Ni dos meses ni "cuando pueda": el plazo legal que tiene tu casero para devolver la fianza y qué pasa si no lo cumplen


La ley fija un plazo claro para devolver la fianza tras dejar el piso y, si no se cumple, el propietario puede enfrentarse a intereses e incluso sanciones


Pareja alquilando una casa© Getty Images
Ana Merodio - Redactora senior de actualidad
25 de marzo de 2026 a las 12:02 CET

Alquilar una vivienda en España es cada vez más complicado. Precios disparados, hipotecas variables asfixiadas por el euríbor y pisos compartidos como única alternativa para muchos. Pero en medio de este escenario hay una pequeña luz para los inquilinos: una de las batallas más habituales con los caseros, la devolución de la fianza, tiene reglas claras… y consecuencias si no se cumplen.

En España la cuota hipotecaria media ronda los 796 euros al mes, mientras que el alquiler medio supera los 1.180 euros, según datos del Colegio de Registradores y el Observatorio del Alquiler© Getty Images
La fianza no es opcional: equivale a un mes de alquiler y debe devolverse si no hay deudas ni desperfectos

El plazo clave: 30 días desde la entrega de llaves

Cuando un contrato de alquiler termina y el inquilino entrega las llaves, el propietario no puede devolver la fianza "cuando quiera".

La ley establece un margen claro: aproximadamente un mes natural para revisar la vivienda y devolver el dinero.

Este plazo no aparece como una fecha cerrada en la norma, pero sí queda fijado indirectamente en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU): si pasa un mes sin devolución, la cantidad empieza a generar intereses automáticamente.

¿Qué pasa si el casero no paga a tiempo?

Aquí está la clave que muchos desconocen. Si el propietario se retrasa más de 30 días deberá devolver la fianza y además pagar intereses legales. 

En 2026, esos intereses rondan el 3,25% anual, aunque pueden variar ligeramente cada año. Es decir: el retraso no le sale gratis.

Edificio de viviendas © Getty Images
Si el casero no devuelve la fianza en 30 días, la cantidad empieza a generar intereses automáticamente

Ojo: no siempre tiene que devolverla íntegra

Esto es importante para no generar falsas expectativas.El casero sí puede retener parte o toda la fianza, pero solo si:

  • hay desperfectos reales
  • existen deudas (alquiler, suministros…)
  • y todo está justificado con facturas o pruebas

No vale justificar que se queda con el dinero por el desgaste normal del uso de la vivienda, como pintura envejecida o pequeños roces y desperfectos derivados del uso habitual.

Qué puedes hacer si no te la devuelven

Si pasan los 30 días y no has recibido tu dinero:

  1. Puedes reclamar por escrito la devolución
  2. Exigir también los intereses generados
  3. Y, si no hay respuesta, acudir a la vía judicial

Pero, para que no te pillen a pie cambiado, guarda siempre el contrato, el justificante de entrega de llaves, así como fotos del estado del piso.

Precios de la vivienda en España en 2025: cuánto han subido y qué se espera este año© Getty Images
Guardar el contrato, el justificante de llaves y fotos del piso puede ser clave para reclamar tu fianza

Multas si el casero no depositó la fianza

Hay otro detalle poco conocido, o al menos no tan conocido por todo el mundo.

El propietario está obligado a depositar la fianza en el organismo autonómico correspondiente.

Si no lo hace, puede enfrentarse a:  sanciones que van de 10.000 a 90.000 euros.

Y es que la fianza no es un acuerdo informal. Es obligatoria por ley y equivale, normalmente, a un mes de alquiler en vivienda habitual o dos meses en otros usos. 

Y debe devolverse cuando termina el contrato si todo está en orden.

En un mercado de alquiler cada vez más tenso, conocer cómo funciona realmente la fianza se convierte en una pequeña ventaja para los inquilinos. La ley puede no resolver todos los problemas del acceso a la vivienda, pero al menos marca unos límites que protegen frente a abusos: un plazo concreto para la devolución, la obligación de justificar cualquier descuento y sanciones si no se cumplen las normas. Tener claros estos derechos, y guardar siempre la documentación clave, ayuda a que el final del contrato no se convierta en una pelea más en un mercado ya de por sí complicado.