Fue uno de los rostros más queridos y populares de nuestra televisión en la década de los 90, para después alejarse por completo del foco y reinventarse como empresaria a miles de kilómetros de España. Hablamos de Jacqueline de la Vega, quien triunfó en la pequeña pantalla gracias a programas tan recordados como ¿Pero esto qué es? o Noche de fiesta, y cuya intensa vida personal pudimos conocer durante mucho tiempo gracias a las páginas de la revista ¡HOLA!
La modelo y presentadora mexicana, quien comenzó su carrera sobre las pasarelas siendo una adolescente, ha reaparecido este lunes por la tarde en el magacín de Sonsoles Ónega (Antena 3) para ser entrevistada. La ahora empresaria disfruta actualmente de una vida tranquila y discreta en Bali (Indonesia), donde se mudó desde España allá por el 2010. Allí fundó su propia línea de ropa y de cosméticos, que compagina con otros negocios relacionados con el alojamiento turístico.
Tan bellísima y espectacular como siempre a sus 66 años, Jacqueline estuvo casada durante más de una década con el empresario Cris Lozano. Este, dueño de locales del ocio nocturno de la capital tan emblemáticos como el Archy u ¡Oh, Madrid!, falleció en octubre de 2018 a causa de un infarto. Era, además, tío de Óscar Lozano, exmarido de la actriz Carmen Morales, hija de la legendaria Rocío Dúrcal.
Durante su matrimonio con Cris Lozano, la modelo mexicana intentó ser madre contra viento y marea, pero tristemente no pudo y en 2001 sufrió la dura pérdida del bebé que esperaba cuando estaba embarazada de tres meses. La pareja separaría sus caminos en 2005, y posteriormente la presentadora rehizo su vida junto al también empresario vasco Josu Fernández.
Con él sí lograría por fin cumplir su gran deseo de tener un hijo, y lo haría gracias a un tratamiento de fecundación in vitro. El pequeño nació en noviembre de 2008 y de nombre le pusieron Iker, convertido hoy en un apuesto joven -muy pronto cumple la mayoría de edad- y en la persona más importante del mundo para la mexicana
En cuanto a la historia de amor que vivieron Jacqueline y Josu, esta se terminó en julio de 2012, tal y como nos contó en su momento ella misma. "No pudo ser. El sueño de ‘juntos para siempre’ se ha desvanecido”, se lamentaba por entonces. "Los dos tenemos que luchar por poder ser amigos y espero que, por el bien de nuestro niños, lo consigamos", apostillaba. Tiempo después, a la maniquí azteca se le conocieron relaciones sentimentales con el ejecutivo portugués Luis Matoso (2013) o el malagueño Javier Ruiz Olmeda (2017).
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