El éxito de Pasapalabra no ha remitido a pesar del cambio en su icónica prueba final, que ahora ha pasado a llamarse "AlaZ". El concurso se mantiene igual de fuerte que antes y como es costumbre, nuevos invitados pasan por el plató cada semana.
En esta ocasión, los invitados que estuvieron presentes en el programa de anoche y que también darán la bienvenida al mes de julio para los espectadores son José Lamuño, Marina Castaño, Esther Arroyo y Miguel Diosdado, actor que lleva apareciendo en nuestra pequeña pantalla desde hace años.
El inicio en la actuación de Miguel Diosdado
Diosdado nació en Sevilla y desde muy joven se vio atraído por la interpretación. Esta vocación le llevó a mudarse con 19 años a Madrid con sus tíos, más concretamente en Pozuelo de Alarcón.
A pesar de que la actuación era su sueño, también empezó la carrera de periodismo y durante unos años estuvo compaginando las dos cosas, un periodo que recordaba en una entrevista para Lunes Seriéfilos como "una locura maravillosa, vivía en el autobús entre la escuela, la facultad y Pozuelo donde dormía en casa de mis tíos". La carrera, sin embargo, no llegó a terminarla debido al éxito en su carrera actoral.
Sus proyectos
El actor empezó de manera simultánea en varios proyectos. Mientras realizaba su debut en el teatro con Pasos en el Techo en el año 2006, compaginaba su trabajo en el programa de Neox La pecera. Por esos años también comenzaron sus primeras apariciones en series de televisión tan conocidas como Sin tetas no hay paraíso o Amar en tiempos revueltos. También apareció en la telenovela española Mi gemela es hija única, que se basaba en la ficción chilena.
Por suerte, su camino en la actuación no se detuvo con estas series, años más tarde tendría su primer papel como fijo en la exitosa serie Bandolera. Sin alejarse de las ficciones de época su incursión en la actuación continuó con Acacias 38, interpretando a un joven rico que no pretendía trabajar ni estudiar, aunque se acabó ganando el cariño del público tras tres temporadas (686 capítulos), hasta que decidió salir a la serie debido a su ajetreada agenda, en la que empezó a incluir el rodaje de la quinta temporada de Las chicas del cable.
En la última temporada de la ficción de Netflix y que abrió las puertas para futuras producciones internacionales, interpretó a Isidro Barrero un personaje complejo que trabajaba como jefe de redacción de la prensa y censor de la República, donde volvió a coincidir con dos de sus actores. "Ya había trabajado con Nadia de Santiago y Nico Romero, y precisamente tengo gran parte de mi trama con ellos. Y claro, la química se ha multiplicado. Por supuesto, también con las cuatro chicas protagonistas, las quiero. Soy incluso un poco fan de ellas y de su manera de trabajar: se divierten pero a la vez son muy profesionales" dijo en Shangay. Además, añadía: "me parece una suerte trabajar en una serie donde todos los equipos son tan sobresalientes" y destacaba lo importante que es para un actor trabajar "en una producción de este calibre".
Su pasatiempo en la cocina
Incluso con su gran amor a la actuación, Diosdado ha dejado sitio para otros pasatiempos, como la repostería. El actor ha mostrado en más de una ocasión su pasión por la cocina y los postres. Utiliza sus redes sociales para enseñar a sus seguidores las fotos de sus creaciones más novedosas, junto con su sobrino y ahijado del que presume continuamente.
Gracias a este pasatiempo, su paso por la televisión no se ha limitado solo a la ficción, también participó en la octava edición de Masterchef Celebrity, con otros nombres tan conocidos como Eduardo Casanova, Toñi Moreno, Blanca Romero o Laura Londoño que terminó como ganadora del concurso. Diosdado no tuvo tanta suerte, su eliminación final ocurrió en el octavo programa, después de haber sido eliminado por primera vez pero repescado posteriormente.
En cuanto a su vida privada, el actor sevillano siempre se ha mostrado muy reservado, sin que su situación sentimental salga a la luz.








