Ninguneado y considerado una zona de paso menor, frente al recibidor, el pasillo recupera en la casa actual y en el interiorismo de 2026 el papel principal que le corresponde y que tuvo en otras épocas. Por eso, aunque los espacios abiertos han hecho desaparecer muchos de ellos, hoy rompemos una lanza por esta zona, que puede darnos muchas alegrías y establecer, por el camino, una nueva manera de entender el hogar.
Para hablar sobre sus muchas posibilidades, funcionales y estéticas, hemos hablado con el interiorista José Arroyo. El experto nos ha descubierto cómo un pasillo bien ejecutado puede ser clave para el resto de la vivienda. Una manera de conectar las distintas estancias y establecer ritmo y armonía. Estas son sus claves de estilo.
© José Arroyo InteriorismoMás que una zona de paso
No es solo y únicamente una zona de paso, es mucho más. Vertebra, facilita la circulación, amplía la capacidad de almacenaje y también puede actuar de recibidor, como ocurre en este proyecto de José Arroyo. Aquí da la bienvenida y nos permite vislumbrar el espíritu que se respira en el interior.
“Durante décadas, fue concebido como un espacio residual. Un tramo de paso. Un lugar de tránsito sin identidad propia. Sin embargo, en la arquitectura contemporánea, el pasillo ha dejado de ser un vacío funcional para convertirse en la columna vertebral del hogar. Es allí donde la vivienda respira, se organiza y encuentra su coherencia”, señala el interiorista.
© CIN ValentineColumna vertebral de la vivienda
"Un buen pasillo no solo conecta estancias; articula una secuencia espacial. Define jerarquías, marca ritmos y anticipa lo que sucede al otro lado de cada puerta. En proyectos de interiorismo bien resueltos, el pasillo no es un espacio secundario, sino un eje estructurador que da sentido a toda la vivienda. Desde él se comprenden proporciones, materiales y direcciones visuales. Es el hilo conductor de la casa", asegura el experto.
En esta propuesta, el color blanco de CIN Valentine se encarga de dar continuidad y unidad a un pasillo, dividido por puertas con cuarterones que permiten la circulación de las distintas zonas de la casa.
© Jordi CanosaEspacio de almacenamiento
Porque no estamos solo ante una zona de paso, sino que puede ejercer distintos papeles, si sabe bien cómo aprovecharlo. "El verdadero potencial del pasillo se revela cuando el almacenamiento deja de ser añadido y pasa a formar parte del diseño. Armarios integrados de suelo a techo, panelados continuos que absorben puertas, estanterías que dialogan con la iluminación...", explica José Arroyo.
En este proyecto de Pia Capdevila Interiorismo, con estilismo de Mar Gausachs, los armarios se suceden a lo largo de la pared y aprovechan la altura del techo. Su color blanco y su diseño minimalista aligera el conjunto y multiplica el espacio de almacenaje.
© David BallesterUn todo integrado
A la hora de diseñar esta zona de paso, debemos tener claro qué buscamos y a qué nos enfrentamos. "Cuando la carpintería está pensada con precisión, el pasillo se transforma en un plano limpio y sofisticado donde cada centímetro está optimizado sin perder elegancia. El objetivo no es llenar, sino integrar", matiza Arroyo.
Esta integración y sensación de unidad se ve claramente en este proyecto del estudio Alem Arquitectura. El color blanco, las puertas a juego, el zócalo alto y las molduras crean un todo que imprime serenidad.
© Jordi CanosaPuertas que desaparecen
Dado que es el encargado de comunicar las estancias de la vivienda, las puertas también cumplen una función esencial en el diseño del mismo. "Uno de los recursos más poderosos en el diseño de pasillos es la integración total de las puertas. Puertas enrasadas, sistemas sin tapetas o acabados idénticos al paramento. Cuando las puertas pasan desapercibidas, el espacio gana continuidad y serenidad visual. El ojo no se fragmenta; fluye. Y en esa fluidez aparece el lujo silencioso", afirma el interiorista.
En este pasillo, diseñado por la interiorista Pia Capdevila, resulta difícil distinguir las puertas o las entradas. Este efecto ayuda a crear una zona de paso serena, donde no hay ruido visual.
© José Arroyo InteriorismoEl poder de la iluminación
No nos cansamos de insistir en la capacidad de la luz para modificar los espacios y la importancia que tiene en el diseño de interiores llevar a cabo un buen proyecto lumínico. "La iluminación transforma por completo la experiencia del pasillo. Líneas LED indirectas que acompañan el recorrido, apliques repetidos que generan cadencia, como ocurre en este proyecto de mi estudio, iluminación rasante que potencia texturas... La luz no solo ilumina: construye atmósfera. Combinada con materiales cálidos, maderas nobles, revestimientos aterciopelados, tonos neutros y profundos, elpasillo adquiere carácter y profundidad, alejándose definitivamente de su antigua condición de espacio neutro", cuenta Arroyo.
Como norma general, a la hora de iluminar el pasillo recuerda que no debe estar a oscuras, pero tampoco excesivamente brillante. La clave está en el punto medio y, como señalaba, el experto jugar con diferentes tipos de luz que marquen nuestros pasos, pero también contribuyan a la calidez. Si es estrecho, evitar el 'efecto túnel' debe ser una de tus metas.
© Lupe Clemente FotografiaEl lujo de lo invisible
"En el interiorismo de alta gama, el verdadero lujo no siempre es evidente. A menudo reside en lo que no se percibe a primera vista. Un pasillo bien diseñado oculta almacenaje, integra puertas, equilibra proporciones y guía la circulación sin esfuerzo. Todo parece natural, casi intuitivo. Pero detrás hay intención, técnica y sensibilidad. El pasillo es arquitectura silenciosa. No reclama protagonismo, pero sostiene el conjunto", afirma el experto.
Mediante el diseño, el pasillo adquiere no solo un nuevo papel en la casa, sino también en el interiorismo en general. Debemos verlo como una forma de expresión clave para el resultado final, como ocurre en este proyecto de la interiorista Raquel Chamorro.
© David MonteroUna decoración cuidada
No se trata de un espacio menor y como tal debe contar con una decoración cuidada, que respete el estilo del resto de la vivienda, pero cuente, al mismo tiempo con su propia voz. A la hora de darle un toque especial y lograr ampliar sus dimensiones, una buena idea es recurrir a un zócalo alto, como en esta propuesta del estudio de interiorismo Raquel González. Una solución que aporta un aire clásico renovado y hace que tenga identidad, aunque vaya en sintonía con las otras estancias.
© Arrevol ArquitectosCon mucho arte
El arte es otra manera de dar voz y estilo a una zona de paso, donde no sueles detenerte y usas para moverte por la casa. Además de una forma de expresión, brinda posibilidades desde un punto de vista funcional, ya que marca el ritmo, como ocurre en esta propuesta de Arrevol Arquitectos, donde determinan el camino y nos acompañan en el trayecto.
Evidentemente, tampoco se trata de saturar este espacio, a menudo estrecho, sino de integrar distintas obras de arte con coherencia, jugando con los marcos o la ausencia de estos y con el color. Como siempre recomendamos, para no equivocarte, lo ideal cuando hay varios cuadros es establecer un hilo conductor.




