David Harbour ha decidido dar un paso al frente. Después de meses marcados por la polémica generada en torno a su relación con Millie Bobby Brown durante el rodaje de Stranger Things, el actor estadounidense ha optado por afrontar públicamente una situación que ha sacudido tanto su vida personal como su carrera profesional.
Todo comenzó cuando el medio británico Daily Mail anunció que la joven actriz, que dio vida a Once en la exitosa serie de Netflix desde que era una niña, habló sobre algunos comportamientos de Harbour. Según la información que dio este periódico, la joven explicó que llegó a sentirse incómoda durante determinados momentos de la producción. Sus declaraciones provocaron una enorme repercusión mediática y abrieron un intenso debate sobre los límites de determinadas dinámicas de trabajo en la industria audiovisual.
Las palabras de Brown sorprendieron especialmente porque ambos habían mantenido durante años una estrecha relación personal y profesional. De hecho, el actor había ejercido en numerosas ocasiones como una figura de apoyo para la intérprete, algo que ambos habían destacado públicamente en distintas entrevistas.
Sin embargo, a raíz de la polémica que había explotado a escasos días del estreno de la última temporada de Stranger Things todos esperaban una premiere con los dos actores distanciados, algo que no llegó a ocurrir. Los dos compartieron palabras, risas y abrazos durante todo el evento.
Un problema que acabó resuelto
Harbour ha querido aclarar públicamente lo sucedido por primera vez. El actor ha reconocido ante Variety que existieron momentos difíciles en las grabaciones, pero "fue simplemente un tema de ruptura y reparación que, una vez que apartamos a todos del medio y hablamos entre nosotros, se solucionó".
Tras una década trabajando juntos, Harbour normaliza que en algunos momentos existan problemas entre las personas. "No sé si la gente tiene familias y amigos con los que pasa mucho tiempo durante 10 años: ocasionalmente tienes discusiones, desacuerdos... En las familias, está bien porque simplemente tienes un desacuerdo y luego volvéis a estar juntos. El problema con un programa de mil millones de dólares es que hay cientos de personas que quieren involucrarse", declara.
La propia actriz también ha dejado entrever que la comunicación entre ambos ayudó a superar un episodio complejo que, afortunadamente, terminó de una manera positiva para las dos partes. Además, añade que "Millie y yo estamos trabajando en varios [proyectos]... Verán más de mí y de Millie; 10 años no fueron suficientes. Hay un vínculo especial ahí. La amo. Ella me ama".
El difícil momento de David Harbour
A pesar de su cercanía y su buena relación, el actor admite que la repercusión pública del caso tuvo consecuencias en su salud mental, "tuve un colapso emocional" admite.
En el último año, el intérprete ha vivido una etapa especialmente complicada. 2025 para David Harbour comenzaba con la separación de su pareja, Lily Allen, con la que llevaba cuatro años de matrimonio. Unos meses después la cantante estrenaba nuevo álbum en el que se intuían referencias sobre su relación donde hablaba sobre infidelidad y manipulación emocional, a lo que el actor explica que "no fue mi experiencia", sin embargo dice respetar "su creación artística para canalizar su experiencia".
Su ajetreada vida no paró con el disco, también protagonizó un altercado en un pub de California y a comienzos de año sorprendía al anunciar su salida de un nuevo proyecto profesional. Poco después, el propio actor decidió sincerarse y explicar que había iniciado una psicoterapia intensiva para afrontar diversos problemas acumulados durante años.
Se expresa sobre su enfermedad mental, el trastorno bipolar, como algo que no elige y que "no se lo desearía ni a mi peor enemigo. Siento que, para algunos de nosotros, nuestros dones están inextricablemente vinculados con nuestras enfermedades".
Harbour reconoció que necesitaba detenerse, escuchar sus emociones y trabajar en aspectos de su vida que requerían atención. Un proceso que le ayuda a comprender mejor sus conductas del pasado y afrontar el futuro con un punto de vista renovado.
Un nuevo capítulo en su vida
Con la polémica ya aclarada, una relación reforzada con Millie Bobby Brown y un profundo trabajo personal en marcha, el actor parece dispuesto a empezar una nueva etapa.
Su última serie, DFT St. Louis, estrenada en marzo de este año le ha brindado la posibilidad de volver a la pequeña pantalla poco después de terminar Stranger Things, aunque de momento no se ha confirmado la segunda temporada.








