Laura Matamoros ha vuelto a convertirse en el centro de todas las miradas. La 'influencer' ha dejado a todos boquiabiertos al pronunciarse de la manera más inesperada sobre un evento que se ha producido en el seno de su familia: la boda de Makoke, ex de su padre, Kiko Matamoros. Con la naturalidad que siempre la caracteriza, la hija del colaborador de Telecinco ha enterrado el hacha de guerra del pasado enviándole un sorprendente y generoso mensaje a la que fuera mujer de su padre y madre de su hermana, Anita Matamoros.
Al ser preguntada por el reciente enlace, la creadora de contenido ha bromeado sobre su propia asistencia: "Bueno, se van, se van. Yo no, yo no", ha aclarado rápidamente entre risas al para evitar cualquier tipo de malentendido. Sin embargo, la auténtica sorpresa ha llegado cuando se le ha preguntado directamente qué le deseaba a Makoke en esta nueva etapa de su vida. Lejos de mostrar indiferencia, Laura ha respondido con total rotundidad y madurez: "Pues mira, gracias a Dios, todo lo feliz del mundo, que sea todo lo feliz del mundo. Obviamente tiene que ser feliz. Ya está", ha declarado demostrando que le desea lo mejor del mundo a la madre de su hermana pequeña.
Rendida ante la hija de, Marta Castro, y sin conocer al hijo de Carlo Costanzia
Más allá de la sorpresiva tregua con Makoke, Laura Matamoros también ha aprovechado el momento para compartir una de sus mayores alegrías recientes. La 'influencer' ha contado con una enorme sonrisa que ya ha tenido la oportunidad de conocer a la pequeña Covadonga, la hija recién nacida de su gran amiga Marta Castro y Rodri Fuertes. "He conocido a la pequeña. Más mona... increíble", ha expresado desbordando ternura. "Supercontentos todos, superfelices. La verdad es una niña adorable, monísima... ¡y me encantaría tener un doble de ella para mí!". Al ser preguntada por su otro sobrino, el hijo de Carlo Costanzia y Alejandra Rubio, la madrileña ha zanjado el tema con optimismo antes de salir corriendo hacia su coche: "Todo llega. ¡Que me voy!".





