Veinte años de diferencia, un encuentro inesperado junto al mar y una historia de amor que ya no se oculta. Tiphaine Auzière, la hija menor de Brigitte Macron, ha vuelto a enamorarse. El afortunado es Antoine Lecomte, un estudiante y emprendedor de 22 años a quien conoció este verano en la localidad costera de Le Touquet, en el norte de Francia. Al fin y al cabo, si hay una familia que sabe de romances que desafían al calendario, es la suya; de ahí que las comparaciones con la historia de Brigitte y Emmanuel Macron, separados por 25 años, hayan sido inevitables.
A sus 42 años, la abogada y novelista francesa ha abierto un nuevo capítulo sentimental después de poner fin a comienzos de 2025 a su relación con Antoine Choteau, gastroenterólogo y padre de sus dos hijos. Ahora, junto a Antoine Lecomte, ha comenzado a mostrarse públicamente con naturalidad. Una escapada romántica a Ámsterdam, varias imágenes compartidas en redes sociales y un paso especialmente significativo, la presentación del joven a sus hijos, apuntan a que la relación avanza con paso firme.
¿Cómo se conocieron?
Su historia comenzó de una manera bastante alejada de despachos, actos políticos y del Palacio del Elíseo. Antoine trabajaba como instructor de kitesurf y fue quien enseñó a Tiphaine a manejar un e-foil, una tabla eléctrica que se eleva sobre el agua. Y parece que entre clase y clase surgió algo más. Según contó una amiga cercana a Gala, "la conexión entre ellos fue inmediata". Pronto descubrieron que compartían el gusto por las emociones fuertes, los viajes y también el espíritu emprendedor.
Porque Antoine es algo más que un estudiante de Administración de Empresas. Es también el fundador de Mission Kiteboarding, una empresa dedicada al diseño de material para este deporte, y en 2025 quedó tercero en una competición de kitesurf.
Su amor ya es público
La pareja ha decidido vivir su historia con naturalidad y sin esconderse. Una de las mayores muestras llegó durante una escapada de 48 horas a Ámsterdam, de la que dejaron constancia en sus redes sociales.
Y no eligieron precisamente un alojamiento convencional. Se instalaron en el Faralda Crane Hotel, ubicado en una antigua grúa portuaria, con vistas al puerto, los canales y la ciudad. Arte contemporáneo, paseos y hasta una parada para tomar un helado formaron parte de su particular fin de semana romántico. Poco después también fueron vistos juntos en el festival de música electrónica Touquet Music Beach.
El paso que demuestra que va en serio
Pero probablemente el dato que mejor refleja el momento de la pareja no esté en las redes, sino en su parcela más personal. Tiphaine ya ha presentado a Antoine a sus hijos, Élise y Aurèle, nacidos de su anterior relación con Antoine Choteau. Un paso importante en una historia que apenas empieza a hacerse pública.
La abogada se separó de Choteau en enero de 2025 después de una larga relación. Mantenían una unión civil desde 2010 y, según las informaciones publicadas entonces, la ruptura fue amistosa y ambos mantienen una buena relación. Sus complicadas agendas entre París y el norte de Francia habrían contribuido al distanciamiento.
Una diferencia de edad que resulta inevitable recordar
Y es aquí donde resulta imposible escapar del paralelismo familiar. Brigitte y Emmanuel Macron se llevan 25 años, aunque las circunstancias en las que comenzaron ambas relaciones fueron muy diferentes. Cuando se conocieron en el colegio La Providence de Amiens, ella tenía 39 años, estaba casada, era madre de tres hijos y ejercía como profesora, mientras que el futuro presidente francés era un alumno de 15 años. La relación provocó entonces una fuerte reacción familiar y los padres de Emmanuel acabaron enviándolo a estudiar a París.
Tiphaine conoce aquella historia mejor que casi nadie. Tenía solo nueve años cuando comenzó la relación de su madre con Macron y, con el paso del tiempo, se ha convertido en una de sus grandes defensoras. En 2018 explicó que el amor entre ambos era evidente y dejó una frase especialmente reveladora sobre cómo lo percibe ella: "Si tuviera que dar una imagen del amor, sería la de Emmanuel y mamá".
Para Brigitte, los números son lo de menos
Quizá por su propia experiencia, la reacción atribuida ahora a Brigitte ante el nuevo amor de su hija resulta especialmente significativa. La diferencia de edad parece ser lo de menos; su prioridad es verla feliz.
Una fuente cercana aseguró a Gala que la primera dama francesa reaccionó "como lo haría cualquier madre" y que lo único que le importa es "la felicidad de su hija". Según esa misma fuente, está muy contenta de verla feliz y estaría encantada de conocer a Anto











