Cuando pensamos en unas natillas clásicas, pensamos en ingredientes como leche, azúcar, huevos (a los que se suele sumar también algún espesante como la harina de maíz para conseguir una textura cremosa). Un postre que suele estar presente en los recetarios de medio mundo, aunque, eso sí, con sus particulares variantes.
Entre esas variantes se encuentran las natillas árabes -conocidas bajo el nombre de Mahalabia o Mouhalabieh- en las que hoy nos fijamos por un motivo: el uso del agua de azahar es clave para su elaboración.
Y como quizá estos días te has animado a hacer en casa un roscón de Reyes y no sabes muy bien cómo ‘dar salida’ al agua de azahar, estas natillas pueden ser una alternativa para usar este ingrediente. Un producto (obtenido a partir de la infusión de pétalos de la flor de azahar del naranjo amargo) que en la cocina de Oriente Medio es bastante habitual en repostería.
La receta más extendida de estas natillas (cuyo origen suele ubicarse en Líbano) tiene también la particularidad de no llevar huevo.
Una vez vertidas en copas o vasos, se enfrían en la nevera y, antes de servir, se coronan con pistacho picadito. No obstante, existen múltiples variantes: así, por ejemplo, en ocasiones los pistachos son sustituidos por otros frutos secos como nueces, almendras, avellanas… aderezados con un poquito de miel.
También se pueden coronar con frutas deshidratadas, incluso pueden ‘personalizarse’ con unas virutas de chocolate, cachitos de galleta desmenuzada, un poco de mermelada o sirope de nuestro gusto…
Las alternativas, como vemos, son muchas. Nosotros os proponemos a continuación nuestra receta para preparar esta delicia árabe, adaptada a la versión más clásica.
RECETA DE NATILLAS ÁRABES, PASO A PASO
Ingredientes
- 800 mililitros de leche entera
- 80 gramos de azúcar
- 80 gramos de harina de maíz
- 3 cucharadas de aroma agua de azahar
- 4 cucharadas de pistachos picados
- 4 cucharaditas de miel
Preparación
-Disponer en un cazo a fuego medio 600 ml de leche junto con el azúcar. Remover constantemente y cuando empiece a hervir retirar del fuego.
-Añadir entonces el resto de la leche con la harina de maíz, volver a poner el cazo al fuego, bajar la intensidad de éste y seguir removiendo hasta que comience a espesar.
-Apartar el cazo del fuego definitivamente. Incorporar el agua de azahar y mezclar bien. Esperar a que la mezcla entibie.
-Verter en cuatro copas o vasos de postre. Meterlos en el frigorífico durante 1 hora como mínimo hasta el momento en que se vayan a servir.
-Justo ante de servir, decorar con unos pistachos picados y, si se desea, unas gotas de miel.








