El salario mínimo interprofesional (SMI) ha vuelto a subir en 2026 hasta los 1.221 euros mensuales en 14 pagas (17.094 euros al año). Para millones de trabajadores esta cifra marca su sueldo actual, pero también abre una duda inevitable: ¿qué pensión quedará cuando llegue el momento de jubilarse?
La respuesta no es tan sencilla como parece. La Seguridad Social no calcula la pensión sobre el salario que aparece en la nómina, sino sobre las bases de cotización acumuladas durante la vida laboral y los años cotizados. Y ahí es donde aparece la gran diferencia.
El primer dato clave: el SMI no es la base de la pensión
Muchos trabajadores creen que si han cobrado siempre el salario mínimo su pensión será similar a ese sueldo. Pero en realidad la pensión se calcula sobre las bases de cotización, no sobre el salario bruto.
En 2026, la base mínima de cotización vinculada al SMI queda en aproximadamente 1.424,50 euros mensuales. Esa cifra sirve como referencia para calcular la base reguladora de la pensión.
Si una persona hubiera cotizado siempre por esa base mínima durante toda su carrera laboral, la base reguladora resultante rondaría los 1.221 euros mensuales.
El cambio de 2026: el nuevo sistema de cálculo
2026 marca también un punto de inflexión en el sistema de pensiones. Este año entra en vigor el llamado sistema dual de cálculo de la base reguladora.
La Seguridad Social realizará dos cálculos distintos y aplicará automáticamente el que resulte más favorable para el trabajador:
- El sistema tradicional: toma los últimos 25 años cotizados.
- El nuevo modelo: analiza los últimos 29 años, pero elimina los dos peores años de cotización.
El objetivo de este cambio es adaptarse a trayectorias laborales más irregulares, con periodos de desempleo o bajadas de ingresos.
La clave definitiva: los años cotizados
Una vez calculada la base reguladora, todavía queda otro paso importante: aplicar el porcentaje correspondiente según los años cotizados.
En 2026:
- Con 15 años cotizados se cobra el 50% de la base reguladora.
- Para cobrar el 100% de la pensión será necesario haber cotizado 36 años y 6 meses
- A partir de 2027, el requisito subirá a 37 años cotizados.
Cuánta pensión quedaría cobrando siempre el SMI
Si una persona hubiera cotizado toda su vida por la base mínima equivalente al salario mínimo interprofesional y no hubiera tenido lagunas de cotización, la pensión dependería del porcentaje aplicado según los años trabajados.
Con el mínimo de 15 años cotizados, la pensión sería aproximadamente de 610 euros al mes en 14 pagas, ya que solo se tiene derecho al 50% de la base reguladora.
Si la carrera laboral alcanzara 20 años cotizados, la pensión rondaría 761 euros mensuales.
Con 25 años cotizados, se situaría cerca de 900 euros al mes, mientras que con 30 años trabajados podría alcanzar aproximadamente 1.040 euros mensuales.
A medida que aumentan los años de cotización, el porcentaje aplicado sobre la base reguladora también crece. Con 35 años cotizados, la pensión se aproximaría a 1.179 euros al mes.
Para cobrar el 100% de la base reguladora, en 2026 será necesario haber cotizado 36 años y 6 meses, lo que en este supuesto situaría la pensión en torno a 1.221 euros mensuales.
Estas cifras son orientativas y parten de una carrera laboral continua, sin periodos sin cotizar ni complementos a mínimos.
El factor que puede cambiarlo todo: el complemento a mínimos
En la práctica, muchas pensiones de trabajadores con salarios bajos terminan aumentando gracias al complemento a mínimos.
Este mecanismo permite elevar la pensión hasta una cuantía mínima fijada cada año, siempre que el pensionista no tenga otros ingresos superiores a los límites establecidos.
Por eso, en muchos casos, la pensión final puede ser mayor que la que resultaría del cálculo puro de cotizaciones.
El dato clave es que cobrar el salario mínimo no significa automáticamente cobrar esa misma cantidad al jubilarse.
La pensión dependerá de tres factores principales:
- las bases de cotización
- los años cotizados
- y los posibles complementos a mínimos
Por eso los expertos recomiendan revisar periódicamente la vida laboral y simular la futura pensión a través de la sede electrónica de la Seguridad Social. Entender cómo funciona el sistema hoy puede marcar una gran diferencia en los ingresos durante toda la jubilación.







