El estudio The Green Revolution, elaborado por la consultora Latern, desvelaba que el 57% de los vegetarianos lo son por motivos animalistas y éticos, un 21% por razones de sostenibilidad y el 17% por salud. Sin embargo, las cifras oscilan si empezamos a distinguir entre ser vegetariano o vegano. Ambas son opciones de alimentación con una base muy parecida; sin embargo, divergen bastante en lo que sí pueden o no pueden comer y en la motivación que les hace seguir este tipo de dietas que restringen más o menos productos de origen animal.
Si eres de los que está pensando en sumarte a alguna de ellas (que, más bien, son un estilo de vida y para lo que es recomendable la supervisión de un especialista o nutricionista), estás de enhorabuena: su popularización ha sido tal en este S.XXI que muchas empresas ya las han incluido como opciones en la cocina semanal que ofrecen a sus empleados y las rutas veggies por las ciudades no paran de aumentar. Y es que veggies es el término genérico (y anglosajón, pues aún no tenemos una acepción similar en castellano) que podemos emplear tanto para referirnos a los vegetarianos como a las veganos. Sí, es otro de sus puntos en común, pero aquí, se acaban.
DIFERENCIAS ENTRE VEGETARIANO Y VEGANO
Paso a paso: brownies veganos
- El veganismo va mucho más allá de la simple dieta. Pues, en su caso, es toda una filosofía de vida que afecta también a la ropa que se compran (nunca los verás, por ejemplo, con una chaqueta de cuero), productos de limpieza o los cosméticos que llenan su neceser. Ya que, para ellos, sea cual sea el producto que utilicen, este ha debido ser cultivado o creado sin producir ningún tipo de dolor, experimentación o estrés animal. La gran mayoría de los que se declaran veganos, lo hacen motivados por el trato que se hace de los animales. Aunque también existen los que comienzan desde el convencimiento de que están contribuyendo a que haya menos polución y que ayudan a prevenir el agotamiento de los recursos naturales.
- El vegano puede ser incluido entre los vegetarianos, pero no al revés. Y esto es así porque el primero podría considerarse la versión estricta del segundo. Ambos colocan el reino vegetal en el centro e su dieta, pero las restricciones del vegetariano son mucho menores y muy variables, dando lugar a distintos tipos de vegetarianismo:
- Los que consumen lácteos y huevos, pero no carne, son ovo-lácteo-vegetarianos (sí son vegetarianos, pero no veganos).
- Los que consumen lácteos, pero no carne ni huevos, son lacto-vegetarianos (sí son vegetarianos, pero tampoco veganos).
- Los que no consumen huevos, lácteos ni otros derivados de origen animal (como es la propia carne) son, además de vegetarianos, veganos; pues van más allá.
- El vegano tiene la tecnología a su alcance. Mientras que el vegetariano ha decidido dejar de comer carne, sea cual sea la fuente de la que se obtenga, el vegano excluye los productos de origen animal. Por lo que, si existen productos que imiten esa carne a partir de otro tipo de fuentes (como parece que podrá ser en un futuro), estos sí podrían comerla; los vegetarianos, no. Así, cada vez son más los recursos invertidos en I+D para producir carnes de laboratorio o esos embutidos veggies que comienzan a llenar las estanterías de los supermercados. La duda surge cuando nos planteamos si esos productos procesados son todo lo sano que deberían ser.
ENTONCES, ¿QUÉ PUEDE COMER UN VEGANO?
Aunque parezca que apenas quedan alimentos en el mercado para un vegano, estos tienen un amplio abanico de frutas, verduras, legumbres y semillas para alimentarse. A continuación, te dejamos algunos ejemplos para que compruebes que es posible.







