Jennifer García Carrizo, la española que participó en una misión simulada a Marte: “En un entorno tan limitado, cada gesto cuenta"


Hemos tenido la ocasión de hablar con la comunicadora, que formó parte de la misión Hypatia II, una misión espacial que simulaba la vida en el planeta rojo en pleno desierto de Utah


Jennifer García Carrizo, Es Doctora en Comunicación y profesora e investigadora en la Universidad Rey Juan Carlos
16 de abril de 2026 a las 19:02 CEST

"No todas las historias que comienzan en Marte lo hacen en un cohete". Así comienza el relato de Jennifer García Carrizo, una joven comunicadora científica española que ha vivido una experiencia, sin duda, única: formar parte de la misión 'Hypatia II', una expedición análoga al planeta rojo, es decir, una misión espacial simulada, cuyo objetivo es entrenar a futuros astronautas y probar tecnologías y protocolos de actuación en futuras misiones reales. Para que lo entendamos mejor: un grupo de mujeres de diversos perfiles se adentraron durante 15 días en una base marciana en pleno desierto de Utah para vivir, en primera persona, cómo sería habitar el planeta rojo. 

Y entre ellas se encontraba Jennifer, una joven nacida en León en 1992, que no dudó en apuntarse a esta aventura pese a no ser de ciencias (es doctora en Comunicación). Durante semanas de aislamiento, experimentos y trabajo en equipo, la española convierte su misión simulada en un diario vibrante que se plasmó en 'Misión Marte', un libro publicado por GeoPlaneta. A lo largo de sus páginas podemos ver cómo vivieron como parte de una tripulación marciana: trajes presurizados, salidas extravehiculares, experimentos diarios y una convivencia extrema en una estación que replica las condiciones de una futura expedición al planeta rojo. Ella misma nos lo ha contado.

Jennifer García Carrizo, Es Doctora en Comunicación y profesora e investigadora en la Universidad Rey Juan Carlos© Jennifer García Carrizo

¿Qué fue lo primero que pensó al saber que, durante semanas, su mundo sería ese "Marte simulado"?

Sentí una mezcla muy intensa de vértigo y emoción. Por un lado, la ilusión de estar a punto de vivir algo extraordinario; por otro, la conciencia de que iba a ser un reto real, físico y emocional. Fue como cruzar una frontera invisible: sabía que nada volvería a ser exactamente igual después.

¿Cómo empezó todo, en qué momento comenzó a fraguarse esta curiosa e intensa aventura?

Todo comenzó con una pregunta, como casi todo en mi vida. Encontré la convocatoria y sentí que, por primera vez, alguien abría una puerta en el mundo espacial también para perfiles como el mío. Ahí empezó todo: con una idea, una libreta y muchas ganas de demostrar que la comunicación también tiene un lugar en Marte.

Encontré la convocatoria y sentí que, por primera vez, alguien abría una puerta en el mundo espacial también para perfiles como el mío

Jennifer García Carrizo, comunicadora

¿Cuál fue el momento en el que realmente sintió que estaba viviendo como una astronauta?

No fue un instante concreto, sino una suma de pequeños momentos: ponerse el traje, salir al exterior como si fuera otro planeta, gestionar recursos limitados… Pero quizá el punto de inflexión fue entender que cada decisión cotidiana (desde el agua hasta la comida) tenía consecuencias reales, como en una misión espacial.

¿Qué parte del aislamiento le sorprendió más: lo físico o lo emocional?

Sin duda, lo emocional. Lo físico lo esperas, lo entrenas. Pero la mente tiene sus propios ritmos. El silencio, la desconexión del mundo, la convivencia constante… todo eso te obliga a mirarte de frente y a aprender a gestionar tus emociones de una forma muy consciente.

¿Cuál fue el mayor reto al que se enfrentó la tripulación en esta misión simulada?

Gestionar los recursos y, al mismo tiempo, mantener la armonía del equipo. En un entorno tan limitado, cada gesto cuenta. Aprendes que la sostenibilidad no es solo un concepto, sino una necesidad diaria.

Misión Hypatia II, una expedición espacial simulada desarrollada en la Mars Desert Research Station (Utah, EE. UU.)© Jennifer García Carrizo

¿Cómo recuerda su día a día, hay alguna anécdota que recuerde especialmente?

Era una rutina muy estructurada, pero llena de pequeños imprevistos que la hacían especial. Recuerdo con cariño momentos aparentemente simples, como celebrar un cumpleaños "marciano" o improvisar soluciones ante problemas cotidianos. Esas pequeñas cosas se convierten en grandes recuerdos.

¿Hubo algún instante en el que pensó: "No estaba preparada para esto"?

Sí, hubo momentos de duda. Creo que es inevitable. Pero también aprendí que no se trata de estar completamente preparada, sino de tener la capacidad de adaptarte y seguir adelante a pesar de la incertidumbre.

l silencio, la desconexión del mundo, la convivencia constante… todo eso te obliga a mirarte de frente y a aprender a gestionar tus emociones de una forma muy consciente

Jennifer García Carrizo, comunicadora

Dice que su motor es la curiosidad. ¿Cómo se entrena la curiosidad para que no se apague en un entorno tan extremo?

La curiosidad se alimenta haciéndose preguntas constantemente. Incluso en un entorno extremo, o precisamente por eso, es importante observar, cuestionar, querer entender. Es una actitud, casi una forma de estar en el mundo.

¿Qué aprendió sobre la ciencia que no sabía antes de vivirla desde dentro de una misión?

Que la ciencia no es solo resultados o experimentos, sino también procesos, errores, paciencia… y, sobre todo, equipo. Vivirla desde dentro te hace entender su complejidad y su enorme valor.

Participantes en la misión Hypatia II, una expedición espacial simulada desarrollada en la Mars Desert Research Station (Utah, EE. UU.)© Jennifer García Carrizo

¿Qué significó formar parte de una tripulación íntegramente femenina?

Fue profundamente emocionante. Sentías que estabas formando parte de algo que iba más allá de la propia misión: un mensaje claro de que las mujeres tenemos un papel fundamental en la exploración espacial y en la ciencia.

¿Por qué eligió el formato de diario para contar esta experiencia?

Porque quería capturar la experiencia tal y como se vivía, en tiempo real, con sus luces y sombras. El diario permite esa honestidad, esa cercanía que hace que el lector sienta que está allí contigo. Y eso era algo que realmente me interesaba: compartir la experiencia y conseguir que mucha más gente se "viniera" conmigo a la Mars Desert Research Station.

¿Qué quería que el lector sintiera al acompañarla "sol a sol" en la misión?

Que se sintiera parte de la tripulación. Que entendiera cómo es vivir en un entorno así, pero también que conectara emocionalmente con la experiencia, con las dudas, los logros y los pequeños momentos.

Quería compartir la experiencia y conseguir que mucha más gente se "viniera" conmigo a la Mars Desert Research Station

Jennifer García Carrizo, comunicadora

¿Cómo la cambió esta misión como científica, como comunicadora y como persona?

Me hizo más consciente del valor de lo que hago y de cómo lo hago. Como científica y comunicadora, reforzó mi convicción de que la ciencia necesita ser contada y compartida con todas las personas. Y como persona, me hizo más resiliente y más agradecida.

¿Qué le diría a una niña que sueña con ser astronauta después de vivir esta experiencia?

Que no hay un único camino. Que lo importante no es si eres "de ciencias" o "de letras", sino las preguntas que te haces y lo que quieres aportar. Y que es muy importante que elijan lo que elijan disfruten con ello. Solo tenemos una vida y es interesante poder disfrutarla.

¿Qué mito sobre la exploración espacial le gustaría desmontar de una vez por todas?

Que solo hay un perfil válido. La exploración espacial es profundamente interdisciplinar. Necesita ingenieras, científicas… pero también comunicadoras, artistas y pensadoras.

¿A quién va especialmente dirigido el libro 'Misión Marte'?

A todas las personas curiosas. A quienes sienten que no encajan en un molde, a quienes quieren entender cómo funciona la ciencia desde dentro y, especialmente, a las nuevas generaciones que buscan su lugar en el mundo.