la vivienda puede volverse fría y perder personalidad. Es decir, no basta con introducir una pieza especial o una textura puntual; lo importante es que todo dialogue con coherencia. Salón diseñado por De La Villa Studio. 

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Acceso a vivienda luminosa con mezcla de materiales© silviaparedesphotography

Una casa especial tiene que ser elegante, pero también práctica y acogedora

Helena Cánovas no separa la belleza del uso real. Para ella, una vivienda sofisticada no puede sentirse ajena a quienes la habitan. Por eso, cuando habla del equilibrio entre elegancia y calidez, insiste en mezclar materiales cálidos y en no perder de vista algo esencial: que la casa sea práctica y acogedora para la vida cotidiana. La elegancia, entendida así, es una cualidad que acompaña y que hace más agradable el día a día. Espacio diseñado por Freehand Arquitectura.

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Cocina© OCTAVIAN CRACIUN

Para huir de una casa “de catálogo” conviene evitar la uniformidad excesiva

Otra de las advertencias de la interiorista consultada apunta directamente a esos interiores excesivamente homogéneos que terminan resultando previsibles. Si lo que se busca es una casa personal, recomienda evitar “el uso excesivo de materiales uniformes”, porque acaban haciendo que los espacios se vean demasiado inhóspitos. En otras palabras: cuando todo responde al mismo tono, a la misma textura y al mismo lenguaje sin matices, la casa pierde profundidad y también capacidad de emocionar. Proyecto de la empresa de construcción, arquitectura y diseño de interiores PlazArq.

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Cocina abierta© Moblapa

La personalidad no exige una gran inversión, sino saber elegir bien

Uno de los puntos más interesantes de la entrevista es que desmonta una idea muy extendida: la de que una casa elegante necesita necesariamente un presupuesto alto. Helena es rotunda en este sentido y asegura que no hace falta una inversión elevada para conseguirlo. Lo decisivo, explica, es “saber elegir y combinar los elementos adecuados, que no tienen por qué ser caros”. La clave, por tanto, no está en acumular piezas costosas, sino en seleccionar con criterio y sensibilidad. Todo, de Mobalpa.

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Dormitorio con mueble antiguo© Galán Sobrini Arquitectos

El toque final de una casa única

Helena Cánovas resume muy bien qué convierte una vivienda en algo singular. Los objetos personales, el arte y las piezas con historia son, para ella, “el toque final que da vida a cualquier proyecto”. Aportan carácter, memoria y una personalidad imposible de improvisar. 

Si tuviera que condensar su receta en tres claves muy concretas, lo tiene claro: materiales naturales, piezas con historia y acabados en textura. Tres ideas sencillas que resumen una forma de entender la elegancia desde la autenticidad. Detalle de un dormitorio diseñado por Galán Sobrini Arquitectos.