Carlos Alcaraz (23 años) levanta pasiones allá donde va, por lo que está más que acostumbrado a que los fans le pidan fotos y autógrafos. Lo curioso de este caso es que quien se ha acercado a él para para tener un recuerdo es otra 'celebrity', concretamente Nicole Kimpel (44). La mujer de Antonio Banderas (65) protagonizaba ayer sábado un curiosa escena con nuestro gran campeón que fue captada por los reporteros gráficos, durante la celebración de la Reserve Cup en Marbella.
La modelo neerlandesa, que disfrutaba del renombrado torneo de pádel en el icónico Puente Romano Beach Resort, se dirigió en un momento dado al lugar donde se encontraba el joven tenista murciano. Fue cuando, ni corta ni perezosa, sacó su teléfono móvil para hacerse un selfi con el ganador de 7 Grand Slam, a lo que este accedió sin ningún problema y con una sonrisa. También su hermana gemela, Bárbara, que estaba con ella en el lujoso complejo deportivo, aprovechó la ocasión para inmortalizarles juntos con su propio celular.
No fueron ellos los únicos rostros VIP que se dejaron ver por el evento, ya que también estuvieron la cantante Ana Mena, el entrenador del Real Madrid de baloncesto, Sergio Scariolo; los futbolistas del club blanco Dani Ceballos y Dean Huijsen, el exjugador catalán Sergio Busquets con su esposa, Elena Galera; y leyendas del tenis como el mallorquín Carlos Moyá o el australiano Patrick Rafter, entre otros. Bajo un ambiente formidable, fueron testigos de la gran final disputada en la pista central Manolo Santana, donde el Team Sierra Blanca Estates se proclamó campeón.
Alcaraz, fuera de combate desde hace más de dos meses
El número 2 del ranking mundial lleva alejado de las pistas desde mediados del pasado abril, debido a una lesión en su muñeca derecha de la que aún sigue recuperándose. Según los expertos, se trata de una tenosinovitis de De Quervain, la cual consiste en la inflamación de la vaina que recubre los tendones del dedo pulgar en la articulación. Una dolencia que Carlitos comenzó a sentir en el Godó (Barcelona) y que le hizo abandonar para tratarse. Lo que no imaginábamos es que ese parón momentáneo se fuera a extender tanto en el tiempo, dejándole fuera de las principales citas del calendario.
Muy a su pesar, Alcaraz ha tenido que renunciar a la gira europea de tierra batida y de hierba, perdiéndose el Mutua Madrid Open o el Masters 1.000 de Roma, entre otros torneos. Eso sí, lo que seguro más le duele es no haber podido estar en Roland Garros ni, desde el lunes 29 de junio, en Wimbledon. Su objetivo es volver a estar en plenas condiciones físicas, y lo último que quiere es forzar una reaparición que le haga recaer. Aunque no se ha marcado una fecha exacta para retornar a la competición, se habla del US Open a finales de agosto como posible escenario de su esperado regreso.










