El mundo de la interpretación perdió el 19 de agosto de 2015 a uno de sus grandes referentes, Lina Morgan. La actriz y empresaria, cuyo nombre real era María de los Ángeles López Segovia, murió a los 78 años tras varios meses ingresada a causa de una neumonía severa que le provocó diferentes complicaciones. Trabajadora incansable, y una de las grandes figuras artísticas de nuestro país, tuvo una prolífica carrera que la encumbró como una de las reinas de la comedia española. Nació para hacer reír a los demás, conquistando al público y a sus compañeros, que siguen recordándola cada año entre memorias, nostalgia y homenajes.
Este martes, su familia 'repudiada' ha acudido a Y ahora Sonsoles para hablar de la realidad de su adiós, de su comentada soledad y de la verdad sobre ese "he ayudado siempre a mi familia", un enunciado que dijo en su momento la actriz, cuyo árbol genealógico se fue mermando con el paso del tiempo. El público se convirtió en su familia, y a punto de cumplirse 11 años de su fallecimiento, salen a la luz datos desconocidos de la vida privada de la artista.
Olga y Estefanía, sobrinas de Lina Morgan, pasaron su infancia en el camerino de la artista, que las apartó de forma repentina. Por primera vez desde su fallecimiento, la familia apartada. Cecilio Ruiz Marchal, hermano de Olga y Estefanía, ha descubierto este martes en Y Ahora Sonsoles las razones detrás de la ruptura de Lina con esta parte de su familia. "Cuando eran pequeñas sí, ellas iban al teatro, pero hubo un momento en el que les prohibió la entrada", ha contado. "¿El motivo? No lo sé, creo que la madre la liaría y provocaría esa situación", ha añadido. "Ellas han llevado una vida muy complicada, desde pequeñas les han obligado a prostituirse, han sido maltratadas... una vida que a cualquier niña destroza. Yo no sé si ella la conocía, algo sabría...", ha puntualizado.
Joana Morillas, periodista experta en Lina Morgan, ha ratificado esa buena relación de las sobrinas de Lina con ella: "Jugaban con las cosas de Lina, sus plumas y sus sombreros". "Lina las quiso adoptar, que su madre dijo que no, y que ahí se rompió la relación", dice Joana que le contó Estefanía en un punto dado. "Se alejó de sus sobrinas cuando estaban llevando una vida relacionada con las sustancias".
El deseo final (y universal) de su herencia
"Yo soy feliz, vivo a tope y vivo como quiero", dijo Lina Morgan. Con su obra Vaya par de gemelas consiguió recaudar unas 800.000 pesetas diarias, que vienen siendo 4.800 euros por día, un éxito que le permitió comprar la el teatro La Latina, su auténtico hogar. En Hostal Royal Manzanares, Lina se convierte en la actriz mejor pagada de España, recibiendo 32 millones de pesetas por cada episodio. El heredero universal de la fortuna de Lina Morgan fue su chófer, hombre de confianza y amigo personal, Daniel Pontes. La actriz cómica española no tenía herederos forzosos ni relación cercana con sus sobrinos, por lo que decidió cederle su fortuna, estimada en unos 40 millones de euros. "Estefanía me dijo que ella pensaba que le iba a llegar algo de dinero para comprarse una casa o para casar a su hijo, que era su afán", ha dicho Cecilio Ruiz Marchal.
Lina Morgan, una figura eterna
Durante estos años se han llevado a cabo varios homenajes a su irremplazable figura, como un documental de su vida o una placa conmemorativa en el Teatro de La Latina en el que tantas tardes pasó (además de ser de su propiedad durante casi dos décadas). El año pasado, coincidiendo con el décimo aniversario de su muerte, el Ayuntamiento de Madrid colocó una placa en el edificio donde pasó buena parte de su vida: el número 12 de la calle Samaria, perteneciente al barrio de Valverde, en el distrito de Fuencarral-El Pardo. Fue un vecino el que tuvo la idea y se la trasladó al consistorio. Sin duda, un tributo con el que estará "agradecida y emocionada".










