La carne es un ingrediente indispensable en nuestra dieta -salvo si eres vegetariano o vegano, en la que sus proteínas las aportan otros ingredientes-. La de pollo, ternera, cerdo y cordero son las que más consumimos. Pero hoy queremos romper una lanza por una carne que puede ser una gran aliada para nuestra salud, y es la carne de conejo.
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Antaño no faltaba en las mesas de nuestros abuelos y nuestros padres, y nosotros queremos darle su sitio. Por ello, te contamos varias curiosidades sobre este producto y te traemos 15 recetas irresistibles con conejo pensadas para todos los públicos. Avalado por sus grandes propiedades nutritivas, es un producto que nos permite desplegar todas nuestras 'armas culinarias' para prepararlo de mil formas diferentes.
Es una carne que seguro que te provoca alguna que otra curiosidad, porque no estamos tan familiarizados con ella como con otras. ¿Tiene mucha grasa? ¿Es una carne dura? ¿Cuáles son sus propiedades saludables? ¿Cómo se cocina? Lee para conocer las respuestas.
Curiosidades sobre la carne de conejo
- Los romanos llamaban 'Hispania' a la Península ibérica, que venía del fenicio i‑spn‑ya-, y significaba ‘tierra de conejos’. De España se extendió hacia el resto de Europa y fue una de las primeras carnes que se domesticaron en el Mediterráneo.
- Hoy, la mayor parte de los conejos que consumimos son de granja y por esa razón su carne está disponible durante todo el año, ya que el conejo de caza es residual.
- Consumiendo carne de conejo contribuimos a la sostenibilidad y apoyamos al desarrollo rural, pues gran parte de la producción se realiza en la España Vaciada y las granjas, además, cumplen con las exigentes normativas de calidad y seguridad europeas, que abarcan desde el bienestar animal hasta el respeto por el medioambiente.
- Estamos ante una carne sabrosa, jugosa, sana, baja en grasa y de precio moderado, así que tenemos argumentos más que de sobra para comerla a menudo.
- La Organización Interprofesional de la Carne de Conejo (INTERCUN) y cofinanciada por la UE ha puesto en marcha la campaña 'Abuelos influencers' para que los mayores, que han disfrutado de este producto durante décadas, compartan sus recetas tradicionales con este producto para animar a jóvenes y mayores a probarlas.
- Hace varias décadas, en numerosos bares eran bastante comunes el bocadillo de conejo y las tapas de conejo frito.
- En países mediterráneos es habitual comerlo, pero en otros (Reino Unido, Estados Unidos, etc.) el conejo se percibe más como animal de compañía, lo que genera rechazo cultural.
Propiedades saludables del conejo
La carne de conejo es perfecta para incluirla en nuestra dieta cotidiana varios días a la semana. Baja en grasas -como el pollo o el pavo-, nos aporta al organismo proteínas de alto valor biológico -indispensables para el desarrollo de nuestros músculos y el fortalecimiento del sistema inmunitario-, vitaminas B3, B6 y B12, y minerales como potasio, fósforo y selenio. Asimismo, apenas aporta ácido úrico, purinas o colesterol.
Esta carne blanca es de fácil digestión y de textura bastante tierna -eso la convierte en perfecta para personas con el estómago delicado-, posee propiedades antioxidantes y, al contener bajos niveles de sodio, se recomienda para las personas hipertensas. Su alto contenido en hierro ayuda a prevenir y combatir la anemia.
¿Cómo se cocina la carne de conejo?
En la cocina española está muy presente desde siempre. Sin ir más lejos es uno de los ingredientes de la paella valenciana más ortodoxa; pero tampoco podemos olvidar otras recetas de gran popularidad como el conejo al ajillo, el guiso de patatas con conejo o el conejo en escabeche.
Además de en nuestro país, en otros como Francia, Italia y Portugal, la carne de conejo también aparece a menudo en sus recetarios, así como en los del norte de África, Marruecos y Túnez, o Asia, China y Tailandia.
A la carne de conejo se le pueden aplicar todo tipo de métodos de cocción: asado al horno, a la parrilla, frito, a la plancha, estofado, en salsa... Se suele servir como segundo o como plato principal, pero dependiendo de la manera en la que se cocine es igualmente perfecto, por ejemplo escabechado, para incorporar a ensaladas, aperitivos, etc.
Resaltan su sabor varios tipos de especias y hierbas aromáticas (laurel, perejil, tomillo, romero, eneldo, etc.); le acompañan bien multitud de salsas (con frutos secos, vino, cerveza, tomate, mostaza, etc., y que es una carne que tiende a resecarse) y las guarniciones con las que servirlo pueden ser de lo más variadas (patatas, pasta, setas, verduras, arroz, legumbres, etc.).
Algunas de las 15 recetas que te proponemos son de nuestra propia cosecha y otras nos llegan desde la Organización Interprofesional para impulsar el Sector Cunícula, Intercun, con el objetivo de promover su consumo. Hay opciones con piezas enteras, troceadas, solo con los muslos o medallones... ¡Todo se puede aprovechar del conejo!
