La conmovedora llamada de Michael Jordan a su profesora en cuidados paliativos


La leyenda de la NBA quiso acompañar a la mujer que lo animó a creer en sí mismo antes de convertirse en un icono mundial


© Getty Images
Amaya Rubio HerrerosRedactora de Actualidad
21 de mayo de 2026 a las 17:56 CEST

Michael Jordan (62), considerado por muchos el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, ha demostrado ser un campeón fuera de las canchas. Su cariñoso gesto para con su antigua profesora de secundaria ha conmovido a todo un país que, en los años noventa, le idolatraba como si fuera un dios. Y ahora ha vuelto a ganarse el cariño del público.

Michael Jordan, la gran leyenda de los Chicago Bulls© Getty Images
Michael Jordan, la gran leyenda de los Chicago Bulls

La historia, que ha sorprendido por su trasfondo y la calidez humana del exjugador, comienza en una pequeña casa de Wilmington, Carolina del Norte, donde la señora Etta —antigua profesora de Jordan en la secundaria Laney— pasa sus días bajo cuidados paliativos. En las últimas semanas, su memoria se ha ido llenando de recuerdos de sus alumnos, pero había un nombre que repetía con especial cariño: Michael. El mismo adolescente alto, tímido y competitivo que años después se convertiría en una leyenda del deporte mundial.

El personal del centro Lower Cape Fear LifeCare escuchó tantas veces ese nombre que decidió intentar lo imposible: contactar con Jordan. En su comunicado, el centro explicó que la señora Etta tenía un deseo muy concreto en su lista de cosas por hacer antes de morir: “abrazar el cuello de Michael una vez más”.  Según relató la cadena local WECT 6 News, una trabajadora social llamada Wendy recibió una llamada de un número desconocido. Al descolgar, escuchó una voz que la dejó sin palabras. Era él. El mítico 23 de los Chicago Bulls.

Michael Jordan en la videollamada con su profesora de secundaria© lcflifecare
Michael Jordan en la videollamada con su profesora de secundaria

Jordan no dudó. Preguntó por su profesora, quiso saber cómo estaba y pidió hacer una videollamada. Cuando Wendy llegó a casa de la señora Etta y abrió FaceTime, se produjo un momento que, según el personal del centro, “hizo llorar a todos los presentes”. La escena muestra a la que fuera maestra del astro del baloncesto recostada en su sofá, con una manta ligera sobre las piernas, mientras su rostro se ilumina al ver aparecer en la pantalla a su antiguo alumno. Jordan sonríe, inclina la cabeza con ternura y la saluda con un “Hey, señora Etta… soy yo”, que basta para romper cualquier distancia.

La señora Etta, profesora de Michael Jordan, cumplió su deseo de volver a hablar con su antiguo alumno© lcflifecare
La señora Etta, profesora de Michael Jordan, cumplió su deseo de volver a hablar con su antiguo alumno

Hablaron de la escuela, de los años en los que él aún no sabía que cambiaría la historia del baloncesto, de las veces que ella le animó a esforzarse más, a no rendirse, a creer en sí mismo. Rieron. Recordaron. Se emocionaron. “Fue un intercambio lleno de cariño, humor y gratitud”, confirman en medios locales algunas de las personas que vivieron ese momento increíble entre ambos.

Para la señora Etta, aquel gesto significó cerrar un círculo vital. Para Jordan, fue volver a sus orígenes: a la mujer que, como él mismo ha reconocido en otras ocasiones, formó parte de los pilares que lo sostuvieron antes de convertirse en un icono global.

Después de la llamada con Jordan, la señora Ettan pasó el resto del día feliz y tranquila© lcflifecare
Después de la llamada con Jordan, la señora Ettan pasó el resto del día feliz y tranquila

El centro compartió que, tras la llamada, la profesora pasó el resto del día tranquila, feliz, con la sensación de haber recuperado un pedazo luminoso de su pasado. Y aunque Jordan mantiene una vida privada muy reservada, este episodio —confirmado por todos los medios citados— revela una faceta íntima y profundamente humana: la del hombre que no olvida a quienes lo acompañaron antes de la fama.

Un gigante dentro y fuera de la cancha

Este episodio refleja el impacto humano de un jugador irrepetible en la historia del deporte de la canasta. Michael Jordan ganó seis anillos de la NBA, fue cinco veces MVP, 14 veces All-Star y dos veces campeón olímpico, la más recordada, su participación en el mítico Dream Team que acaparó todo el protagonismo en Barcelona 92. Su estilo, su competitividad feroz y su capacidad para decidir partidos en los últimos segundos lo convirtieron en un icono global.

Michael Jordan, el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos© Getty Images
Michael Jordan, el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos

Y no solo eso: su alianza con Nike dio lugar a las icónicas Air Jordan, unas zapatillas creadas exclusivamente para él en 1984 y que revolucionaron la industria deportiva. Lo que empezó como un modelo diseñado para un joven jugador con ambición terminó convirtiéndose en un fenómeno cultural que aún hoy mueve millones y marca tendencias en la moda. Esta historia con la señora Etta es, sin embargo, de otra naturaleza: tierna, delicada y profundamente conmovedora. De esas que recuerdan que, incluso en los últimos días, un gesto puede iluminarlo todo.