Oriol Vernetta, cirujano plástico: "Si una liposucción no se acompaña de dieta y ejercicio, la grasa puede redistribuirse hacia zonas peligrosas"


Hablamos con los expertos sobre esta intervención que necesita buenos hábitos para resultar exitosa


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9 de febrero de 2026 a las 6:00 CET

La liposucción sigue siendo una de las cirugías más solicitadas en nuestro país. Exactamente, la tercera (10,5%), solo por detrás del aumento de mamas con implantes (27,6%) y la blefaroplastia (10,7%), según el último estudio La realidad de la Cirugía Estética en España 2022 de la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética). Se trata de una intervención cuya técnica no ha dejado de evolucionar en los últimos años. Sin embargos, sigue provocando dudas y requiere algunos cambios en el estilo de vida para resultar con éxito. Los expertos nos lo han contado.

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Técnicas combinadas, la clave de la liposucción en 2026

A día de hoy ya no se concibe realizar una liposucción convencional sino en combinación con alguna técnica de emisión de energía: ultrasonidos en el caso de VASER, radiofrecuencia en el de BodyTite, y asistida por vibración en el de PAL o MicroAire. “En el caso de VASER se emulsiona y licua la grasa selectivamente mediante ultrasonidos, respetando mejor los vasos, nervios y septos fibrosos. Esta técnica permite trabajar en planos muy superficiales y marcar transiciones musculares en abdomen, flancos, pectorales, dorso, brazos y muslos”, asegura Oriol Vernetta, cirujano plástico, reparador y estético, y fundador de La Nueva Cirugía Estética. 

Si hablamos de la liposucción asistida con BodyTite, además de eliminar la grasa localizada, la radiofrecuencia provoca la síntesis de colágeno, lo que tiene un efecto tensor sobre el tejido y mejoraría las irregularidades que quedan tras la cirugía. “MicroAire (PAL) utiliza cánulas vibratorias que facilitan el avance en el tejido, reducen la fuerza manual, acortan el tiempo quirúrgico y ayudan a una extracción más uniforme, con menos traumatismo y potencialmente menos irregularidades”, describe el doctor Vernetta. 

Y otra técnica que también se está empleando en los últimos años es el J-Plasma/Renuvion por vía subdérmica tras la liposucción: “Combina plasma de helio con radiofrecuencia para tensar la dermis desde dentro y mejorar la flacidez asociada a grandes volúmenes aspirados o a piel dañada”, según el Dr. Vernetta. En cualquier caso, en opinión de Maritina Martínez Lara, cirujana plástica, reparadora y estética y autora del libro Confesiones de una cirujana plástica, “la técnica se determina en función del grado de definición buscado.”

Por qué no hay que pensar en la liposucción como una técnica para adelgazar

Está claro que está intervención no deja de evolucionar, y que es una realidad que se pierde volumen y entre dos y cinco kilos tras la intervención, lo que no está tan aclarado es que sigamos confundiendo este acto médico con una forma de adelgazar o de bajar de peso cuando la dieta y el ejercicio no funcionan. De hecho, es uno de los caballos de batalla de los cirujanos plásticos: la única manera de adelgazar es adoptando un estilo de vida saludable. 

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“Estos hábitos [una alimentación adecuada y el deporte] mejoran la sensibilidad a la insulina, el perfil lipídico, la función cardiovascular y la composición corporal total, algo que la liposucción por sí sola no consigue”, aclara el cirujano Oriol Vernetta. Aparte de que, “cuando hay exceso de peso, los depósitos de grasa están repartidos por todo el cuerpo, y es una falacia pensar que con una cirugía vamos a tratarlos todos, es del todo imposible. Es más, por más eficaz que sea la liposucción en cuanto a volúmenes (y atención, hay un tope o cantidad máxima que se puede extraer con seguridad), si hay sobrepeso siempre seguirán quedando muchos depósitos de tejido graso”, advierte la doctora Martínez Lara. Además, la liposucción únicamente elimina la grasa subcutánea localizada. Es decir, “no podemos acceder a la grasa visceral, que es la que se asocia a diabetes, hipertensión, hígado graso y riesgo cardiovascular”, añade el doctor Vernetta.

Otra cosa a tener en cuenta es que la cantidad de grasa aspirable es limitada: “Lo es por seguridad (pérdida sanguínea, desequilibrio de líquidos, tiempo quirúrgico), por lo que la reducción de peso en la báscula suele ser moderada, nada comparable a un programa serio de pérdida ponderal en casos de sobrepeso u obesidad”, asegura el Dr. Vernetta.

Aparte de que, si sigues practicando una dieta rica en calorías y siendo sedentaria después de la liposucción, tu organismo va a recuperar el volumen perdido. “La grasa no se acumulará en las células extirpadas, pero sí en las restantes (otras zonas o más grasa visceral)”, cuenta le Dr. Vernetta. No es que tus células grasas se vayan a volver a reproducir como esporas pero las que te quedan sí que pueden aumentar su tamaño: “Las células grasas no se multiplican, salvo en situaciones patológicas como el lipedema en que sí ocurre esto, pero fácilmente aumentan de volumen. Por lo que, si hemos tratado a un paciente con muchos depósitos de grasa en buena parte de su anatomía, los adipocitos que quedan (nunca, nunca, vamos a poder extraerlos todos, esto es imposible), con su código genético intacto, aumentarán de volumen y no es raro que, si se hizo una liposucción en muchas áreas con mucha cantidad de depósitos grasos, el paciente se vea parecido a como estaba antes”, advierte la Dra. Martínez Lara. 

Por eso es importante entender que, para que una liposucción cumpla su objetivo, “es imprescindible que se traten depósitos localizados, áreas concretas (abdomen, cartucheras, flancos, rodillas…), en personas con normopeso, y con buenos hábitos de alimentación y actividad física. Si no es ésta la situación, difícilmente se obtendrán resultados duraderos”, puntualiza la cirujana.

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Los riesgo de entender la liposucción como un sustituto de la dieta y el ejercicio

Primero, que te frustres al no conseguir los resultados que esperabas. Segundo, que puedes venirte arriba y descuidar precisamente la dieta y el ejercicio, y ganar peso. “Al haber menos adipocitos en las zonas tratadas, ese aumento de peso se expresa en las áreas no tratadas (brazos, espalda alta, cara, tronco superior) o en la fracción visceral, alterando la armonía corporal e incluso aumentando el riesgo metabólico”, advierte el cirujano Oriol Vernetta. Y tercero, no hay que olvidar que puedes entrar en un círculo vicioso: “A nivel psicológico, puedes entrar en el terreno de creer en los ‘arreglos rápidos’ a través de cirugías sucesivas, en lugar de asumir un cambio de hábitos, y esto conlleva más riesgos acumulados: anestesia, trombosis, complicaciones de cicatrización e irregularidades”, revela el experto.

Cuándo elegir liposucción y cuándo optar por dieta y ejercicio

Vaya por delante que no son excluyentes, al contrario, deben ir de la mano. Y lo más adecuado es: “Empezar por dieta y ejercicio cuando: existe un IMC elevado o sobrepeso generalizado, con pliegues grasos difusos y perímetro abdominal aumentado (patrón típicamente visceral); existen factores de riesgo (diabetes, hipertensión arterial, dislipemia, apnea del sueño), que se benefician de una reducción de peso global y control metabólico antes de la cirugía”, aconseja el doctor Vernetta. 

Solo cuándo los hábitos de vida son óptimos (dieta y ejercicio fundamentalmente), pero no se baja suficiente de peso, sería planteable una liposucción: “En concreto cuando tenemos un peso relativamente estable y razonable, pero persisten depósitos localizados desproporcionados. Y cuando el paciente está motivado, tiene expectativas realistas, buena calidad de la piel o piel susceptible de retraerse o de ser mejorada con energía (VASER, Renuvion/J-Plasma, radiofrecuencia)”, cuenta el Dr. Vernetta. Por su parte, la cirujana Martínez Lara asegura que sólo en este caso es cuando de verdad es muy efectiva la liposucción y se mantienen los resultados a largo plazo.

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Cuál es la finalidad de la liposucción y qué se puede esperar de ella

La finalidad principal es remodelar el contorno, mejorar las proporciones y la transición entre regiones corporales, no reducir muchos kilos. “Se puede esperar una silueta más estilizada, cintura más marcada, muslos menos voluminosos, perfil abdominal más plano y, empleando alta definición, realce de líneas musculares seleccionadas, siempre respetando la anatomía”, asegura el cirujano Oriol Vernetta. Y no se debe prometer, como cura de la obesidad, eliminación de la flacidez cutánea severa, en casos con estrías, celulitis marcadas o daños previos importantes. “La liposucción no sirve cuando hay tejidos de mala calidad, con mucha flacidez o exceso cutáneo. En estas situaciones hay que realizar otro tipo de cirugías, como dermolipectomía o abdominoplastia”, recuerda la doctora Lara.

¿Es cierto que produce irregularidades en el tejido?

Hablando de irregularidades, éste es precisamente uno de los problemas que se le suele achacar a los resultados de una liposucción. Y, aunque las técnicas actuales (emplear cánulas finas, ultrasonidos, radiofrecuencia o vibración) han mejorado mucho este problema, ambos cirujanos lo reconocen. “Sí pueden aparecer irregularidades (depresiones, bultos, ‘ondulaciones’, sobre todo en muslos y abdomen), si la extracción es muy superficial o muy agresiva, si se dejan zonas ‘subtratadas o sobretratadas’ por una mala técnica quirúrgica, o si la piel no tiene una capacidad de retracción adecuada”, reconoce el doctor Vernetta. 

La explicación es que, tras una liposucción, se reduce el volumen de la zona y el tejido debe de adaptarse a su nuevo perfil, y aquí depende mucho la propia elasticidad y tersura de tu dermis. De manera que, “el resultado de una liposucción depende no solo de cómo se ha extraído la grasa sino de la elasticidad de la piel o de su capacidad de retracción. Las pieles laxas siempre se retraerán peor y, a veces, la retracción no es uniforme”, reconoce la Dra. Lara. Y también puede ser motivo de irregularidades el no haber realizado un postoperatorio adecuado: “Incluye llevar la faja o prenda de presoterapia adecuada el tiempo suficiente, recibir masajes de drenaje linfático y no experimentar hematomas duraderos”, recuerda Maritina Martínez Lara. Tampoco ayudan el hecho de ser fumadora o no cicatrizar bien las heridas, tenlo en cuenta.

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Cómo se pueden mantener los resultados a largo plazo

Es cierto que los adipocitos (células grasas) aspirados no se ‘regeneran’, de manera que se pueden mantener los resultados en el tiempo, siempre que mantengas el peso y unos buenos hábitos (dieta y ejercicio).  Ahora bien, “las células grasas que quedan pueden hipertrofiarse (aumentar de tamaño) si el paciente gana peso, y la grasa también puede acumularse en zonas no tratadas, modificando el resultado estético global”, advierte el Dr. Vernetta. Por eso es muy arriesgado hablar de resultados definitivos. “Jamás será para siempre, ni siquiera para mucho tiempo (más bien poco) si se planteó para adelgazar. La cirugía de contorno corporal exige un compromiso de cuidados de forma permanente o los resultados cambiarán”, recuerda la doctora Martínez Lara. ¿Qué cuidados?

  • Mantener un peso estable tras la cirugía: “Lo que supone realizar una dieta equilibrada y llevar a cabo un control calórico moderado, reduciendo los ultraprocesados, y priorizando las proteínas, las verduras y las grasas saludables”, aconseja el cirujano.
  • Ejercicio regular: “Hay que combinar el trabajo cardiorrespiratorio y el de fuerza para preservar la masa muscular, aumentar el gasto energético y mejorar la calidad de la piel y del tono muscular bajo la zona tratada”, recomienda el cirujano Oriol Vernetta.
  • A evitar: “Hay que evitar el tabaco, controlar el consumo de alcohol, cuidar la hidratación y el sueño, y acudir a revisiones periódicas con el cirujano para monitorizar la evolución y detectar precozmente cambios de peso o flacidez”, añade el experto.