Hay regresos que parecían imposibles. Michael J. Fox llevaba cinco años alejado de los rodajes después de anunciar su segunda retirada de la interpretación por el avance del párkinson, una enfermedad que le diagnosticaron cuando solo tenía 29 años. Pero el actor de Regreso al futuro encontró un motivo muy especial para volver a ponerse delante de la cámara: un personaje creado especialmente para él en Terapia sin filtro (Shrinking), la serie de Apple TV protagonizada por Jason Segel y Harrison Ford, que le ha devuelto la ilusión por actuar. Y ahora, esa decisión acaba de traerle una alegría que no vivía desde hacía ocho años: una nueva nominación a los premios Emmy.
El papel que Hollywood creó para Michael J. Fox
Su personaje en Terapia sin filtro no nació como un papel más dentro de la serie, sino como una oportunidad para recuperar a uno de los actores más queridos por el público. Todo empezó con una llamada muy especial: Bill Lawrence, cocreador de Shrinking y antiguo colaborador de Fox en Spin City y Scrubs, quiso encontrar la manera de incorporar al actor a la ficción y creó un papel pensando en él.
En la ficción, Fox interpreta a Gerry, un paciente con párkinson que entabla amistad con Paul Rhoades (Harrison Ford), un terapeuta que también convive con la enfermedad. La serie no convierte su diagnóstico en el único rasgo del personaje, sino que utiliza esa experiencia compartida para explorar nuevas conversaciones sobre el tema desde el humor y la emoción.
La conexión entre realidad y ficción hizo que este trabajo tuviera un significado especial para el actor, que pudo volver a actuar sin esconder una parte fundamental de su vida. De hecho, fue el propio Fox quien abrió la puerta a esta colaboración. El protagonista de Teen Woolf contó a People que, al enterarse de que Lawrence había creado una serie sobre esta enfermedad, le preguntó en tono de broma: "¿Has hecho una serie sobre el párkinson y no me has llamado?". La respuesta del creador fue directa: "¿Quieres hacerlo?", y así nació uno de los papeles más personales de su carrera reciente.
Al unirse al reparto, Fox tuvo claro qué le había convencido de la propuesta: "La profundidad de los personajes, la calidad de las relaciones, el lenguaje... es simplemente una serie preciosa", explicaba a Los Angeles Times. Por eso, cuando Bill le planteó la posibilidad de participar, no buscó convertirlo en un gran regreso a la interpretación, sino disfrutar de la experiencia: "Hagámoslo por el simple placer de hacerlo. No tengo ningún plan oculto. No tengo por qué volver a actuar ni nada por el estilo. Será divertido. Y además está Harrison Ford, ¡una locura!", reconocía el actor.
La retirada de Michael J. Fox de la actuación
El artista recibió el diagnóstico de párkinson en 1991, aunque decidió mantenerlo en privado durante varios años antes de hacerlo público en 1998, cuando tenía 36 años. La enfermedad empezó a afectar a su trabajo y fue uno de los motivos por los que, dos años después, dejó Spin City, la serie que protagonizaba en aquel momento, para centrarse en su salud. Ese mismo año, 2000, creó la Michael J. Fox Foundation for Parkinson's Research con el objetivo de impulsar la investigación y la búsqueda de tratamientos contra la enfermedad.
A partir de entonces redujo gradualmente su carga de trabajo como actor y aceptó solo papeles puntuales en series como The Good Wife, The Michael J. Fox Show o The Good Fight, además de poner voz a proyectos como Zootrópolis 2 y protagonizar el documental Still: La vida de Michael J. Fox. En 2020 anunció su "segunda retirada" de la interpretación al reconocer que los avances del párkinson dificultaban cada vez más su trabajo. Cinco años después, Terapia sin filtro le ofreció un motivo especial para volver a ponerse delante de las cámaras.
Vuelve a los Premios Emmy ocho años después
La interpretación de Gerry no solo ha supuesto volver a ver a Fox en pantalla, sino también recuperar el reconocimiento de la industria. El actor ha conseguido una nueva nominación al Emmy en la categoría de Mejor Actor Invitado en una Serie de Comedia por este trabajo. El intérprete, de 65 años, se medirá con Brett Goldstein, su compañero en Terapia sin filtro, Hamish Linklater (El misterio de Widow's Bay), Christopher McDonald (Hacks) y Connor Storrie (Saturday Night Live).
Se trata de su primera candidatura desde 2016, cuando fue reconocido por su aparición en The Good Wife. A lo largo de su carrera, Fox se ha alzado en cinco ocasiones con el premio: tres por Enredos de familia, la exitosa ficción con la que saltó a la fama como Alex P. Keaton, uno por Boston Legal y otro por Rescue Me: Equipo de rescate.
¿Estará en la cuarta temporada de Terapia sin filtro?
La experiencia ha sido tan positiva que Fox ha reconocido que estaría dispuesto a regresar a la serie si surgiera la oportunidad. El actor ha asegurado a People que volvería para la nueva entrega "en un latido" porque "me encanta Bill [Lawrence] y estoy muy feliz de que sea un éxito. Es un momento genial estar con esos actores".
Michael también destacó especialmente la oportunidad de compartir escenas con Harrison Ford —del que dice que "es brillante"—y la forma en la que la ficción aborda el párkinson desde una perspectiva diferente. Para él, una de las claves fue poder trabajar sin sentir que tenía que esconder su realidad: "Fue la primera vez que llegué a un set y no tuve que preocuparme por si estaba demasiado cansado o si tenía tos o algo así. Simplemente lo hago".
Por ahora, y hasta que se confirme si Gerry estará o no en la cuarta temporada, el regreso de Michael J. Fox a Terapia sin filtro queda como una de esas sorpresas que nadie esperaba y que han vuelto a recordar por qué sigue siendo uno de los actores más queridos por el público. Porque si algo ha demostrado esta nueva etapa es que Fox todavía tiene mucho que aportar delante de una cámara.












