La Luna y el Sol son dos de los cuerpos celestes más fascinantes de nuestro firmamento. Guardan entre sí una de las alegorías de amor más hermosas de la naturaleza, pues se habla de un romance distanciado que solo durante los eclipses encuentra su propia unión. Mientras parte del mundo se detenía a contemplar esa magia astronómica, las manos de Sophia de Habsburgo-Lorena y de su ahora prometido, Marvin Leader, se entrelazaban en Mallorca para sellar un amor nacido un año atrás.
Una pedida de ensueño en la isla española
El pasado 12 de agosto pasará a la historia como uno de los días más destacados de nuestra propia existencia. No obstante, para la nieta del último archiduque de Austria, la magia de esta fecha tan especial se convertirá, además, en uno de los recuerdos más bellos que pueda conservar. Sofía de Habsburgo-Lorena selló su amor bajo el eclipse solar de Mallorca, en una noche celestial que, sin duda, quedará para siempre entre las más especiales de su vida. Junto al abogado Marvin Leader, su historia de amor se ha ido entrelazando entre viajes, celebraciones familiares y besos frente a la Torre Eiffel, hasta llegar ahora al comienzo de un compromiso que ha tenido territorio español como principal escenario. Fue precisamente en la isla donde la doctora decidió sellar su amor de la forma más especial posible.
La pareja llevaba dos semanas disfrutando de sus vacaciones en la isla mallorquina, por lo que, dentro de los planes del prometido, cabía la posibilidad de convertir la noche del eclipse en una de las más especiales de sus vidas. Rodeados de lujo y desde uno de los restaurantes más destacados de la isla, ambos contemplaron junto al mar una de las imágenes más bellas de los últimos tiempos. Sin embargo, no fue hasta después del fenómeno astronómico cuando el abogado se arrodilló ante ella. Desde el restaurante, tras descender por una escalera de piedra junto al embarcadero, entre las olas y las rocas y bajo los últimos reflejos del sol, el abogado puso una rodilla en tierra para demostrarle su amor: "Fue un momento increíblemente íntimo", cuenta Sophia a BUNTE.
Un anillo con guiño a Diana de Gales
Un momento que se completó con la entrega del tradicional anillo y que puso el broche de oro a la ocasión. La hija del archiduque Ramón Habsburgo-Lorena —nieto del último emperador de Austria— vivió uno de los momentos más especiales de su vida junto a la pieza que el propio Marvin escogió. El abogado quiso alejarse del tradicional anillo de diamantes que suele acompañar a este momento tan significativo y optó por un zafiro azul rodeado de diamantes, en un guiño al emblemático anillo de la princesa Diana y a la historia de dos dinastías que, de alguna manera, quedaron unidas en el día más especial de la pareja. Sin embargo, más allá de la referencia a los Windsor, la joya guarda un significado mucho más íntimo, pues fue diseñada y confeccionada especialmente para la ocasión. "Lo vimos en el cielo y ahora lo vemos en el anillo, para que siempre podamos recordar el acontecimiento en el que lo recibí", ha explicado Sophia al citado medio.
Una pieza que, sin duda, simbolizará una conexión que va mucho más allá de los diamantes. El propio Marvin pidió la mano de Sophia a su madre ocho semanas antes de la pedida, momento en el que ya tenía claro que quería que el escenario elegido fuera Mallorca. Un lugar especialmente significativo para la pareja, pues fue allí donde Sophie tuvo que recuperarse de una operación a consecuencia de una lesión jugando al tenis. Durante aquel periodo de recuperación, el abogado quiso permanecer a su lado y tuvo además la oportunidad de conocer a la familia de Sophia, quedando prendado tanto de ella como del ambiente de la isla. Un vínculo que hizo que Mallorca se convirtiera en el escenario elegido para sellar un amor que ahora les llevará hasta el altar. "Ahora vamos a disfrutar de nuestro tiempo como prometidos", han destacado, sin desvelar todavía la fecha de un enlace que pondrá el broche de oro a una historia de amor que comenzó a entrelazarse entre viajes, familia y recuerdos compartidos.








