Amanda Isabel Gonçalves, farmacéutica: "Al dormir de lado o boca abajo pueden aparecer las llamadas arrugas del sueño"


Este es solo uno de los cuatro hábitos que aceleran los signos del envejecimiento sin que nos demos cuenta


Modelo con el pelo rubio corto y pijama de Eberjey tumbada en una cama© Eberjey
Mariana ChacónEditora de Belleza
7 de octubre de 2026 a las 6:33 CEST

Dakota Johnson asegura que su secreto de belleza está en el descanso de calidad y que lo disfruta siempre que se presenta la ocasión: "No dije que durmiera 14 horas al día, solo que podría dormir ese tiempo fácilmente", ha puntualizado después de que se viralizara que cumplía con ese tiempo en la cama a diario. Es una de sus prioridades y sí que asegura que sin al menos diez no es capaz de funcionar a sus máximas capacidades, un hábito maravilloso según los expertos a la hora de mantener la piel bonita. No hacerlo tiene un impacto directo en su calidad, especialmente en el rostro, donde se traduce en oscurecimiento de las ojeras, tono apagado, mirada cansada y mayor pérdida de agua transepidérmica, lo que afecta directamente al debilitamiento de la función barrera. 

Por mucho que ayude al ritual de belleza, hay que tener cuidado con errores que aceleran los signos de envejecimiento como dormir de lado o boca abajo; y este es solo uno de los cuatro hábitos muy comunes que tienen un impacto directo en la belleza sin que nos demos cuenta. 

Mujer entre sábanas con los ojos cerrados© olivvintage

1. Dormir boca abajo o de lado

De este hábito que afecta directamente al envejecimiento habla Amanda Isabel Gonçalves, farmacéutica y experta en dermofarmacia de Planet Skin, quien explica que "al dormir de lado o boca abajo, algunas zonas del rostro permanecen comprimidas durante horas y pueden aparecer las llamadas arrugas del sueño. Durante estas posiciones se producen fuerzas de compresión y deformación sobre la piel". Esta es la razón por la que a veces se notan más marcadas las líneas en un lado de la cara que en el otro. 

La solución para la experta pasa por, "más que obsesionarnos con cambiar de postura de un día para otro, interesa cuidar especialmente la hidratación y no olvidarnos del cuello, una zona que muchas veces dejamos fuera de la rutina". 

2. Respirar por la boca

Si no se está pasando por un resfriado, hacerlo de manera habitual deja su huella en el rostro: "Cuando se convierte en algo recurrente, la musculatura de la zona inferior del rostro permanece más relajada y puede influir en cómo se perciben sus contornos. Con el tiempo, la mandíbula puede verse menos definida, los pliegues nasolabiales más marcados y la zona bajo el mentón algo más evidente", avisa la farmacéutica. Además de por estética, "si la respiración bucal es frecuente conviene averiguar qué la está provocando, ya que puede estar relacionada con dificultades para respirar correctamente por la nariz". 

Kelsey Merrit con joyas de Tiffany, recogido hacia atrás y maquillaje fresco© kelseymerritt

3. Mirar el móvil hacia abajo

Gonçalves pone el foco en el conocido como tech neck o cuello tecnológico y que resulta de mirar el móvil con la cara hacia abajo de manera continuada: "Más que mirar el móvil en sí, el problema está en mantener durante muchas horas una postura encorvada y el cuello flexionado. Esa tensión constante puede hacer que los pliegues de la zona se marquen más y que el cuello pierda definición". 

Cuidarlo con cosmética específica como la Arocell Super Neck Cream (29,90 euros, en Planet Skin) con niacinamida, pantenol, ácido hialurónico, adenosina, un complejo de ceramidas y resveratrol ayuda; aunque la experta insiste en la importancia de la reeducación postural: "Intentar subir el móvil a la altura de los ojos, corregir la postura siempre que te acuerdes y no olvidar que la rutina facial también debería bajar hasta el cuello y el escote. Son dos zonas que muchas veces dejamos fuera hasta que empiezan a aparecer los primeros signos de envejecimiento". 

Media Image© fiona.bl

4. Irse a dormir sin desmaquillarse

Para terminar, repasamos uno de los "despistes" que luego se pagan en forma de imperfecciones, pérdida de luminosidad y la aparición prematura de los signos de envejecimiento: "Por la noche es importante dejar la piel limpia para eliminar todo lo que se ha ido depositando sobre ella durante el día. No hace falta utilizar fórmulas agresivas, sino un limpiador que respete la barrera cutánea y deje la piel confortable", apunta la especialista, quien apuesta por la doble limpieza como seguro de eficacia. 

"Sin duda, es lo mejor que nos ha dejado la K-Beauty. El primer paso ayuda a retirar los restos más grasos y resistentes, mientras que el segundo termina de limpiar la piel y eliminar las impurezas que hayan podido quedar. No se trata de limpiar más fuerte, sino de hacerlo mejor y de forma respetuosa con la barrera cutánea", aconseja.