¡Listo en dos minutos! ¿Te apetece un 'snack' delicioso y bajo en calorías?

¡Listo en dos minutos! ¿Te apetece un 'snack' delicioso y bajo en calorías?

Las castañas nos dan la posibilidad de preparar aperitivos muy sanos y ricos. Solo una de las muchas razones por las que incluir este alimento típicamente otoñal en nuestra cesta de la compra se convierte en una gran idea

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Son ‘aquellas pequeñas cosas’, que cantaba Serrat, las que parecen darnos algún alivio incluso en los momentos más complicados (2020, ¿qué te hemos hecho para merecer esto?) Cada cual tiene las suyas, claro. Para los amantes de la buena mesa, la despensa de otoño no es mal refugio donde olvidarse por un rato de la tormenta… Salir a por setas (y después cocinarlas); endulzar el paladar con un poco de membrillo, rebañar la salsa de un plato de caza o, por qué no, hincar el diente a unas deliciosas castañas asadas… Hoy queremos centrarnos en estas últimas para recordar las numerosas razones por las siempre es buena idea meter unas cuantas castañas en tu carrito de la compra:

Son perfectas para un snack saludable

Ahora que las temperaturas están bajando, las castañas asadas se convierten en un snack estupendo y muy saludable, que puedes tener listo, además, en un abrir y cerrar de ojos. Tan sencillo como hacer una incisión en la piel de las castañas, colocarlas en un plato o fuente y meterlas durante dos minutos en el microondas (a una temperatura de uno 600-800W). Si dispones de más tiempo, quedan también muy ricas asadas al horno. Tan sencillo como colocar un papel sulfurizado sobre la badeja, colocar las castañas con suficiente espacio entre sí para que el calor del dé por todos sus lados (habiéndoles hecho previamente la incisión o cruz en la piel para que no ‘exploten’) y tenerlas unos 20 minutos a un temperatura de entre 200 y 220 grados.

Tienen menos calorías que otros frutos secos

Una de las peculiaridades de las castañas es que, aunque es un fruto seco, sus propiedades nutritivas son más parecidas a un cereal. Por lo tanto, la cantidad de grasa que tiene en su composición es menor (en crudo, no alcanzan las 200 calorías por cada 100 gramos de producto). Esto no significa, por supuesto, que haya que ‘demonizar’ nueces, avellanas, almedras… ya que aunque más calóricas que las castañas, sus grasas son también saludables.

Son saciantes, por lo que ayudan a controlar el apetito

Las castañas son buena fuente de fibra. Los alimentos ricos en este nutriente nos ayudan a saciarnos y, en consecuencia, a controlar mejor el apetito. Cuando ingerimos un alimento saciante, la sensación de hambre tarda más en aparecer. Además, aportan al organismo vitaminas (del grupo B y E) y minerales (son especialmente ricas en potasio).

Están de plena temporada

No hay chef o nutricionista que no se canse de repetir la importancia de apostar siempre que se puede por los productos de temporada. Y es que todo son ventajas: están más sabrosos que nunca, podemos aprovechar al máximo sus propiedades nutricionales, son más económicos, y en muchos casos, más sostenibles a nivel medioambiental (muchas veces, con el fin de disponer todo el año de determinados alimentos, incluso fuera de temporada, se importan desde otras latitudes, con la huella de carbono que esto implica). Así que, aprovecha el otoño para disfrutar de sus mejores alimentos, entre ellos, las ricas castañas.

Duran semanas en buen estado

Las castañas no son un producto demasiado perecedero. Si al comprarlas te aseguras de que están en buen estado (deberán ser firmes, pesar en la mano y tener la piel brillante), y las conservas bien en casa -en un sitio fresco y seco- te pueden durar semanas. Incluso es posible congelarlas (mejor sin piel).

Su versatilidad en cocina es casi infinita

Además de en crudo, y simplemente asadas como comentábamos antes, las castañas pueden convertirse en ingrediente protagonista de infinidad de recetas, tanto en el terreno salado (purés, cremas y sopas, ensaladas, como guarnición para platos de carne…) como, por supuesto, en el dulce. Desde las conocidas marron glacé (castañas confitadas en un sirope de azúcar) hasta su uso para la preparación de tartas, bizcochos, flanes.

RECETAS CON SABOR A CASTAÑA

A continuación, os proponemos algunas recetas que muestran a la perfección esta versatilidad culinaria de las castañas. Para acceder al ‘paso a paso’ solo tienes que pulsar sobre las imágenes.

Paso a paso: Crema de castañas

Con la llegada de los meses más fríos apetecen recetas calentitas y reconfortantes. Las cremas son una opción perfecta en este sentido. Y si, además, son de castañas como ésta... ¡el éxito asegurado!

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Paso a paso: Flan de castañas

Muy fácil de hacer y con un punto diferente. Así es este rico flan, con puro sabor a otoño, que gustará a toda la familia. 

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Paso a paso: Suflé de castañas

De la voz francesa 'soufflé', el suflé es una preparación a base de claras de huevo a punto de nieve y otros ingredientes que, al cocerse en el horno, se infla y adquiere una consistencia esponjosa. Rescatamos esta técnica para elaborar este postre al que incorporaremos castañas como elemento principal.

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Paso a paso: Magret de pato con castañas

El magret es un filete de carne magra, cortada de la pechuga de un ganso o un pato cebado. Se puede comprar en fresco o confitado y es ideal para cocinarlo al horno y servirlo con salsas dulces. En este caso, lo vamos a acompañar con unas castañas y una reducción de vinagre balsámico y zumo de naranja.

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Paso a paso: Corona de lombarda con castañas

La lombarda es de la misma familia que la col y el repollo. Resulta perfecta para cocinar de distintas formas, aunque quizás la más habitual sea cocida. También la podemos tomar cruda como parte de multitud de ensaladas. Aquí la preparamos en forma de corona y acompañada de castañas, una receta ideal para otoño e invierno.

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