Por fin ha llegado uno de los días más esperados para los García Obregón, una fecha que la familia llevaba meses señalando en el calendario: 23 de mayo. Hoy, Marta García Obregón —hija de Juancho, hermano mayor de Ana Obregón, y de Marta Vázquez de Castro— se ha casado con Iago Álvarez Navarro, su pareja desde hace años. Fiel a su carácter discreto y alejada del foco mediático pese al peso de su apellido, la novia ha vivido una jornada profundamente especial, rodeada de los suyos y envuelta en la emoción de un día que llevaba tiempo soñando.
Una de las primeras en llegar ha sido Ana García Obregón, una de las tías de la novia. La presentadora ha aparecido sola en la iglesia de La Granja —donde tiene lugar la ceremonia religiosa— con un bonito diseño de Alejandro de Miguel en azul celeste, acompañado de complementos a juego, salvo la cartera, que ha elegido en tono nude para aportar contraste. Ana, que acudió sin la pequeña Anita, estaba muy feliz por su sobrina, aunque no pudo contener la emoción al recordar a su hijo Aless Lequio.
Allí ha coincidido con sus hermanos. Celia García Obregón ha llegado también sola, con un vestido de volantes en color fucsia —uno de los tonos predominantes del enlace junto con el azul—, que acompañaba con maxigafas de sol y un mantón. Su hermano, Javier García Obregón, ha aparecido de la mano de su esposa, María Thevenet, muy elegante con pamela y un vestido de gasa que aportaba movimiento y sofisticación.
También ha asistido su hijo, Javier García Obregón Lago, junto a su esposa, Eugenia Gil Muñoz —la pareja que el pasado mes de marzo hizo abuela a Paloma Lago—. Ambos se han dejado ver sin el bebé; Eugenia ha apostado por un bonito vestido azul claro, con un hombro al descubierto, una elección muy favorecedora para una boda de primavera.
Para su gran día, los novios han elegido el Real Sitio de San Ildefonso, en Segovia, un enclave cargado de historia que alberga el majestuoso Palacio Real de La Granja, una de las joyas del siglo XVIII y símbolo del esplendor monárquico. Un lugar que, además, forma parte de la memoria sentimental de la crónica social: hace dos décadas fue el escenario del enlace de Beltrán Gómez-Acebo y Laura Ponte, celebrado en septiembre de 2004.
Marta ha llegado acompañada por su padre, Juancho García Obregón, quien ha ejercido de padrino. La novia estaba radiante con un diseño compuesto por un corpiño estructurado y una falda de gran caída, un conjunto que completaba con una bonita mantilla y un ramo en el que se mezclaban flores blancas y salmón. Su padre —muy elegante con chaqué gris— la llevaba orgulloso del brazo mientras avanzaban hacia la entrada de la iglesia, en una estampa cargada de emoción y tradición.
Allí la esperaba Iago Álvarez, que había llegado en coche acompañado de la madrina —su hermana—, quien ha escogido para la ocasión un bonito vestido en color buganvilla que aportaba luz y sofisticación a la entrada del templo.
Una luna de miel al otro lado del mundo
Tras la ceremonia y la celebración posterior, Marta e Iago iniciarán una luna de miel inolvidable en Japón, un destino que combina tradición, modernidad y experiencias únicas. Visitarán Disney Tokio, disfrutarán de la gastronomía local y se regalarán momentos de descanso en circuitos de aguas termales y masajes.
En lugar de una lista de boda tradicional, la pareja ha optado por una recaudación destinada a este viaje, una idea original que refleja su estilo práctico y su preferencia por las experiencias frente a los objetos.
2026: un año de alegrías para los Obregón
La boda de Marta llega en un momento especialmente dulce para los Obregón. En lo que va de año, la familia ha celebrado dos nacimientos. A comienzos de 2026, su hermano Juancho la convirtió en tía por primera vez. Y en marzo, su primo Javier García‑Obregón dio la bienvenida a su primer hijo junto a Eugenia Gil Muñoz y que convertía a Paloma Lago en abuela por primera vez.
Dos nuevos integrantes que muy pronto serán los mejores compañeros de juegos de la pequeña Anita, que cumplió tres años el pasado marzo, que ha dejado de ser la benjamina de la familia con la llegada de los dos bebés.
La de hoy es, además, la tercera gran celebración familiar en apenas unos años: Juancho y Javier protagonizaron las dos últimas bodas del clan, en 2024, y ahora es Marta quien toma el relevo, cerrando un ciclo de alegrías que ha reforzado aún más la unión entre generaciones.














