Carmen Lomana llora una importante pérdida que ha golpeado con fuerza a su familia. Su hermano Carlos Fernández-Lomana ha fallecido a los 71 años. El hermano menor de la colaboradora, que fue banquero de profesión, murió el pasado sábado en Lieres, Asturias, hasta donde Carmen se desplazó para despedirse. Tras el funeral en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen de los Padres Carmelitas, en Oviedo, y en pleno luto por su pérdida, ha contado cómo están viviendo estos momentos tan complicados.
Carmen Lomana recuerda a Carlos: "Era incapaz de decir algo molesto"
La colaboradora televisiva ha contado, en el programa Y ahora Sonsoles, que la familia está recibiendo incontables muestras de apoyo y cariño tras lo ocurrido. "Yo he recibido mensajes de personas que ni me acordaba de ellos", ha asegurado. Porque, como ha señalado, su hermano tenía un carácter bondadoso y afable: "Carlos yo creo que era, fundamentalmente, una persona buena, buenísima, estupendo, creo que era incapaz de decir algo molesto", ha afirmado la colaboradora televisiva al
Además, ha añadido, era una persona muy reservada: "Carlos era tremendamente discreto, no soportaba salir en los medios", ha declarado. Algo en lo que coincidía con el resto de la familia, quienes nunca se han sentido muy cómodos con su fama, como ha confesado.
Así se ha despedido de su hermano
Carmen, además, ha revelado que su hermano llevaba algún tiempo delicado de salud, y ha explicado los motivos: "El corazón, en general toda la familia tenemos que cuidarnos todo el sistema cardiovascular. Sí, estaba un poco mal, pero nunca piensas que se va a ir tan pronto", ha dicho, visiblemente emocionada. "Se fue tranquilo, rodeado de cariño. Estaban su mujer, su hija, había estado con sus nietos, que los adoraba", ha contado.
La colaboradora, que viajó a Asturias ante la gravedad del estado de su hermano, recibió allí la noticia de su fallecimiento: "Cuando llegué a Oviedo es cuando ya me enteré", ha aclarado. No obstante, ha explicado que no habría podido hablar con él aunque hubiese podido llegar antes: "Creo que estaba ya como dormido, no quería hablar, estaba prácticamente con los ojos cerrados hasta que se fue. Pero yo sí me he despedido de él", ha precisado. Y, en efecto, Carmen tuvo la oportunidad de darle un último adiós: "Antes de que se lo llevaran, quise darle un beso, acariciarle, hablar con él. A mí no me impresiona, me hubiera impresionado más que se hubiera ido sin verlo", ha revelado.







