Han pasado cinco años desde la decisión inmobiliaria que cambiaría la vida de Wolfgang Porsche, nieto del fundador de Porsche, para siempre. En el año 2020, el también presidente del consejo de la administración de la icónica empresa —y marido de la princesa Gabriele de Leiningen— adquirió una espectacular villa del siglo XVII a las afueras de Salzburgo conocida como Paschinger Schlöss —en la que vivió anteriormente el aclamado escritor Stefan Zweig, autor de grandes obras como Veinticuatro horas en la vida de una mujer o Carta de una desconocida—, la cual le enamoró por la gran privacidad que podría ofrecerle. Sin embargo, esta privacidad venía acompañada de un impedimento, el difícil acceso a la mansión, por el cual decidió idear un proyecto con el que se garantizaría a sí mismo una vía más rápida de llegada a su hogar.
La idea sobre plano era sencilla: Wolfgang había sugerido perforar una de las colinas que rodean la villa para construir así un túnel privado que le facilitara la entrada a su recinto. Sin embargo, este proyecto generó un gran enfado en diversos grupos de activistas climáticos y vecinos de la localidad, quienes se manifestaron consistentemente en contra de una decisión que parecía firme tras su aprobación en marzo de 2024 por las autoridades locales. La duración del túnel sería de 500 metros y este atravesaría Kapuzinberg, un empinado monte de piedra caliza de 640 metros de altura situada en el centro de Salzburgo, y el coste total de la obra ascendía a los casi 10 millones de euros.
Según la idea original del proyecto, el inicio de este túnel tendría lugar en un aparcamiento municipal del centro de la ciudad austriaca y terminaría en un garaje subterráneo situado junto a la mansión de Wolfgang, el cual tendría capacidad para guardar hasta ocho vehículos de forma simultánea. Un recorrido discreto que, además de facilitar el acceso a la propiedad, también permitiría al magnate automovilístico trasladar y conservar algunos de los modelos más especiales y llamativos de su colección de vehículos —la cual contiene una copia de cada modelo que la empresa fundada por su abuelo ha fabricado a lo largo de sus casi 100 años de historia—.
En venta tras un "debate impulsado por la envidia"
A pesar de que parecía que todo se desarrollaría según los deseos de Wolfgang, finalmente, el empresario ha decidido poner en venta la histórica villa en la que se había afincado en el año 2020. Una inesperada noticia confirmado por un portavoz inmobiliario de Porsche al periódico local Salzburger Nachrichten, donde ha declarado que, efectivamente, la propiedad estaba de nuevo en el mercado, haciendo referencia a las innumerables protestas de los vecinos de la localidad y subrayando que la polémica del túnel no es más que un "debate impulsado por la envidia".
Sin embargo, los vecinos y activistas locales que se manifestaron en contra del desarrollo de este proyecto lo calificaron como "el colmo de la desigualdad en una ciudad donde muchos residentes luchan cada vez más contra la escasez de vivienda y unos alquileres desorbitados", tal y como recogían diversos medios locales. Además, otro de los aspectos importantes por los que las protestas se llevaron a cabo fue debido al gran valor cultural de la propiedad adquirida por Wolfgang, la cual, como se indicaba al principio, fue la residencia del mítico autor Stefan Zweig hasta que fue obligado a abandonar la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial, ya que era judío.
Los manifestantes también señalaban el gran valor de la colina que el heredero de Porsche planeaba perforar, Kapuzinerberg, la cual es considerada una zona protegida debido a su localización en pleno centro de Salzburgo, declarada patrimonio mundial por la Unesco desde el año 1996. Debido a esto, en la localidad se celebró durante el mes de abril de 2025 el 'Festival del Túnel Porsche de Salzburgo', una protesta de tres días de duración en la que, bajo el lema de "una ciudad para todos en lugar de un túnel para uno solo", múltiples grupos de activistas climáticos de Austria y Alemania se reunieron frente al monte.
Sin embargo, que Wolfgang decidiera finalmente no llevar a cabo la construcción del túnel y, posteriormente, poner a la venta la villa, no significa que este no pueda llevarse a cabo, ya que el futuro propietario de la mansión tiene permiso para llevar a cabo el ambicioso proyecto hasta finales de 2028, cuando vence la licencia de obras obtenida por el heredero de Porsche —y por la que pagó 48.000 euros—.
Wolfgang, heredero de Porsche y marido de una princesa
El mencionado portavoz también indicaba que, a pesar de que la idea de Wolfgang era residir de forma indefinida en la villa de Salzburgo junto a su mujer, la princesa Gabriele de Liningen —con quien contrajo matrimonio el pasado 2025 en una íntima ceremonia en la ciudad austriaca—, este deseo habría sido poco probable de cumplir, debido a las incontables protestas recogidas anteriormente.
Fue en el año 2023 cuando Gabriele y Wolfgang se dieron el 'sí, quiero', poco después del divorcio del magnate y Claudia Hübner —antigua asesora del Gobierno alemán—, el cual dio pie a que la relación entre la filántropa aristócrata y el heredero de Porsche pudiera florecer.








