Para muchos, entre los que me incluyo, Tom Cruise (64 años) es la mayor estrella que ha dado Hollywood en su historia. Pero no lo decimos por su talento interpretativo, su innegable atractivo, su despliegue físico o su magnetismo ante las cámaras. El hecho de ser el rey de la industria tiene más que ver con su esfuerzo titánico y empeño constante por superarse a sí mismo en cada papel que hace.
A lo largo de su trayectoria, hemos vistos dos versiones muy diferentes del ídolo: el que encadena un taquillazo tras otro como héroe de acción (Top Gun, Misión imposible...), y el que se mete de lleno en personajes de una complejidad extenuante que lo ponen a prueba y lo llevan al límite (Nacido el 4 de julio, Magnolia...). En Digger, que hoy se estrena en cines, es este último Tom Cruise el que vas a poder disfrutar.
Si ya de por sí es una actor camaleónico donde los haya, aquí es que está absolutamente irreconocible. Estamos sin duda ante la mayor mutación que ha hecho nunca su carrera, y no solo en lo que a su apariencia de refiere. Un trabajo de maquillaje y caracterización excepcional le han convertido en un anciano que, pese a su edad, todavía se aferra a lo que un día fue y quiere seguir siendo. Es precisamente su nombre el que dará título a la película, el de un multimillonario y poderoso empresario llamado Digger Rockwell.
No es un nombre elegido al azar, puesto que la palabra en inglés 'digger' significa excavadora o profesional que perfora la tierra. En este sentido, nuestro protagonista es alguien que controla a su antojo la gigantesca petrolera que fundaron sus antepasados. Un hombre solitario y sin escrúpulos, avaricioso hasta decir basta, narcisista y de armario especialmente hortera, cuyo único objetivo en la vida es llenarse los bolsillos aunque sea a costa del sufrimiento ajeno o de cargarse el planeta.
Es lo más parecido, como se dice en la propia cinta, a un villano clásico de la saga James Bond. Desde su lujosa mansión, este influyente hombre de negocios controlará a distancia su imperio energético con la única compañía de su gata, Maggie, que en cierta manera viene a ser él mismo por lo decrépita que está la pobre mascota. El felino está en las últimas, agonizante sin remedio, pero su dueño no soporta la idea de perder al animal que ha dormido a su lado en la cama durante tanto tiempo.
En cuanto a los humanos, solo su socia y hermanastra Emma, encarnada brillantemente por la actriz alemana Sandra Hüller (48 años), será su contrapunto a la hora de intentar pararle los pies en sus fechorías. No me quiero olvidar tampoco del gran John Goodman (74), el mítico actor que nos dejó atónitos en su momento con su espectacular pérdida de peso, y que en este largometraje de dos horas y ocho minutos será un histriónico y delirante presidente de los EE.UU. que se ve contra las cuerdas.
Es Digger una sátira mordaz y caricaturesca que aborda cómo entre todos seguimos devastando poco a poco el ecosistema, tanto por parte de los que mandan como de los que consumen. Un drama reflexivo con tintes de tragicomedia que denuncia los abusos y desmanes de las grandes corporaciones, pero que tampoco quita su parte de culpa al ciudadano de a pie que se beneficia de ello y no mueve un dedo para que la cosa cambie.
Nada es lo que parece
Es esta una historia muy original e hilvanada con maestría, cuya factura es impecable en cada uno de sus planos, pero donde, ¡ojo!, nada es lo que parece. Cuando menos te lo esperas, la trama se volverá del todo sorprendente y rocambolesca... y hasta ahí podemos leer para no hacer ningún tipo de 'spoiler'.
A los mandos -como guionista, director y productor- está el aclamado cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu (63), cuyas obras de autor siempre tienen algo interesante que contarnos. Fue hace más de un cuarto de siglo cuando ya me conquistó con su ópera prima, la desgarradora Amores perros (2000), para después forjar una filmografía de culto y excelencia.
Así ha sido gracias a títulos como 21 gramos (2003), Babel (2006), Biutiful (2010), Birdman (2014) o la apasionante y majestuosa El Renacido (2015). Además, con esta última, logró que le dieran su primer y ansiado Oscar a Leonardo DiCaprio. Ahora, tal vez, consiga lo mismo para Tom Cruise con Digger. Huele a ello, desde luego. Porque su rol parece haber sido diseñado única y exclusivamente para su lucimiento personal, y vaya si lo consigue.











