Lydia Bosch vuelve a subirse al escenario. Después de 37 años, la actriz regresa a las tablas con Fedra, en los infiernos, que se estrena este miércoles, 12 de agosto, en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, donde permanecerá hasta el día 16. Una obra de la que se siente muy orgullosa, como ha contado durante la rueda de prensa de presentación, en la que, además, ha desvelado los detalles del accidente que sufrió durante los ensayos y por el que tuvo que acudir al hospital y desplazarse en silla de ruedas.
El accidente durante los ensayos
La actriz, especialmente recordada por su papel en Médico de familia, dio un buen susto recientemente a sus seguidores al sufrir una caída por la que tuvo que acudir al hospital y utilizar una silla de ruedas. Ella misma lo reveló, mostrando una foto de sus lesiones y comentando con humor: "No tengo muy claro si estamos ensayando Fedra o Gladiator".
Ahora, la intérprete, a quien le diagnosticaron una tendinitis rotuliana a causa del accidente, ha contado los detalles de lo ocurrido, desvelando que en realidad no fue una, sino dos las caídas. El motivo fue la incorporación de un elemento al vestuario, un velo que le hizo tropezar y resbalar al salir corriendo en una de las escenas. "Al levantarme y correr me caí con un golpe muy fuerte de las rodillas", ha explicado. Tras detectar lo que estaba entorpeciendo los movimientos de la actriz, hicieron el cambio para que la obra pueda seguir desarrollándose con normalidad. "Nada que pueda evitar que estemos haciendo esta función con ganas, con pasión y con mucha ilusión", ha asegurado.
De vuelta al teatro y a punto de ser abuela
Lydia afronta este estreno con muchísimas ganas: "Mérida es el sueño de cualquier actor", ha asegurado. "Vamos a hacer gira también y eso me hace muchísima ilusión porque en definitiva es poder devolver el cariño a nivel humano y a nivel de tocar", ha afirmado, emocionada ante la perspectiva de llevar la obra a otros lugares.
Además, a nivel personal, también está viviendo un momento inolvidable, a punto de convertirse en abuela, pues su hija, Andrea Molina, está esperando su primer hijo.





