La Séptima sigue sumando rostros a su todavía por estrenar parrilla televisiva. La última en sumarse al equipo de la cadena ha sido Luján Argüelles que, a través de un vídeo en Instagram, ha anunciado que presentará un magacín, que mezclará actualidad y entretenimiento, durante las mañanas del fin de semanas.
"Los de La Séptima me necesitan, así que ahora los fin de semanas también trabajo", explicaba Luján en la publicación. La presentadora compartirá los sábados y domingos con Alba Carrillo y Marta Márquez, exreportera de Aquí la tierra, quiénes serán presentadoras de Fuera de control.
Además, el canal, que comenzará sus emisiones el próximo 5 de noviembre, ha fichado a Héctor de Miguel 'Quequé' para conducir un programa de sátira política, a la presentadora gallega Rocío Delgado y al periodista Javier Ruiz, que abandonó La 1 para ser el director editorial, además de liderar un programa.
Su salida de Mediaset
Con su salto a La Séptima, Luján se desliga de Mediaset, grupo al que ha estado asociada durante gran parte de su carrera. Este verano presentó en Telecinco El camino de la verdad, un programa sobre las relaciones entre padres e hijos.
En el conglomerado de Fuencarral, Argüelles también presentó diversos dating shows como ¿Quién quiere casarse con mi hijo? o Un príncipe para..., dos formatos que convertirían a la de Salas en uno de los rostros más característicos de este tipo de emisiones.
Aunque, su carrera empezó con 19 entre las emisoras de la radio, su gran salto se produjo en el año 2008 con el programa Password, que permaneció en emisión durante dos años en Cuatro.
El lado más personal de Luján
La periodista es madre de Miranda, fruto de su relación de siete años con el empresario Carlos Sánchez, hoy pareja de la periodista Alexia Rivas. Argüelles ha reconocido que no se había planteado ser madre y que su embarazo llegó de forma inesperada: "Mi embarazo fue un tsunami emocional y profesional", ha llegado a confesar.
Tras la pandemia, ella y Sánchez decidieron separarse, un momento que la propia presentadora describe como especialmente duro. Fue entonces cuando, durante un largo viaje en coche, tocó fondo preguntándose qué rumbo tomaría su vida. El detonante de su cambio, sin embargo, llegó de la mano de su hija: cuando Miranda, con solo cinco años, le preguntó si era feliz, Argüelles se dio cuenta de que la pequeña había detectado su tristeza, lo que la llevó a iniciar un proceso de terapia de varios meses que se prolongó, después, durante cinco años.
Esa etapa de introspección quedó reflejada en sus dos libros: Aprendiendo de nuevo a vivir (2022), donde admitía que "antes no todo lo que veía en mí me hacía sentirme bien", y El regalo de Miranda (2025), en el que profundiza en cómo superó lo que ella misma llama un "pesimismo atroz" que arrastraba desde sus inicios en el mundo de la comunicación. Hoy, Argüelles asegura sentirse en un lugar de mayor serenidad y autoconocimiento, y no descarta volver a enamorarse,









