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Cómo hacer gambas al ajillo, un aperitivo perfecto para Navidad
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Cómo hacer gambas al ajillo, un aperitivo perfecto para Navidad

Aprende a preparar paso a paso este clásico de nuestra cocina que es un fantástico aperitivo para Navidad

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Cómo hacer gambas al ajillo, un aperitivo perfecto para Navidad

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Estamos ante uno de los aperitivos o entrantes que más abundan en las cartas de los restaurantes y bares de nuestro país. Un aperitivo muy fácil que es en Navidad cuando más protagonismo cobra en nuestras mesas. Es sencillo de preparar pero conviene tener en cuenta 3 cosas: usar unas gambas frescas de calidad, no quemar los ajos en exceso para que no amarguen y no sobrepasar el tiempo de cocción para no resecar en exceso el marisco. Eso sí, según están los precios de este tipo de marisco, puedes optar por preparar esta receta de gambas al ajillo con gambas ultracongeladas. El resultado no es exactamente el mismo pero siguen estando muy ricas. El grado de picante lo dará tu gusto, es decir, si te gustan más 'alegres' en lugar de una guindilla o cayena puedes echar dos o si te gustan poco picantes te recomendamos echar media guindilla seca (sin pepitas). Como mejor están las gambas al ajillo es recién hechas, se recomienda tomarlas calientes, en un plato o cazuela de barro y tapadas con un plato para que no pierdan temperatura. No olvides tener un buen pan a mano porque no podrás parar de mojar, ese aceite es una auténtica maravilla.

  • 20 ud de Gambas frescas
  • 4 dientes de Ajo
  • 1 ud de Guindilla
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil fresco
  1. 1.

    Comienza pelando las gambas. Reserva las cáscaras y las cabezas para hacer un fumét que te servirá para infinidad de recetas (arroz, pasta, sopa...). Ya sabes que no nos gusta tirar nada en la cocina.

  2. 2.

    Pela los ajos y córtalos en láminas finas.

  3. 3.

    Lava, seca y corta en aros la guindilla. Quita las pepitas y las venas o hebras que pudieran tener que es lo que pica más. Puedes utilizar cayena seca que seguro tienes en casa.

  4. 4.

    En una sartén o cazuela echa un dedo de aceite de oliva virgen extra. Si quieres que te salgan bien, no sirve cualquier aceite.

  5. 5.

    Cuando esté caliente pero sin que eche humo, incorpora la guindilla y las láminas de ajo y cuando empiecen a dorarse, añade las gambas peladas. Ten cuidado de no dorar los ajos en exceso ya que amargarán. Los queremos dorados, no quemados.

  6. 6.

    Sazona con pimienta y sal. Cocina un par de minutos o hasta que veas que las gambas cambian de color (no las dejes en exceso para que no se sequen).

  7. 7.

    Sirve las gambas al ajillo en una cazuela de barro y espolvorea con perejil fresco picado. Tapa con un plato para que no se enfríen y corriendo a la mesa.

  8. 8.

    ¡Listas para llevar a la mesa y comer!

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